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Era el último litigio fronterizo entre ambos países

Hielos: ratificaron el tratado aquí y en Chile

Política

En forma simultánea, los dos congresos convalidaron el acuerdo firmado por Menem y Frei en diciembre último; sólo resta la demarcación técnica en la zona.

La Argentina y Chile clausuraron ayer, en una jornada histórica, el último de los conflictos que quedaban pendientes entre las dos naciones a lo largo de 5000 kilómetros de fronteras: ambos parlamentos ratificaron en forma simultánea el Tratado por los hielos continentales.

La zona en conflicto comprende un territorio de 2335 kilómetros cuadrados, que se sitúa entre los cerros Fitz Roy y Daudet, a la altura de los lagos Viedma y Argentino, en la provincia de Santa Cruz.

En nuestro país el tratado fue convalidado en el Senado, ya que la Cámara de Diputados lo había aprobado en diciembre último. En el Parlamento argentino la votación resultó casi unánime, debido a que el acuerdo había sido negociado por justicialistas y radicales.

En contra votaron los senadores Alfredo Avelín (Cruzada Renovadora-San Juan), José Antonio Romero Feris (Autonomista-Corrientes), Luis León (UCR-Chaco) y los peronistas santacruceños Daniel Varizat y Eduardo Arnold.

En la ciudad chilena de Valparaíso, la Cámara de Diputados aprobó el convenio por 58 votos contra 32, en un clima de indiferencia. Los opositores al tratado fueron, en su mayoría, los legisladores de la derecha chilena, Renovación Nacional (RN) y Unión Democrática Independiente (UDI). Empero, se registraron cinco diputados de RN y uno de la UDI que acompañaron el voto favorable de la Concertación, la alianza oficialista chilena.

Con la ratificación parlamentaria quedó firme el acuerdo que los presidentes Carlos Menem y Eduardo Frei, de Chile, firmaron en diciembre de 1998, y que cierra 100 años de disputas.

Punto final al conflicto limítrofe

El Senado argentino, al igual que la Cámara de Diputados de Chile, ratificó el acuerdo para dar solución a la última disputa fronteriza entre ambos países; si bien fue avalado por la mayoría, algunos legisladores expresaron disidencias

En una jornada histórica, el Senado aprobó a la 0.45 de esta madrugada el acuerdo sobre los hielos continentales, el cual pone punto final al último de los 24 conflictos limítrofes con Chile. Hubo 42 votos a favor y 5 en contra.

Por primera vez desde la conformación de ambas naciones, la tercera frontera más larga del mundo (más de 5000 kilómetros) quedó libre de disputas.

Previamente, la Cámara de Diputados chilena aprobó también el acuerdo internacional. La iniciativa, suscripta por el presidente Carlos Menem y por su par trasandino, Eduardo Frei, el 16 de diciembre último (sobre lo que se informa aparte), había sido sancionada ese mismo mes por la Cámara baja argentina y, en marzo último, por el Senado chileno.

Para delimitar los 230 kilómetros de frontera aún no demarcados, entre el monte Fitz Roy y el cerro Daudet, se utilizaron criterios geográficos y políticos. El primero, basado en la línea de altas cumbres divisoria de aguas, mientras que el segundo se sustenta en un principio acordado por las cancillerías: nuestro país no puede reclamar acceso alguno al océano Pacífico (en particular a la zona de los fiordos) y Chile no tendrá derechos sobre los recursos hídricos de la cuenca superior del río Santa Cruz.

La fórmula del consenso fue negociada en sus aspectos globales por los cancilleres argentino, Guido Di Tella, y chileno, José Miguel Insulza. Esta reemplazó el resistido método de la poligonal que ambos congresos se negaron a aprobar desde 1991.

A último momento, y tras nueve horas de debate, Di Tella se hizo presente en el recinto. Dijo a La Nación : "Si después de ocho años no venía, me moría", y vio plasmado uno de los principales éxitos en materia de política exterior de la gestión del presidente Carlos Menem.

La votación en favor del tratado no fue unánime en la Cámara alta, pese a que fue gestado merced a un acuerdo previo entre peronistas y radicales (de lo que se informa por separado).

Los senadores Alfredo Avelín (Cruzada Renovadora de San Juan), José Antonio Romero Feris (Autonomista de Corrientes), Luis León (UCR-Chaco), Marcelo Romero (Movimiento Popular Fueguino) y los santacruceños Daniel Varizat (PJ) y Eduardo Arnold (PJ) expresaron su rechazo al acuerdo, pero a la hora de la votación, Romero Feris no estuvo presente. Todos ellos argumentaron que nuestro país cedía territorio a los chilenos.

