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La evolución del deporte argentino

Con las 15 medallas de oro, se superaron las 11 de Río 2007 y el COA trazó una nueva proyección, con un total de 20; todo apunta a los Juegos Olímpicos 2016. Por Gastón Saiz/ Enviado especial

Martes 25 de octubre de 2011
El remo tuvo muy buenos resultados en Guadalajara
El remo tuvo muy buenos resultados en Guadalajara. Foto: EFE
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GUADALAJARA.- Los cálculos previos resultaron más discretos de lo que finalmente se demostró con pericia en el agua, en un tatami, en el court o en un parquet. A menos de una semana del cierre de los Juegos Panamericanos, la actuación global de la Argentina superó las expectativas y creó una atmósfera de optimismo y esperanza en los pasillos de la villa. La primera meta se cumplió con creces; consistía en quebrar la barrera de las 11 medallas doradas de Río de Janeiro 2007. La segunda sigue en maceración: lograr ese total de 17 oros, 15 platas y 25 bronces que el Comité Olímpico Argentino tipeó en un archivo de Power Point, tras un análisis de posibilidades en cada una de las disciplinas. Pero esta proyección, ahora, se fuga hacia nuevos horizontes, siempre augurando que la representación celeste y blanca se consolide en el 6° puesto total del medallero, por encima de Colombia y Venezuela, para abandonar el magro octavo lugar de hace cuatro años.

"Estamos por encima de lo que pensábamos en cuanto a la obtención de resultados. Aspirábamos a 17 de oro y creo que, tal como están planteadas las cosas y con los deportes que faltan, tal vez podamos superar ese número. Es una muy buena señal en pos de los próximos Juegos Panamericanos, ya que en Guadalajara vinimos a determinar nuestro test de nivel para evaluar cómo hemos avanzado y cómo podemos seguir creciendo", dijo anteanoche Mario Moccia, secretario del COA, aún con el lamento de la final perdida en el handball femenino ante Brasil, que significaba el pase a Londres 2012.

Increíble o no, el himno argentino se escuchó todos los días desde la jornada gloriosa del lunes 17, con los tres oros del remo y el bombazo de Sebastián Crismanich en taekwondo (-80 kg), pasando por la fabulosa faena del yachting en Puerto Vallarta, este último domingo, hasta los logros de anoche, el de Elizabeth Soler en patinaje artístico y el memorable título del del handball masculino, el primero en la historia de los Juegos. "Ahora trazamos una nueva proyección: podemos llegar a 20 medallas si consideramos las chances en hockey, el canotaje y pelota", argumentó Moccia, un funcionario que cree, además, que en el alto rendimiento no hay magia, sino previsión y preparación.

¿En dónde están las razones de este crecimiento, si antes sólo se oía sobre apoyos insuficientes, falta de roce internacional y enojos de los deportistas con los dirigentes? Todo parece desembocar en una declaración espontánea de los atletas y entrenadores, cada vez que finaliza una entrevista: "Y permitime una cosa más, dejame agradecerle al Enard" . Se refieren al Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo, proyecto aprobado a fines de 2009 para financiar a los atletas. Según la norma, el dinero recaudado proviene del 1% aplicado sobre el precio de los servicios y abonos que las empresas de telefonía celular facturan a sus clientes, neto de IVA. Se podrá estar políticamente de acuerdo o no con esta ley sancionada por el Senado (55 votos a favor y uno en contra), pero es indudable que el efecto derrame surgido del presupuesto del Enard significó un maná para cada disciplina, por más humilde que fuera.

