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El abierto de Hurlingham YPF

"Campeonazo": La dolfina, en una gran final

Deportiva

En una enorme exhibición polera, el equipo de Adolfo Cambiaso le ganó por 19-18 a Ellerstina y se quedó con el segundo certamen de la Triple Corona

Por   | LA NACION

Gracias. Muchísimas gracias. Para los que entienden al deporte como un espectáculo más allá de simpatías, no hay otra opción que agradecer por el espléndido regalo vivido ayer en la final del Abierto de Hurlingham YPF. Gracias de nuevo, entonces. Una y mil veces. Hay un campeón, notable, vistoso, con pasajes de polo a lo Dream Team, aunque a veces se escapa del partido cuando lo tiene aparentemente liquidado. Hay un perdedor, hidalgo, estoico, que multiplica las agallas cuando los números queman y esta al borde del nocaut, aunque es verdad que pasa buena parte del cotejo sin jugar como debe y puede. Hay un resultado: La Dolfina Dubai 19 vs. Ellerstina Etiqueta Negra 18, marcador consagratorio para el conjunto de Adolfo Cambiaso. Pero hay, sobre todo, el recuerdo que permanecerá por muchos años de este enorme cotejo que reivindica a aquellos que colocan al polo como uno de los deportes más lindos para ver.

Gran cantidad de goles, figuras superlativas en ambos lados, acciones vistosas, polémicas y suspenso en el final. El partido lo tuvo todo. Incluso, ese deja-vu de estar viviendo algo que ya había pasado. Es que inevitablemente el encuentro iba a tener reminiscencias con la reciente final de Tortugas. Lo inesperado es que el desarrollo del cotejo haya tenido tantas similitudes con aquel título ganado por Ellerstina tras una épica remontada. Es que esa historia podría haberse repetido si Nicolás Pieres coronaba su atropellada final conectado ese backhander que no quiso ser por milímetros, y que podría haber desembocado en un inesperado suplementario.

Ese acción sucedió cuando a la tarde le quedaban pocos segundos de juego. En las poco más de dos horas anteriores pasaron demasiadas cosas. En Tortugas hubo una diferencia abismal en el juego para que La Dolfina se pusiera 12-5 cuando comenzaba el antepenúltimo chukker; ayer, sin asemejarse a la paliza aquella, pero sí con una supremacía clara, la chapa mostraba siete goles entre uno y otro cuando arrancó el sexto parcial: 14-7.

El ganador brillaba. Jugaba de a cuatro, esta vez con más participación de Cambiaso en el partido en comparación con los anteriores, siempre haciendo correr la bocha de lado a lado, más vertical que horizontalmente. Aquella duda planteada al inicio de la temporada parece despejada: esta versión de La Dolfina, a diferencia de su antecesora, prefiere el juego colectivo antes que el individual. Siempre. Lo curioso es que su rival, que tantas veces desproticó contra esta tendencia, es el que a veces elige el mano a mano para que Facundo Pieres se juegue la bocha. Sí, los tiempos cambian. Y los roles también.

La Dolfina jugaba bien y aprovechaba errores del rival. Pese a una estricta disposición en el throw-in (el coach Alejandro Agote dispuso repetir la formación con los tres Pieres adelante -Facundo, Nicolás y Gonzalo- y Heguy detrás, pegado a Cambiaso), igualmente Ellerstina no encontraba la bocha. Además, le costaba comenzar las salidas de fondo, ya que Nachi dejaba algunas bochas cortas.

El partido se encaminaba a una goleada histórica. Pero de nuevo Ellerstina, ante la ausencia de claridad en el juego, puso corazón. No se vio tanto quedo del ganador, sino mucha actitud del perdedor, que de a poco fue sumando y sumando en la chapa. Un 3-2 en el sexto chukker fue el aviso: era el primer parcial ganado por los Pieres. Siguió un 4-1 en el séptimo para quedar sólo dos abajo: 16-14. No había razones claras para explicar desde el análisis polero lo sucedido. Sólo el alma de un equipo que no se da por vencido ni aun vencido. Lo demostró de nuevo en el último: La Dolfina hizo tres goles para ponerse 19-14 al minuto y medio, y otro vendaval de coraje, con un Facundo Pieres con una precisión arquitectónica para los penales, dejó el partido 19-18, con 90 segundos por jugar. Y pasó la acción narrada de Nico, la campana final, la consagración de La Dolfina y los merecidos aplausos continuados del público para los protagonistas.

La Dolfina campeón y esta victoria será recordada por mucho tiempo. En especial, por el enorme partido que jugaron con Ellerstina. Sinceramente, ¡gracias!

El largo invicto que cayó

Hay que remontarse a diciembre de 2009 para encontrar la última caída de Ellerstina en la Triple Corona, en la final de Palermo, ante La Dolfina. El equipo de los Pieres llevaba 17 partidos sin perder: 11 de 2010 (tres en Tortugas, cuatro en Hurlingham y cuatro en Palermo), más tres de Tortugas 2011 y otros tres en este Hurlingham..

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