"Acuerdo posible"

La bancada oficialista y gran parte de la Alianza, en cambio, apoyaron el proyecto, considerado como política de Estado. Algunos senadores de la oposición, empero, expresaron que no era la solución ideal. "Es el acuerdo posible", sintetizó Antonio Berhongaray (UCR-La Pampa).

La jornada parlamentaria no tuvo todo el brillo que se esperaba. Hubo poco público. Mapas sobre las bancas e imágenes satelitales colgadas en el recinto constituyeron el escenario del debate.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Eduardo Menem (PJ-La Rioja), expuso primero, en nombre del bloque oficialista. En permanente contacto con sus pares chilenos, el riojano hizo un detallado informe de casi dos horas de duración sobre la historia de las negociaciones bilaterales. Con un rayo láser marcó los cambios de fronteras.

"Aquí no se trata de ganar un metro más o menos de tierra a un país vecino -aseguró Menem-, sino de encontrar una solución equilibrada para los intereses de ambos países." El hermano del primer mandatario no hizo referencia al fracaso de la poligonal.

La oposición, sí. El senador Juan Melgarejo (UCR-Santa Cruz) reflotó ese primer acuerdo, al que calificó de "improvisado", a la vez que definió como "bueno" el nuevo texto. Pese a la importancia del tema, la mayoría de los 46 legisladores que inauguraron la sesión no permaneció en sus bancas. Entre café y café, sólo unos pocos siguieron de cerca el debate. La noche iba a ser larga: estaban anotados 26 oradores.

El senador Romero Feris fue el primero de los opositores en hablar. "En una parte de la traza el acuerdo no clausura problemas, sino que genera nuevos", indicó el correntino.

Luego fue el turno de Avelín, que logró calentar el clima en el recinto con un discurso muy aplaudido. "Estamos regalando territorio, soberanía", espetó el sanjuanino.

El gobernador electo de la Alianza, que desplegó un mapa cerca de su banca, criticó duramente al canciller Di Tella. "Esto ha sido una mentira, un entretenimiento, se ha hecho una nueva poligonal", enfatizó Avelín.

Los técnicos que trabajaron en el proyecto, como el presidente de la Comisión Nacional de Límites, general (RE) Luis María Miró, escuchaban atentamente.

Criterios

El tratado divide la frontera en disputa en dos secciones.

En la zona norte, no se especifica el límite que va desde el monte Fitz Roy hasta el cerro Murallón. Allí los técnicos deberán utilizar el criterio de las altas cumbres divisorias de aguas, de acuerdo con el Tratado de Límites de 1881 y el Protocolo de 1893.

En la zona sur, hasta el monte Stokes, en cambio, la traza fue delineada punto por punto. Hay zonas que se apartan de la línea de las altas cumbres, debido a la existencia de los fiordos chilenos. Aquí es donde un sector de la oposición se queja porque la Argentina entrega a Chile una parte de su territorio.

Además, ambas naciones se comprometen a no alterar los recursos hídricos de cada una de las partes.

A partir de ahora comienza la etapa de la demarcación, a cargo de una comisión mixta de límites argentino-chilena. Los especialistas instalarán mojones para demarcar la frontera, previo armado de una cartografía con escala 1:50.000.

El último hito no estará ubicado antes de los cuatro años, y eso siempre que no surja alguna diferencia de interpretación.

El trabajo será dificultoso. Se trata de una geografía glaciar con condiciones climáticas desfavorables, que se precia de ser la mayor reserva de agua potable del mundo.

El mea culpa de Menem

El senador Eduardo Menem (PJ-La Rioja) hizo un mea culpa respecto de su voto en contra del tratado de paz y amistad de 1984 que la Argentina firmó con Chile para solucionar el problema del Beagle.

"Voté en contra por disciplina de bloque -reveló el hermano del Presidente-. Desde entonces tuve una intranquilidad de espíritu que voy a saldar hoy (por ayer) con la aprobación de este tratado."

En el recinto se encontraba presente el ex senador Adolfo Gass, que en aquel entonces era presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y miembro informante del radicalismo en defensa del acuerdo.

El senador Juan Ignacio Melgarejo (UCR-Santa Cruz) reprochó ayer al peronismo la postura que había adoptado. La oposición también se quejó porque la Cancillería, a cargo de Guido Di Tella, no entregó los mapas del tratado internacional aprobado ayer. Sólo envió una foto satelital del lugar que fue anexada al texto del acuerdo. .

María Fernanda Villosio
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