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Tango al Sur: Los nuevos festivales orilleros

Valentín Alsina y La Boca, unidos por el Riachuelo, el espíritu arrabalero y los grupos jóvenes

Jueves 03 de noviembre de 2011
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LA NACION
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Cinco de la tarde en Valentín Alsina. Hace más de setenta años que el almacén y despacho de bebidas Doña Cata, en la esquina de Senador Quindimil y Paso de Burgos, resiste el paso del tiempo, como una postal inmóvil de cuando el barrio llevaba el nombre de Barracas al Sur y sus cuadras estaban pobladas de salares, curtiembres y fábricas en funcionamiento. Todo es tranquilo ahora. Tres parroquianos ocupan las mesas y el mostrador a la hora del vermut. Un sifón, un vino y una tele encendida con el volumen bajo que transmite un partido del Nacional B. "El tango está en las historias de la gente. Acá no hay excentricidades, no hay postal turística, éste es un barrio de trabajo. Pero en Alsina hay mucha cultura tanguera. Acá nació Rivero, Tito Reyes, Alberto Morán. El nombre Valentín Alsina transpira tango, pero para mí no hay nada más tanguero que la vieja que sale a la vereda", dice convencido Cristian "Cholo" Castelo, entusiasta organizador del primer Festival de Tango Valentín Alsina, que comienza esta noche y continúa hasta el domingo.

Como en otros barrios, donde los festivales independientes se empiezan a reproducir con la misma rapidez de las nuevas orquestas, el tango está bien latente en las historias del otro lado del puente Alsina. El cantor del grupo Quiero 24 pide unas cervezas al mostrador y escucha los relatos atorrantes del Turco Juan cuando las visitas de Osvaldo Tarantino eran moneda corriente en el barrio, o las historias de Don Lebuchorskyj (hijo del dueño original del despacho de bebidas, uno de los primeros ucranianos en llegar a trabajar a Valentín Alsina), que narra peleas de cuchilleros en la vereda del bar en primera persona.

El cantor rompe con la mansa rutina del último despacho de bebidas de Alsina con un par de tangos reos, acompañado por el bandoneón de Pablo Bernaba del Quinteto Negro de La Boca, otro joven protagonista de la movida actual del tango y organizador del Festival de La Boca, que se realizará entre el 24 y el 27 del actual. "Con Alsina nos unen el tango, la contaminación y el Riachuelo. Somos orilleros. Nos interesa trabajar este polo sur y con la gente del barrio", se define el músico, que planea inaugurar la primera escuela de música popular con padrinos como Nelly Omar, Leopoldo Federico y Osvaldo Bayer.

El peregrinaje sigue por las sedes del Festival de Tango Alsina recopilando más historias por el Bar El Porteñito (Alfredo Palacios 3501), la Biblioteca Sarmiento (Pte. Perón 3065), el Club Máximo Gorki (Alfredo Palacios 3046) y hasta la vieja estación de tren, desde donde se tiene una panorámica del puente Alsina y el incesante hormigueo del barrio. El itinerario termina en el taller de serigrafía del líder de Quiero 24, que funciona como sala de ensayo y "aguantadero" del tango joven en la periferia conurbana. "El Sur siempre tuvo una historia muy tanguera", dicen a coro Castelo y Bernaba, rompiendo el hielo mientras comen una picada.

–¿A qué se debe este fenómeno de nuevos festivales de tango independiente, que se multiplican ahora en Valentín Alsina y en La Boca?

Bernaba: –Creo que era algo que estaba en el aire. Arrancó uno y después se largó el resto porque hay un movimiento de tango muy fuerte y con mucha demanda de los músicos que necesitan lugares. Muchos entraron en la autogestión, dado que la estructura que está establecida, tanto pública como privada, no alcanza. Entonces aparece este rol del músico gestor o productor de sus propios espacios. Hoy hay lugares clave, como Malevaje, Sanata, la movida de El Faro, y alrededor de eso fueron surgiendo festivales, cada uno con su impronta.

Cristian "Cholo" Castelo: –Nosotros lo que quisimos hacer en Alsina es trasladar la esencia de lo que vimos que se hacía en otros festivales, como los de La Boca, Almagro y Boedo, en los que participamos; pensamos que podíamos estirarla hasta el conurbano. Para mí es más satisfactorio juntarse con quince grupos, solistas y orquestas, que hacer un espectáculo aislado. Porque en definitiva somos casi todos amigos, empezamos a entrelazarnos entre los grupos y se fue generando una red.

La atmósfera conurbana de Alsina y el sentimiento barrial de La Boca son el escenario de este corredor sur, que está floreciendo de manera natural. "Lo que noto es que hay mucha solidaridad en este nuevo movimiento y los músicos no se cortan solos –apunta Bernaba, discípulo de Domingo Federico–. Incluso cuando el «Cholo» me dijo lo de Alsina, empezamos a imaginar un gran Festival del Sur, para que se genere un efecto dominó. Si ves los dos festivales te vas a dar cuenta de que la mayoría de los grupos tiene una identidad común que es ser del Sur. Entonces se va armando un circuito."