Los 14 botes de última generación para el remo, la concentración en la altura de San Luis de Potosí (México) para varias delegaciones, la multiplicación del presupuesto (el pentatlón moderno pasó de 6000 pesos anuales a 1.500.000), la suma de equipamiento y numerosas giras son algunos beneficios de esta fuerte inyección económica para el deporte argentino. Quizá sirva como síntesis la menuda y delicada figura de Milagros Carrasco Pini, sorpresiva medallista de bronce en gimnasia rítmica. Hace cuatro años envió una carta de lectores a un diario de circulación nacional en la que escribía con urgencias: "Tengo 15 años y desde 2003 integro la selección argentina de gimnasia rítmica. He realizado siete viajes internacionales, los cuales han sido costeados por mis padres; en este momento ellos no pueden hacerlo y no tengo sponsor. El primer torneo es en Nueva York, en abril, y voy a perder esta oportunidad". El martes pasado, cuando consiguió el tercer puesto en el concurso de cintas, Milagros relató el periplo que ella soñaba. "Durante años mis padres me bancaron todo para que pudiera competir. En 2011 realizamos viajes a Las Vegas, Toronto, Montreal y participé en un Premundial en Francia; además, estuvimos un mes entrenándonos en Madrid, intervinimos en torneos en Polonia y Holanda y nos adaptamos a la altura de Guadalajara en San Luis Potosí. ¿La verdad? Más no puedo pedir".

Carlos Retegui, DT de Las Leonas, grafica: "Vos presentás una planificación anual ante el Comité Olímpico y se cumple tal cual, punto por punto. Con el seleccionado sólo nos dedicamos a entrenarnos y a jugar". Desde Crismanich hasta el ciclista Leandro Botasso, desde el esquiador Javier Julio hasta la tiradora Melisa Gil, cada uno ha repartido elogios para esta gestión sin que se lo pidieran. En 2007, Julio Cassanello, por entonces titular del Comité Olímpico Argentino, se lamentaba: "El deporte no es prioridad en nuestro país y el presupuesto está por debajo de muchos en Sudamérica". Su sucesor, Gerardo Werthein, kirchnerista y que rechaza las críticas por sus roles simultáneos de empresario y dirigente deportivo, persigue una idea-fuerza: "Queremos hacer del deporte una causa nacional".

Vale expresar en números en qué consiste esta palanca del Enard, según un informe oficial: en los períodos 2010-2011, el ente insufló un presupuesto total de 105.781.467 pesos, discriminados de la siguiente manera: $ 29.159.120 en becas para 1063 atletas y 476 jóvenes promesas; $ 64.868.019 de respaldo para la participación en competencias internacionales; $ 2.125.582 en elementos para entrenamiento; $ 2.343.491 para la organización de certámenes en nuestro país; $ 5.985.475 en becas de perfeccionamiento para técnicos y entrenadores y $ 1.299.779 para cobertura médica. Asimismo, los fondos disponibles de septiembre último alcanzaron los 12.318.759 pesos.

El plan para estos Panamericanos privilegió potenciar la puesta a punto de aquellos atletas y equipos que se frenaban en las finales y dieran un salto definitivo. Igualmente, en el COA son cautos: consideran que la explosión debería darse en Toronto 2015 y en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Si se logra sostener en el tiempo esta inversión económica, con equipamiento, giras, entrenadores e infraestructura, la Argentina seguirá subiendo listones gracias al talento natural de sus exponentes. Si no, volverá a ese retroceso que no tuvo pausas luego de los Panamericanos de Mar del Plata 95.

SÓLO UNA VEZ EN EL PRIMER LUGAR. La única vez que la Argentina ganó el medallero panamericano fue en los primeros Juegos, en Buenos Aires 1951. Conquistó 68 medallas doradas.

UN PERFIL EMPRESARIO FAMILIAR, EN VARIOS RUBROS: Werthein, el Presidente del COA e impulsor del Enard Gerardo Werthein conduce uno de los grupos empresarios más poderosos de la Argentina, con intereses en los sectores agropecuario, financiero y de telecomunicaciones. Es director de Telecom Argentina, donde los W -así se conoce al grupo- controlan una porción minoritaria de las acciones, y encabeza otras empresas, como La Caja. Él presentó el proyecto solicitando el incremento del 1% en las tarifas de la telefonía celular para aumentar los fondos del deporte de alto rendimineto. La Ley 26.573 se aprobó en diciembre de 2009 y está en vigencia desde abril de 2010.

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