Malvinas
Sábado 28 de enero de 2012 | Publicado en edición impresaMalvinas
Londres elogia que se cubra la embajada
La decisión argentina causó "satisfacción"
En medio del recalentamiento del conflicto por la soberanía de las islas Malvinas , el gobierno británico celebró ayer la decisión argentina de nombrar una embajadora ante el Reino Unido después de más de tres años en los que el cargo estuvo vacante.
"Acogemos con satisfacción la decisión de nombrar un embajador argentino en Londres, el primero desde 2008", declaró un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, citado por la agencia internacional AFP, al día siguiente de la nominación de la sindicalista Alicia Castro para el cargo.
Las autoridades diplomáticas de Gran Bretaña auguraron un mejoramiento de las relaciones a partir de la medida dispuesta por la presidenta Cristina Kirchner. "Esperamos que esto nos brinde la oportunidad de fortalecer la cooperación entre nuestros dos países, incluyendo mejorar el comercio bilateral, trabajar juntos en retos mundiales como el cambio climático y la no proliferación, y estrechar la colaboración en ciencia e innovación", agregó la fuente, sin mencionar las diferencias que mantienen ambos países sobre la soberanía de Malvinas.
La designación de Alicia Castro se produce en medio de una escalada verbal entre los dos países por la soberanía del archipiélago, al acercarse el 30 aniversario del conflicto que los enfrentó en 1982 y en la estela de la decisión del Mercosur de prohibir que los buques con bandera de Malvinas ingresen en sus puertos.
Castro -sindicalista del gremio de los aeronavegantes- se desempeñó durante el primer mandato de Cristina Kirchner como embajadora en Venezuela, de cuyo presidente, Hugo Chávez, se declara admiradora.
La Cancillería, al anunciar que le enviará a Londres, destacó que su misión será avanzar en el "diálogo con el gobierno británico en cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas sobre la cuestión de las islas Malvinas". Ayer, el vicepresidente Amado Boudou ratificó que se le pedirá a la futura embajadora conseguir que "Gran Bretaña se siente a negociar" la soberanía del archipiélago.
La cordial recepción británica a la designación -fuentes del gobierno indican que no habrá trabas para aprobar el plácet- se tomó como un gesto de distensión, en sintonía con la cautela que mostró Cristina Kirchner en su discurso de esta semana, en el que condenó la guerra de 1982 y pidió evitar palabras altisonantes que agranden aún más el conflicto bilateral..