El efecto dominó ya causó su efecto visible en la aparición del nuevos grupos como Quiero 24 y Trascartón; flamantes festivales de tango indie y hasta un proyecto para 2012 de un Polo Bandoneón en Pompeya. "Creo que empieza a cerrar todo un movimiento que tiene distintos protagonistas, que en la mayoría de los casos son músicos, y lugares con una militancia tanguera. La estética de los grupos es bien diferente y eso es lo que suma. El abanico del tango es cada vez más grande."

"Incluso están saliendo propuestas nuevas, como los tangos bizarros –interviene Castelo, de Quiero 24–. Hay varios grupos que encajamos en esa estética, y aunque no nos conocíamos se ve que la cosa está dando vueltas. Porque nosotros lo hacíamos acá en Alsina y otros en Villa Urquiza. Entonces no te sentís tan solo", dice esta suerte de Napolitano, por su parecido con el hijo de Pappo y su verba barrial.

–¿Cuál es la identidad de los dos festivales?

Castelo: –Acá cerrás los ojos, apagás la radio o la televisión y escuchás que alguien está martillando, alguien está soldando, alguien transporta gente, es el laburo lo que marca la identidad. En base al laburo es como respira la gente acá. Gente de trabajo, gente castigada de muchos años de malaria. Ahora están divirtiéndose un poquito, hay fiestas populares y están saliendo un poco más. Nosotros les queremos mostrar lo que está pasando en el tango para que puedan salir tranquilos, ir a ver un espectáculo, tomar unas clases y ganar las calles y los clubes de barrio, que son lugares que estaban dejados de lado. No tenemos lujos porque no va a venir Raúl Lavié a cantar. Somos jóvenes apostando al tango.

Bernaba: –El festival de La Boca nace como respuesta a la clausura del bar Malevaje; a partir de ahí se empezó a armar la movida del festival, que es como una contrapostal a Caminito. Buscamos esa otra estética. La Boca funciona de día, de noche es difícil arriar a la gente al barrio. Estamos a diez minutos de la Casa Rosada pero por su estética y accesibilidad se convierte en una burbuja dentro de la Capital. Por otro lado, es un barrio con mucha historia y trabajamos para la gente del barrio. No necesitamos al turista. Ahora, si quieren venir que vengan.

La máquina del trabajo parece detenerse y las historias prohibidas del tango siguen: el rocanrol, el reviente y la noche. Un espíritu de alegre rebeldía y autenticidad tanguera flota en la previa del festival de Alsina que comienza esta tarde. Cae la noche. Apenas se cruza el puente Alsina –la frontera entre la periferia conurbana y el suburbio capitalino– unos policías examinan todo lo que pasa por delante de sus ojos. Atrás quedan el Sur, las nieblas del Riachuelo y las historias pulentas del tango.

CUATRO DÍAS DE TANGO EN VALENTÍN ALSINA"Queremos que los vecinos tengan el tango a mano." Es la premisa de los integrantes de Quiero 24, agrupación de Valentín Alsina formada en 2004 que con sus letras propias y tangos con humor se ganaron un espacio en ese territorio. "Por suerte ya no nos piden más «Naranjo en flor». La idea es descontracturarse con el tango y divertirse". Ellos, junto a una decena de grupos, animarán el primer Festival de Tango Alsina (www.festivaltangoalsina.com.ar), con recitales gratuitos, clases y milongas. Hoy, a las 19, en la Biblioteca Sarmiento, tocarán Quinteto Negro la Boca y Marisa Vásquez. Mañana, a las 21, Quiero 24 y Orquesta Típica Esquina Sur, en el Club Gorki. Pasado mañana, a las 21, Lucio Arce y otros, en El Porteñito, y el domingo, a las 14, Cucuza-Moscato, La Vidú, Trascartón, Alan Haksten Grupp y Cuarteto Mal Llevado, en plaza Constitución.

SIGA EL BAILE, SIGA EL BAILE EN LA BOCA"Este año nuestra idea es que se termine de instalar el festival", sueña Pablo Bernaba, del Quinteto Negro La Boca. El evento tanguero, que se desarrolla entre el 24 y el domingo 27 del actual es la culminación de un año de trabajo en el barrio. Para esta edición las novedades son la inauguración de la Escuela Popular de Tango de La Boca y un festival con más sedes y actividades. Del circuito boquense del festival de tango participarán el Teatro Catalinas Sur, El Malevaje Arte Club (Garibaldi 1670), Teatro Verdi (Alte. Brown 736), Museo Marjan Grum (Garibaldi 1429), Al Escenario (Lamadrid 1001), Rivera Sur (E. del Valle Iberlucea y Suárez), Bar El Puente (Av. Alte. Brown y Pedro de Mendoza) y la Explanada del Puente (Av. Alte Brown y Pedro de Mendoza). Serán cuatro días de recitales, milonga, charlas, exposiciones, obras de teatro y clases. El festival arranca en el Galpón de Catalinas Sur y culminará en la explanada del Puente de La Boca.

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