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Las cirugías más pedidas por los famosos

Son muchos los mediáticos que han sido moldeados por el bisturí; mirá qué es lo que piden más y cuándo hay que ponerle límites a sus ansias de belleza eterna
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11 de enero de 2012  • 20:30

Prendemos la tele. Colas y bustos. Vientres y brazos. Paseamos por cada número del control remoto. Más colas. Más bustos. La oferta que se encuentra no es variada. Ahí está "la" cola. Allí "el busto". Se repiten infinitamente como esas caras con labios prominentes que se ríen, lloran, gritan e insultan desde la TV. Cuesta, al buscar de canal en canal, dar con "el" vientre, masculino claro. Pero finalmente allí está, y son miles, repetidos como en dos espejos enfrentados.

El modelo de belleza que se exhibe desde la pantalla chica, en la piel de famosos y mediáticos, es muy simple. Es como sumar dos más dos. La cola de Luciana Salazar , los pechos de Araceli González , los labios de Mónica Farro, el vientre de Tito y los brazos de Ricardo Fort . ¿Que si todos, incluida la gente de a pie, pueden llegar a ese modelo? No debería ser difícil, es como sumar dos más dos, aunque hay que calcular más de 5 mil… dólares.

Hay transformaciones increíbles y hasta innecesarias desde la vitrina del espectáculo televisivo. Luli Salazar es el paradigma de ese ansia por el cambio estético, se puede ver el recorrido de su ambición desde sus primeras apariciones en la tele hace 10 años.

Si pocos vienen al mundo tan "agraciados" o, si se prefiere, tan "en serie", ¿cómo cumplen los famosos con esa fórmula del dos más dos? ¿cuál es la operación más demandada por los laburantes de la tele? ¿y cómo enfrentan el riesgo de volverse adictos al bisturí?

Cola, lolas, cara

"Glúteos, mamas y lifting" es lo básico que piden las mediáticas según los cirujanos consultados por LA NACION. Susana Giménez , Adrián Suar y Griselda Siciliani , son algunos de los personajes que pasaron por el bisturí de Cristian Adrián Pérez Latorre, y suele también atender a quienes sueñan con trabajar en la tele.

"Las chicas que recién empiezan en el medio, piden mucho busto y glúteos; en lo que es operaciones de rostro, hay muchas de párpados y papada", cuenta el doctor Pérez Latorre.

Sí, el rostro también cuenta en el modelo del dos más dos. La cirugía de nariz, ante tanta exigencia estética, pasó a ser casi un trámite a cumplir para muchos famosos que desean la perfección hasta en sus curvas nasales.

Hasta Shakira , se dice, afinó su perfil de manera imperceptible. Por una operación semejante pasó Belén Francese . Su cara cambió, pero mantuvo su armonía anterior. No así la de Sicialiani que luego de la operación de nariz, cambió totalmente.

Si se habla de métodos no invasivos, lo básico es una limpieza de cutis y se suma "rejuvenecimiento con radiofrecuencia y tratamientos para levantar la cola", explica la licenciada Adela Quevedo, que atiende a Araceli González.

Los masajes anticelulíticos y modeladores son también parte del abc del mantenimiento corporal de las celebridades.

"Hoy día las tecnologías no invasivas, desde el láser, luz infrarroja, luz pulsada intensa, fototerapia en general, son muy demandados por personajes públicos o políticos, debido a su inmediatez y su período de recuperación nulo, pues ellos prefieren mantener su intimidad", cuenta Belermina Herrera, licenciada en kinesiología y fisiología de bioesthetics.

"Generalmente, se utiliza el lifting no quirúrgico (con tecnología Cutera Titán) para rejuvenecer el rostro y el cuerpo (Freeze MP2), y la liposucción no invasiva que es por ultracavitación (ELOS Velashape II) en piernas y cola para eliminar la celulitis en tiempo record", explica Herrera.

Chapa, pintura y cordura

Un tipo de belleza a alcanzar es el que se planteó a través del programa de Marcelo Tinelli , Bailando por un sueño, cuando se realizó el concurso "Una novia para Ricardo Fort ".

Bonitas, buen cuerpo y juventud, eran las características excluyentes. "Si no tiene lolas, no importa porque se las hacemos, y la cola también", vociferaban Fort y Tinelli al unísimo.

Pero lo cierto es que el paso del tiempo es tirano con todos los mortales. Frase hecha, pero no para famosos con ansias de pantalla y juventud eterna. Por eso es que los retoques, cada tanto, son necesarios para mantener los resultados de una operación. Y mantenerlos conjuntamente con la cordura, no siempre es fácil. Para Pérez Latorre hay dos grandes grupos de pacientes.

