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Un interesante cruce entre títeres y danza

Es una creación de Daniela Fiorentino e Inés Armas

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LA NACION
Jueves 13 de octubre de 2011
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Tres personajes disímiles en busca de un lenguaje común. Una bailarina, un muñeco y una titiritera ponen en juego una danza en la que en principio son todos extranjeros, en la que la animación del movimiento es el principio y el fin. Inés Armas, la bailarina, y Daniela Fiorentino, la titiritera, coinciden en que "animar" es la palabra adecuada, no "manipular", cuando se refieren al cruce entre la danza y la teatralidad del títere en Cuerpo extranjero , la propuesta que estrenan esta noche en El Portón de Sánchez con la dirección del brasileño Fagner Pavan. "En la acción de animar del titiritero existe algo que es danza en estado puro. Es un cuerpo que danza dando vida al objeto. Esa danza es la que queremos rescatar y poner en un plano al mismo nivel que la de la bailarina y la del títere. Todo, incluido el movimiento de la titiritera, constituye una coreografía", define Inés Armas. Ello llevó a revisar la técnica de animación del títere. La acción transcurre a ras del piso, a cuerpo descubierto, sin esconder el artificio ni enguantar a la titiritera, que adquiere una corporalidad plena, tridimensional. "Y con esto no pierde el títere, sino que gana, gana compañeros de escena."

"Tuvieron que crearse nuevas leyes extranjeras para una titiritera y una bailarina. Quien nos enseñó fue el títere", interviene Fagner Pavan. "Y no sólo animo al títere, sino que también nos animamos entre nosotras", agrega Daniela Fiorentino. "Se siente una libertad enorme cuando no se puede controlar todo, sino que el movimiento viene de afuera", destaca Armas, "podés dejarte llevar, dejarte manipular, y el cuerpo va solo en un punto porque sentís los impulsos desde afuera, desde el títere y desde la titiritera. Eso hace que la danza se vuelva más libre y se enriquezca, rompiendo ciertas reglas de la danza en sí, de mostrar habilidades, por ejemplo".

"Como titiritera también tuve ese sentimiento de abandonar un poco la poesía, la belleza instantánea que tiene el títere: lo sacás, se presenta, se paró el mundo. Ir por otro costado, con esta partenaire que me proponía movimientos abiertísimos con el muñeco antropomórfico, distintos a la habitual manipulación breve de los títeres, tiene sus complicaciones", explica Fiorentino, "pero fue muy grato romper con la técnica pura". Se plantean un viaje "como un Pinocho al revés", de seres humanos que se van volviendo títeres. "Lo que nos une a todos es la estopa, al final somos todos estopa", grafica Pavan. Trapo y estopa que no son muy distintos en su consistencia a la piel y la carne, incluso a la materia gris, agrega Inés Armas. "Hay una reflexión profunda sobre nuestro relleno, de qué estamos hechos y qué es lo que nos mueve. La obra es un viaje a ese lugar", dice la bailarina. "Hay algo en la acción de animar que es ancestral, de los primeros humanos, que para comprender la vida le daban vida a las cosas. Este es un juego para tratar de comprender un poco más cómo somos. Claro que es una pregunta, más que un enunciado."

Daniela Fiorentino e Inés Armas, clown, titiritera y bailarina, en un llamativo cruce escénico
Daniela Fiorentino e Inés Armas, clown, titiritera y bailarina, en un llamativo cruce escénico. Foto: Mariana Araujo

ARTISTAS CON MUCHO OFICIO

No es la primera vez que Daniela Fiorentino e Inés Armas se salen de la ancha vereda de las disciplinas que transitan por su formación como titiritera y bailarina, respectivamente, para atreverse a cruces novedosos. Egresada de la Escuela de Titiriteros del Teatro San Martín, Daniela Fiorentino también es clown y como tal protagoniza Cuentos animados (actualmente en el Centro Cultural de la Cooperación), una bella obra para chicos que juega con la proyección de imágenes digitales dibujadas en vivo desde una computadora. Antes realizó la dirección de títeres de Finimondo, de Totó Castiñeira, el clown argentino del Cirque du Soleil. Inés Armas, por su parte, indagaba en la animación de objetos en el cuerpo, "en ese caso sin que el objeto cobre vida, sino viendo cómo el objeto cobraría vida en el cuerpo, cómo se movería una birome a través de tu cuerpo", dice. Reconocen influencias desde el titiritero francés Philippe Genty y la trayectoria del grupo El Periférico de Objetos, que dirigía Daniel Veronese, por parte de Daniela Fiorentino, y de la coreógrafa Mabel Dai Chee Chang, "que también hace danzar los objetos", al decir de Inés Armas.

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