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Ya casi no salen dólares, pero caen los créditos a exportadores

La semana pasada salieron de los bancos US$ 11,4 millones por día; hace un mes se iban US$ 209 millones

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LA NACION
Sábado 24 de diciembre de 2011
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La corrida que restó a los bancos en apenas un mes y medio el 19,4% de los depósitos privados en moneda extranjera que mantenían bajo administración está a punto de ser superada.

Aquello que se había transformado en una estampida en la segunda semana de noviembre, cuando en medio de toda clase de rumores dejaban los bancos a razón de US$ 210 millones/día, se transformó con el transcurrir de las semanas en un movimiento de saldos casi normal.

Ocurre que, si bien los retiros continuaron, no sólo se redujeron hasta los US$ 11,4 millones/día (un tercio del promedio visto en la semana previa) sino que, incluso, aparecen tímidas señales de recuperación en el stock total de estas colocaciones.

De hecho, tras haber tocado un mínimo de US$ 11.958 millones el miércoles 14 de diciembre, rebotaron hasta los US$ 11.966 millones dos días después, en el contexto de ingresos que algunos vinculan con cuestiones impositivas [N. de R.: el artículo 21 de la ley que reglamenta la aplicación del impuesto a los bienes personales dispone que quedan exentos del cálculo los depósitos en moneda nacional y extranjera] que incentivan a algunos ahorristas a regresar sus dólares al sistema, aunque más no sea por algunos días.

Con todo, el saldo total se redujo en US$ 2878 millones desde la aplicación intempestiva de nuevos controles a la compra de dólares (anunciados en vísperas del último fin de semana de octubre, con todo lo que eso implica en el imaginario del argentino promedio), por lo que retrocedió al nivel que mostraba el 25 de febrero pasado, tras haber alcanzado un máximo de US$ 14.836 millones 48 horas antes del anuncio de las últimas medidas cambiarias.

Los datos surgen del balance monetario semanal que, con siete días de rezago, difunde el Banco Central (BCRA), que preside Mercedes Marcó del Pont. Precisamente esta funcionaria ya hace tres semanas que dio por superada la corrida, aunque nada se le escuchó decir aún sobre sus consecuencias.

Menos facilidades para exportar

Una de ellas, ya señalada por La Nacion, es el aumento registrado en el costo de los préstamos que los bancos conceden a los exportadores, que se venían colocando a tasas inéditas por lo bajas y, ahora, en la mayoría de las entidades se ofrecen a un costo que las duplica o triplica. "La liquidez en dólares de los bancos se achicó a partir de un desplome en los depósitos en esa moneda que, por su celeridad, puede considerarse un récord mundial de salida, pero sigue siendo muy elevada en tanto y en cuanto los bancos no tienen aplicaciones suficientes para esos dólares que, en la mayoría de los casos, siguen depositados como encajes en el BCRA", detalló en un informe el Estudio Bein & Asociados.

Al analizar el fenómeno y sus consecuencias, esta consultora alerta sobre que las líneas crediticias para prefinanciar exportaciones "que costaban 1,5% anual antes de la corrida ahora se encarecieron hasta rondar el 3,5/4% anual". El aumento llega porque muchos bancos reemplazaron los dólares que perdieron con otros tomados del exterior mediante líneas repactadas con bancos corresponsales.

Claro que, mientras aquí pagaban menos del 1% anual por conseguir los dólares, los que ahora "importan" les llegan a tasa Libor (interbancaria londinense) más un punto y medio o dos, es decir, los obtienen del 2 al 3% promedio, según la entidad.

Este ajuste de precios ayudó a que el crédito a exportadores se contraiga 3,2% en el último mes (el stock total de estas financiaciones cae de 9819 millones a 9570 millones de dólares en lo que va del mes), tal vez porque este incremento llega en un momento muy inoportuno: cuando el peso tiende a apreciarse cada vez más frente a otras monedas, por lo que se revela como un costo extra más difícil de sobrellevar.

Y un peso que ¿ya pesa?

El propio BCRA debió ayer reconocer la tendencia a la apreciación del peso, al dar a conocer su medición del tipo de cambio real multilateral (TCRM). Este dato permite establecer que la moneda local se revalorizó otro 0,3% promedio en noviembre, lo que, sumado a la apreciación del 0,8% registrada en octubre y la del 4,2% de septiembre, muestra que resigna competitividad de manera acelerada.

Al difundirlo, el BCRA prefirió destacar que "en el período enero-noviembre se observa una depreciación nominal del peso en relación con los tres socios más representativos en el intercambio comercial: 9,9% con la zona del euro; 7,2% con el dólar estadounidense, y 1,1%, frente al real".

Empero, ese beneficio tiende a diluirse si se considera que la inflación que mide el Indec acumula en el mismo lapso un 8,6% (no llega al 3% en Europa, es menor al 2% en EE.UU. y al 6% en Brasil), o directamente se convierte en una apreciación lisa y llana si los cálculos se hacen con el promedio de inflación que miden las direcciones provinciales de estadísticas.

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