
Arte Latinoamericano / Gran festejo cultural
Anoche, el museo celebró su aniversario junto con más de 200 invitados especiales; elogios a la labor conjunta pública y privada
Por Julieta Molina | LA NACION
Una noche de gran emoción en la que estuvo omnipresente la satisfacción de una labor bien cumplida se vivió ayer en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba-Fundación Costantini), que festejó sus primeros diez años rodeado de las personalidades más destacadas del mundo del arte, aquellos que lo ayudaron a crecer.
Con las palabras del secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, y del ministro de Cultura de la ciudad, Hernán Lombardi, se inició una velada donde unas doscientas personas participaron de los festejos que tuvieron como escenario la totalidad del museo.
"Quiero destacar la labor excepcional que ha desarrollado el Malba en áreas fundamentales para la cultura. Expandió las fronteras de nuestro país hacia límites más amplios, a toda Latinoamérica, que es también una política de gobierno", afirmó Coscia. "Es un período de vitalidad cultural en general, y el Malba es una vanguardia activa. Creemos que los pueblos son tan exitosos como su cultura. Creemos en la convivencia de las iniciativas públicas y privadas. Lo privado debe ser valorado, pero reconocemos el espacio que ocupa lo público donde lo privado no está", prosiguió el funcionario.
Luego fue el turno de Lombardi, que coincidió con Coscia en la importancia de la gestión privada: "El éxito se construye con la integración entre lo público y lo privado, cuando nos reconocemos como un equipo donde hay liderazgos que poseen una visión". Logró un gran aplauso la confirmación de que se tratará en la Legislatura porteña el proyecto de ampliación del Malba, "eludiendo los protagonismo políticos".
Luego de una recorrida libre por las salas del museo, los invitados pasaron al área de exhibición de planta baja, donde más de una decena de mesas los aguardaba para proseguir con la celebración. Una aliada encantadora fue La Banda de Elena Roger, que coronó la velada con su personal estilo.
"Los inicios estuvieron marcados por la peor crisis que ha vivido la Argentina en toda su historia y la caída de las Torres Gemelas. El proyecto de gestión Malba que habíamos desarrollado a lo largo de dos años terminó antes de empezar porque el mundo era otro y el 1 a 1 había desaparecido. Tuvimos que reconsiderar todo con un nuevo presupuesto y un nuevo orden mundial", evocó la génesis del Malba Marcelo Pacheco, curador en jefe de la institución.
"Cumplimos una etapa, con logros y objetivos cumplidos, donde tenemos una responsabilidad social que no es la misma de antes. Somos un museo con voz propia, que tiene un público que construyó y que en la región funciona como un referente de liderazgo", explicó Pacheco. "No debemos perder la lucidez porque el norte es complicado. Arman colecciones sobre Latinoamérica con presupuestos gigantes. Tengo que pensar estrategias porque no soy igual que ellos", detalló.
Eduardo Costantini se mostró feliz y rodeado por su familia, a la que agradeció por la "paciencia" a lo largo de estos diez años.
Se dieron cita, además, Marta Minujín, Carlos Cruz Diez, María Kodama, Nicolás García Uriburu, Guillermo Kuitca, Margarita Paksa, Orly Benzacar, Nushi Muntaabski, Coco Larrañaga; la directora del Museum of Fine Arts Houston, Mari Carmen Ramírez, y el curador de proyectos internacionales, Philip Larratt-Smith.
También compartieron el festejo la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería, Magdalena Faillacce; las embajadoras de Estados Unidos, Vilma Martínez, y del Reino Unido, Shan Morgan; el jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta; Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Argentina; Diego Costa Peuser, de Arte al Día; el presidente y el subdirector de LA NACION, Julio y Fernán Saguier, respectivamente, y el director de editorial Perfi, Jorge Fontevecchia, entre muchas otras personalidades.
"Su éxito es la permanencia, es buenísimo que sea privado porque se realizan más inversiones que en los museos públicos. Debería haber muchos más museos privados, gente que tiene mucha plata que en vez de invertir en acciones inviertiera en museos, que pueden disfrutar todos", planteó a LA NACION Marta Minujín. No fue el único deseo de la noche, Costantini insitió en la necesidad de ampliar el museo para generar proyectos de más envergadura. Y enfatizó la necesidad de que otras personas se involucren en el directorio para que el Malba "esté constituido por toda la sociedad"..