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El rol de la Argentina en las negociaciones por el cambio climático

Exterior

La embajadora albiceleste que lidera el grupo de 132 países en vías de desarrollo, habló con LA NACION sobre la búsqueda de un acuerdo con las potencias desarrolladas

Por   | LA NACION

DURBAN, Sudáfrica (De un enviado especial).- Con la llegada del secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, 12 presidentes y 130 cancilleres, comenzaron las reuniones de alto nivel de la XVII Cumbre Mundial de Cambio Climático (COP17) en esta ciudad, que serán determinantes para decidir, entre otros asuntos, el futuro del Protocolo de Kyoto, el único acuerdo legal para reducir las emisiones de gases que provocan el calentamiento global, cuyo primer anexo vinculante vence a fin de 2012.

Este año, la Argentina preside el G-77, un grupo de países en vías de desarrollo reunido con el objetivo de ayudarse, sustentarse y apoyarse mutuamente en las deliberaciones de la ONU, que nació en 1964 con 77 integrantes y hoy nuclea a 132, junto con China.

LA NACION dialogó en forma exclusiva con la Directora de Asuntos Ambientales de la Cancillería, la embajadora Silvia Merega, que está a cargo del liderazgo del G-77, más China en las negociaciones que se llevan adelante frente a los países en desarrollo, principalmente Estados Unidos, la Unión Europea y Japón.

¿Cómo se están desarrollando las negociaciones para arribar a un acuerdo final sobre cambio climático?

Equilibrio es la palabra que más se ha oído en Durban y en las últimas negociaciones. Los dos grupos de países que se dan cita en esta Conferencia, los desarrollados y los que están en vías de desarrollo, buscan poner dos temas en la balanza de las negociaciones para generar un equilibrio: las obligaciones y la apoyatura financiera, tecnológica y de capacidades.

Teniendo en cuenta que el sistema de la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático (Unfccc, por sus siglas en inglés) para el Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto (PK) tienen la particularidad de que los países actores pertenecen a dos categorías distintas en razón de sus estadios en materia de desarrollo, es que indica que mientras los desarrollados están obligados a hacer reducciones ambiciosas de gases de efecto invernadero porque han aprovechado la atmósfera por 200 años, los otros que están en vías de desarrollo, muchos de éstos en el principio de una economía sustentable, necesitan crecer e incorporar las transformaciones necesarias para que al final del proceso todos tengamos sistemas de producción y de consumo que sean compatibles con un equilibrio atmosférico.

¿Por qué las negociaciones son extremadamente duras?

No es nada fácil, ya que mientras los desarrollados deben cambiar sus sistemas de producción y consumo, también deben proveer una sustentabilidad a las acciones que producen los países en vías de desarrollo. Por eso también la Convención y el PK establecen que para los países desarrollados las obligaciones son jurídicamente vinculantes y para los países en desarrollo las acciones son una obligación que ejecutan voluntariamente de acuerdo a sus capacidades financieras y tecnológicas que pudieran tener. Aquí vuelve el tema del equilibrio sobre la mesa. Si no hay un equilibrio, esta conferencia no va a tener un resultado importante. Tendrá uno que quizás sea uno mejor que el del año pasado pero no uno concreto y final en el que se logren los objetivos iniciales propuestos.

¿Qué pasa si se cae el PK?

Este sistema que reconoce la diferencia entre los países se sustenta en los principios de la Convención y en la ejecución del PK. Si los países desarrollados se retiran del mismo o no lo ratifican, empieza a haber un no cumplimiento de los principios en los que se sustenta el sistema. Ese es el telón de fondo de esta cumbre en Sudáfrica. Es difícil la óptica con la que se posicionan los países respecto a la problemática global. Lo ideal sería que todos los procesos sean armoniosos, pero es muy distinto a la realidad que ha ocurrido hasta ahora. Hay muchas carencias y modos de vida en muchos países que son contraproducentes a los objetivos buscados por la Convención y el PK.

¿Cuál es el próximo paso?

Hay variadas posiciones. Hay países que se van a retirar del PK, algunos formalmente y jurídicamente denunciándolo y otros simplemente no adhiriéndose al segundo período de compromiso, lo cual es retirarse igualmente. El fin último de lograr una reducción de determinada global de emisiones va a ser distribuida de un modo distinto y no se logrará el objetivo de estabilidad atmosférica. Acá hay una discusión sobre la base de sustentación del sistema de negociación. Los países en desarrollo entienden que los países desarrollados tienen responsabilidades históricas y no pueden cambiar las reglas del juego diciendo que se olvidan de los 200 años últimos y miramos el mundo como está ahora.



¿Qué papel juega Argentina este año?

El papel de Argentina este año como presidente del G-77 más China, es el de llevar adelante los comunes denominadores y limar las diferencias para sustentar su posición de negociación. El único modo de lograr esto adoptar la mayor cantidad de coincidencias en los 132 países integrantes que nos permita posicionarnos frente a los países desarrollados.

¿Cómo se posiciona al haber cumplido con sus metas no contaminantes?

La posición argentina de poder llevar adelante este rol de líder es múltiple. Es un país de renta media que habitualmente no califica para cooperación internacional, por lo que tiene que llevar adelante decisiones nacionales difíciles en materia presupuestaria para llevar adelante sus planes de reducción de emisiones a nivel federal y por sectores. No somos un gran país contaminante, en razón de las emisiones. Y hacemos los esfuerzos necesarios partiendo de las condiciones que poseemos. Además tenemos una historia diplomática a lo largo de 150 años que le permite crear la seguridad al grupo de poder liderarlo. A nivel político, científico y técnico la Argentina tiene un caudal humano importante para que este proceso interdisciplinario llegue a un buen fin.

¿Con qué expectativas afronta los últimos días de negociaciones?

Más que expectativas, un diplomático siempre tiene objetivos y disposición plena. Esta conferencia va a tener logros. Hay voluntad política de los negociadores para obtener avances en el proceso. Los logros deben concentrarse en la provisión de un sistema de fondos que permita sustentación a las acciones de mitigación de emisión de gases y adaptación a las tecnologías limpias. Necesitamos resultados específicos en materia de financiamiento y un acuerdo para la continuación de la negociación.

vingrassia@lanacion.com.ar | En Twitter: @vingrassia.

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