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Las medidas de Chile y Brasil para combatir la desaceleración

Economía
 
 

A partir de julio pasado Brasil comenzó un nuevo ciclo de política monetaria expansiva, cuando -luego de más de dos años de subas- redujo su tasa de referencia SELIC del 12,5 al 12,0%.

Este fundamental cambio de estrategia se debió al reconocimiento explícito del Banco Central do Brasil (BCB) acerca de la desaceleración que -a consecuencia de la crisis en la eurozona y la correspondiente incertidumbre global- se estaba produciendo en los niveles de actividad de su economía. En efecto, a partir de una expansión de su PBI del 7,5% en 2010, las autoridades del país vecino estiman para 2011 un crecimiento no mayor al 4,5%. Respecto a la dinámica expansiva, a la fecha la tasa ha sido reducida en tres oportunidades más; alcanzando un valor actual del 10,5 %.

¿Cómo evolucionará el escenario 2012?

Brasil continuará con su política de baja de tasas de manera de contrarrestar los impactos negativos de la crisis de la Euroárea y de la desaceleración de la economía mundial. A este respecto, las autoridades han fijado una meta de crecimiento no menor al 3,5%, compatible con un objetivo de inflación del 4,0%. La intensidad y dinámica de esta política monetaria "acomodaticia"- seguramente acompañada con políticas fiscales y cambiarias de estímulo- dependerán del comportamiento de las variables de crecimiento e inflación.

La semana pasada Chile también decidió -luego de casi dos años de suba de tasas- iniciar su ciclo de política monetaria expansiva, bajando su tasa de referencia del 5,25 al 5,0%. En lo conceptual, los motivos esgrimidos fueron los mismos que los expuestos por el BCB: atacar la desaceleración que -como consecuencia de la crisis de la Eurozona -se estaba produciendo en su crecimiento agravada, en este caso particular, por una baja del precio del cobre de un 20% en 2011.

A este respecto, es de suma utilidad reproducir textualmente recientes declaraciones del presidente del Banco Central de Chile (BCC), Felipe Vergara: ". Actualmente nuestro principal objetivo es enfrentar, de la mejor manera posible, los efectos adversos de la crisis europea; la cual está disminuyendo la tasa de crecimiento de nuestros niveles de actividad ". La realidad es muy clara: en 2010 la expansión fue del 6,2%, esperándose para 2011 un crecimiento de sólo un 4,0%.

En relación al escenario de la economía chilena para 2012, nuestra visión es similar a la correspondiente a Brasil; esto es: el país trasandino mantendrá -al menos durante todo 2012- su actual política "acomodaticia", de manera de lograr un adecuado "aterrizaje suave". En efecto, para este año las autoridades han fijado una meta de crecimiento del 3,5% y una inflación no mayor al 3%.

En síntesis. A partir del segundo semestre del 2011, nuestros dos principales vecinos -al igual que la mayoría de las economías avanzadas- han comenzado a implementar políticas monetarias expansivas con el claro objetivo de lograr que su desaceleración actual se convierta en un "aterrizaje suave durante 2012 y en un crecimiento sostenido a partir del 2013. Dado el actual escenario, desde nuestro punto de vista, la decisión de haberle dado prioridad al crecimiento no sólo ha sido correcta, sino también necesaria. A este respecto cabe aclarar que, cuánto más se demore la solución de la crisis europea, mayor será el tiempo necesario para que Brasil y Chile retomen su sendero de expansión potencial, con todas las consecuencias negativas que ello acarrearía para nuestra economía.

¿Cuál será el plan económico de Argentina para contrarrestar la desaceleración mundial: eliminación de subsidios, control de cambios, revaluación del peso, inflación no menor al 20%, suba de salarios indiscriminada y sin relación alguna con la productividad laboral, restricción de importaciones, regulación de precios, etc.?.

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