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Faena Arts Center, el nuevo vecino de Puerto Madero

Con una instalación del brasileño Neto, abrió anoche al público

Viernes 23 de septiembre de 2011
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LA NACION
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"Esto yo lo viví hace años. La diferencia es que hoy puedo mostrárselo y no sentirme loco", resume Alan Faena en la preinauguración de su megaproyecto cultural, el Faena Arts Center, ubicado en Puerto Madero, donde funcionó hace décadas la fábrica Molinos. Es, sin duda, un espacio majestuoso que ayer vio opacado, con intención, su protagonismo por la aún más espectacular obra de arte creada por el artista carioca Ernesto Neto.

Entrar en la Sala Molinos en estos días es aceptar una invitación al asombro. Su impecable blancura, los enormes ventanales y el techo lejano, a 10 metros de altura, deslumbran al visitante.

Sin embargo, el espectador es cautivado desde el umbral de la puerta por una estructura colgante de enormes proporciones, que ocupa buena parte de los 630 metros cuadrados del salón. Una provocación, una "escultura aventura", como la define su creador, se sostiene a unos 3 metros del suelo.

La Hipercultura locura en el vértigo del mundo es la estrella de la inauguración de este nuevo espacio cultural que tardó más de 3 años en construirse e integra el Faena Arts District, que abarca las siete cuadras que distancian al Faena Hotel Universe del nuevo miembro del circuito cultural porteño.

Creada especialmente para la ocasión, y curada por la británica Jessica Morgan, de la Tate Modern de Londres, la obra de Neto está confeccionada en crochet y llevó meses de arduo tejido realizarla. "En un momento, quise hacer algo más civilizado, con un puente de madera que pudiera recorrerse en corbata, pero finalmente llegamos a esto, que debe transitarse descalzo", ironiza jocoso Neto mientras conversa con la prensa debajo de su obra, que es, a su vez, recorrida por sus hijos.

Alan Faena
Alan Faena. Foto: LA NACION / Maxie Amena

Los fantásticos pasadizos colgantes tienen cientos de pequeñas pelotas de plástico que, circunscriptas por redes de crochet, ofician de base. A su vez, nuevas redes llegan hasta el techo y paredes, que son lo único que separa a la excursión flotante de una abrupta caída.

La experiencia que implica caminar por esta endeble y, a la vez, firme estructura puede resumirse solamente en la sonrisa que se dibuja en los adultos visitantes. Neto buscó volver a la naturaleza, a un estado de suspensión eterna y de libertad, en el que la seriedad es casi una mala palabra. Lo logra.

"Llegué a esta parte de la ciudad cuando estaba abandonada y no había calles", explica, en diálogo con La Nacion, Alan Faena, creador del proyecto. "Estaban las dos fábricas de la época en que Buenos Aires era una potencia. Vi este espacio y creí en él; tuve la visión de lo que sería como espacio cultural y la posibilidad de comprarlo", prosigue. Así fue como el empresario comenzó el Faena Arts District, que ayer incorporó este espacio cultural. "Fue en febrero de 2002 cuando se puso el primer ladrillo", recuerda.

Faena enfatiza que este proyecto es una forma de agradecer todo lo que la ciudad brinda a sus habitantes, de reconocer la espléndida herencia cultural de Buenos Aires. "La idea fue crear un espacio que hiciera las cosas de una forma especial. Todos, aquí, desde el chef hasta el artista, trabajamos con la misma pasión, dedicación e impecabilidad. No contrato mentes, sino a personas que interactúen en la creación conmigo y con la ciudad; un lugar que permita seguir creando sin parar, que genere siempre una sorpresa", resume Faena.

La escultura flotante, hecha de crochet, fue realizada para recorrerla descalzo
La escultura flotante, hecha de crochet, fue realizada para recorrerla descalzo. Foto: LA NACION / Miguel Acevedo Riú

"Hace años que viví esta situación en mi cabeza; un espacio donde los artistas se expresen y tengan un intercambio con las personas. Traer a Buenos Aires grandes mentes y mostrar al mundo nuestra visión, nuestra capacidad y forma de trabajo. Los argentinos hemos nacido y crecido siempre en crisis y esa experiencia es hoy un capital en el mundo", afirma el empresario.

Sin querer eclipsar el protagonismo merecido de Ernesto Neto, Faena esconde adrede la agenda futura del Faena Arts Center. Desliza que son artistas y proyectos magníficos. Por lo visto, ayer, hay motivos para creerle.

Espacio cultural

Para recorrer. Puede visitarse de martes a domingo, de 11 a 19. La entrada general cuesta $ 20. Los menores de 12 años, los jubilados y los estudiantes con acreditación ingresan gratuitamente. Se realizan visitas guiadas, para las que hay que pedir turno a visitas@faenaart.center.org.

4000Metros cuadrados construidos Ocupa en total el Alan Faena Art Center, que posee dos megasalas de exposiciones -Molinos y Catedral- de 630 metros cuadrados cada una. El ingreso es por Boulevard Azucena Villaflor 460.

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