"Los conscientes, son aquellos que escuchan al profesional y tienen un juicio de la estética conservado, se cuidan del sol, no fuman, hacen deportes etc., por lo tanto el trabajo que realizamos va a ser más duradero", explica el cirujano.

"Por otra parte, están los inconscientes, aquellos que siempre saben más que el médico cirujano, siguen los consejos de las vecinas, se lipoaspiran creyendo que la cirugía les cambió el metabolismo y comen hasta ponerse peor que antes de la lipoaspiración, este tipo de pacientes se va a querer retocar cada 6 meses, creando de esta forma una adicción".

Los retoques, para el paciente normal, deberían hacerse cada cinco o siete años, según la conclusión de Pérez Latorre.

Quienes sufren delirios somáticos, bulimias y anorexias, o algunas disfunciones sexuales, a veces tienen la convicción de que algunos órganos externos provocan rechazo en quienes los ven, según opina Angel Costantino, psicólogo del centro de estética Bioesthetics.

"Los tratamientos quirúrgicos para quienes tienen patologías previas, como desórdenes alimenticios, no mejoran la condición del paciente, si no que pueden empeorarla", agrega, desde su experiencia como terapeuta.

¿Cómo se le pone límite a los adictos del bisturí? Muchas veces es necesario que los pacientes de cirugías meramente estéticas, pasen por un gabinete psicológico.

"Ellos no padecen una patología sistémica, como ser un tumor o alguna afección cardíaca, pero sí padecen una afección psicológica pues no aceptan el paso de los años, no se pueden aceptar en el espejo; por lo tanto es necesario contar con un equipo de psicólogos", argumenta Pérez Latorre, que también posee un área de psicoprofilaxis quirúrgica en donde se evalúan las expectativas del paciente y si este está preparado para afrontar un acto quirúrgico.

Es notable que en la pantalla chica hay todo tipo de máscaras y mascaritas famosas que parecen de otro mundo, al igual que bustos excesivamente grandes. Depende del profesional el aceptar o no reclamos absurdos por parte de la celebridad.

"Lo más descabellado que me pidieron vino de una paciente de 70 años que quería tener la cola de Luciana Zalazar, le dije que era imposible dado que sus músculos y piel no le iban a permitir lucir así. Lógicamente pasé de ser Dios a transformarme en Lucifer. Me insultó mucho, pero supongo que fue lo más indicado", cuenta Latorre.

Para los hombres, tablas de lavar

Párpados, lipoaspiración de abdomen, tonificación y glúteos es lo que más piden los hombres famosos a la hora de la cirugía.

La valoración de la belleza externa suele ser relacionada con la mujer. De hecho, hay más exigencias estéticas sobre la mujer que sobre el hombre. No obstante, cada vez más famosos quieren perseguir la perfección.

"Hoy en día está mas demandante el hombre que la mujer, y más aun si tiene una amante joven: se coloca Botox, se lipoaspira y se pone un poco de pelo", enumera Pérez Latorre.

Así, muchos famosos desean tener la llamada tabla de lavar a modo de vientre y quieren dejar de lado las patas de gallo.

"Los valores de sexualidad femeninos suelen alojarse más en el aspecto externo, no así los valores masculinos. Aunque los hombres no estás exentos de esas exigencias. La preocupación de ellos por mantener un aspecto juvenil es hoy casi una constante, desde el punto de vista médico estos esfuerzos son compatibles con mejores niveles de salud", explica Costantino.

La belleza no duele sólo en el bolsillo

"La cirugía plástica de excelencia no es barata, por lo tanto siempre va a superar los 5000 dólares en adelante, dado que se debe hacer en sanatorios reconocidos y preparados tecnológicamente. Ahora si la realizan en lugares donde no reúnen las condiciones médico-legales debidas, seguramente es barata pero es un pasaporte a la muerte", dice Pérez Latorre.

El concepto de este cirujano debe ser la base de muchos famosos que quieren hacer las cosas como se deben, por lo que suelen invertir mucho dinero en su imagen.

Si se consideran los tratamientos no invasivos, hay varios precios. A modo de guía:

- Un lifting no quirúrgico, de cara y cuellos, puede estar entre 4500 pesos cada sesión (según Bioesthetics, se realiza un máximo de dos veces) y en el resto del cuerpo, unos 3400 (según Bioesthetics, ocho sesiones).

- Tratamiento modelador de piernas; entre 400 y 450 pesos por sesión.

-Mantenimiento con fototerapia, fotorejuvenecimiento, 1600 pesos por mes (hasta 8 sesiones por mes según Bioesthetics).

-Los básicos: limpieza de cutis, entre 250 y 300 pesos por sesión (según la licenciada Adela Quevedo).

-Rejuvenecimiento con radiofrecuencia, entre $450 y 500 pesos por sesión

-Tratamiento para levantar la cola, entre $350 y 450 pesos por sesión

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