Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Ver página en pdf

Desde el jardín

Lirios, exponentes de la primavera

Suplemento Countries

Por   | Para LA NACION

Mirad los lirios del campo, dice el salmo. Y agrega: Que no hilan ni tejen y os digo que ni Salomón con toda su gloria se vistió como ellos.

Es, sin duda, de una gran pretensión reducir a los modestos temas jardineros la sublime poesía de la Biblia. Es, como decía el gran periodista-humorista Piolín de Macramé (Florencio Escardó), robar el fuego sagrado y usarlo para prender el cigarrillo, pero ocurre que hablar de lirios y mirar sus bellas flores impulsan a esos atrevimientos.

Los lirios son flores austeras, con necesidades mínimas, que necesitan pocos cuidados para lucir bellísimas. Recuerdo haber visto en humildes ranchitos de Lincoln matas de lirios blancos, bajas y tupidas, llenas de flores bordeando patios barridos de suelo duro. Son especies de origen europeo que pronto se aclimataron y difundieron en nuestras pampas.

Pertenecen a la familia de las iridáceas, al género iris, y su nombre es iris germánica o lirio común. Son de floración primaveral, pero lo cierto es que van floreciendo durante toda la primavera según la especie. En mi jardín hay un grupo de lirios de flores medianas, de color marrón, que están en flor todos juntos. Una verdadera maravilla.

Son plantas rizomatosas, es decir que sus tallos son rizomas que, en este caso, no se ubican enterrados, sino que se los planta casi a flor de tierra, en un agujero largo y poco profundo, donde emiten sus raíces.

Alrededor de seis semanas después de la floración, si ya hace tres temporadas que ocupan el mismo lugar, es época propicia para efectuar trasplantes y divisiones, o sea, son tareas que deberían realizarse en enero. Para esto se empieza por levantar la mata entera desde abajo con una pala, y se quitan los rizomas viejos del centro. Los que quedan se acortan a 10 o 15 cm, seccionándolos con cuchillo bien afilado, manteniendo el penacho de hojas del extremo, las que a su vez se acortan a la mitad de su altura. Si se plantan agrupados, los extremos de los rizomas se ubican hacia el centro del grupo, y hay que cuidar que no queden en niveles bajos, pues la humedad constante en sus raíces es de las pocas cosas que los dañan.

Las hojas envainadoras rodean las bases de los tallos y son más cortas que éstos. Sin tener excesiva rigidez, su porte recto hace que una mata de lirios, aún sin flores, siempre resulte estética.

Los tallos llevan brácteas floríferas en cuyas axilas nacen las flores. Y las flores, de complicada estructura, mejor no intentar describirlas, sólo admirarlas. Producen semillas que, sin duda, usarán los hibridadores, pero la reproducción es por división de mata.

Los colores violáceos y sus derivados, además del blanco, han dado lugar a tonalidades increíbles..

REDES SOCIALES
 

TEMAS DE HOYLa pelea con los holdoutsConflicto en Medio OrienteAmado BoudouEl derribo del avión de Malaysia Airlines