Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Derribando mitos: "No se puede jugar cada tres días"

Con Messi como claro ejemplo, esta máxima del mundo del fútbol pierde sustento; ¿es posible hacerlo? canchallena.com propone un debate con un preparador físico, un nutricionista y un jugador que logró dos títulos en un semestre

Martes 13 de diciembre de 2011 • 10:21
0
Messi, uno que juega siempre
Messi, uno que juega siempre. Foto: Carlos Bonardi

Por Santiago Peluffo

Lionel Messi acostumbró hace un tiempo al universo del fútbol a derribar marcas, fijar constantemente nuevos récords y a alzar trofeos desde que irrumpió en la primera de Barcelona. Su historia es bien conocida: es el segundo máximo anotador de la historia del club catalán y con apenas 24 años, ya conquistó 17 títulos.

Pero los registros de Messi en las redes cada vez que viste la camiseta blaugrana opacan, de manera imperceptible, otro aporte que el rosarino hace al fútbol. Con su "adicción" por la pelota, Leo parece derribar aquel mito futbolero que asegura que "no se puede jugar cada tres días", como remarcan a veces muchos protagonistas.

Recientemente, el tema volvió a debatirse cuando Lionel regresó exhausto de la infernal noche en Barranquilla con el seleccionado argentino (triunfo 2 a 1 ante Colombia) y, con apenas cuatro días de diferencia, volvió a lucirse en la liga española para anotar otro gol (4-0 sobre Zaragoza) y no salió del campo en los 90 minutos. En la convocatoria anterior, ocurrió lo mismo: luego de la derrota como visitante ante Venezuela, a los cuatro días, Leo le hizo dos tantos a Racing de Santander. Con el partido del fin de semana ante Real Madrid por la Liga, el crack rosarino completó 30 partidos en los últimos 110 días, lo que da un promedio de un juego cada 3,67 jornadas.

Messi personifica el ejemplo de un equipo como Barcelona que sostiene, desde hace cinco años, un promedio de casi tres títulos por temporada a un ritmo de dos partidos por semana. ¿Es imposible conseguir éxitos en el fútbol argentino a lo largo del tiempo jugando cada tres días? ¿Hay un secreto para disputar copa y campeonato con un mismo plantel, un buen estado físico y, a la vez, conseguir resultados favorables?

El físico... y otros factores

El ideario futbolero está regado con la noción de que no se puede jugar cada tres días por una cuestión física. Y el asunto parece ser mucho más complejo. Así lo entienden, al menos, los que saben. "En el fútbol hay tendencias a determinar las cosas en blanco y negro... nunca es un factor unidireccional. -aporta a canchallena.com Julio Santella, coordinador de preparadores físicos de Boca-. Se puede jugar cada tres días, claro, pero depende de qué plantel tenés, qué reemplazos, del tipo de juego del equipo, los factores individuales de cada jugador..."

Como en el fútbol dos más dos no da cuatro, es inútil buscar una "fórmula mágica" para copiar. Para entender el fenómeno, hay que poner en una misma bolsa muchos factores. "Con informes de los médicos y PF, el ojo del técnico sintetiza y aplica su criterio", agrega Santella, para quien es clave evaluar en qué momento del año se realiza la rotación del plantel: si al comienzo, en el medio o sobre el final.

Hay grandes diferencias con el fútbol europeo que hacen a la cuestión. Por empezar, el formato de los torneos continentales que complementan el certamen local influye: mientras la Liga de Campeones se juega en dos semestres, la Copa Libertadores comprime sus partidos en la primera mitad del año, y requiere de traslados más largos y cansadores: no es lo mismo viajar a la altura de Quito que tomar un vuelo de dos horas de Barcelona a París, por ejemplo.


Derribando mitos: una nueva sección de canchallena.com, cuyo propósito es poner en debate ciertas máximas del mundo del deporte que se dan por descontado. Hoy, la primera entrega: "No se puede jugar cada tres días".

En este sentido, también la carga de entrenamientos difiere entre el Viejo Continente y nuestro país. Si un entrenamiento habitual en el fútbol argentino ronda las dos horas, en un conjunto europeo es de 1h30m. ¿Por qué? "En Europa hay más rigor y cumplimiento entre los jugadores", aporta Santella, ladero histórico de Carlos Bianchi.

Hasta la nutrición influye. De eso habla Francis Holway, consultor del área en River: "La recuperación nutricional es menor en el fútbol que en el ciclismo. Tenés que hacer todo muy mal para que el jugador no se recupere en tres o cuatro días", cuenta el nutricionista. Y compara con el fútbol europeo: "Allá hay una elite genética. La recuperación nutricional es inclusive inferior de la que hacemos acá; salvo Barcelona y otros equipos, en general no hacen tanto hincapié, porque la carrera de nutrición es muy nueva en España".

River y Boca, los únicos que pudieron

Como se ve, todos estos factores limitan las posibilidades de que un equipo logre dos conquistas en un semestre. De hecho, ningún conjunto argentino pudo alzar el torneo local y la Copa Libertadores en la primera mitad del año. Sólo hay dos planteles que lograron dos títulos en un mismo semestre: River, en 1997 (Apertura y Supercopa), y Boca, en 2005 (Apertura y Copa Sudamericana).

Fueron dos equipos excepcionales, porque extendieron sus dominios más allá de ese período puntual, estaban integrados por notables futbolistas (Francescoli, Salas, Sorin; Palermo, Palacio, Gago) y entrenadores que atravesaban la etapa más prolífica de sus carreras, como Ramón Díaz y Alfio Basile.

En las conquistas de 1997, el River de Ramón jugó 29 partidos (19 por el torneo local y una decena por el continental) en 140 días: 1 cada 4,8 jornadas. Y, en el sprint final, con el arrastre del cansancio, completó los últimos ocho encuentros en un mes (1 cada 3,7 días).

Comenzó la gesta el 24 de agosto y se coronó el 17 de diciembre en la Supercopa. Cuatro día después, ganó el Apertura. Uno de los jugadores con más presencias en ese plantel fue Celso Ayala. Así explica a este medio el defensor paraguayo las claves de esos éxitos: "Depende del organismo de cada uno. Es cierto que hay fatiga, pero a mí me gustaba estar siempre y no quería quedarme afuera; claro que la carga de entrenamientos era menor jugando cada tres días, pero teníamos un plantel muy profesional, nos divertíamos y salíamos a ganar todo lo que jugábamos".

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas