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Moyano, en baja: gana opositores y pierde aliados

No logró aval para protestar con la CTA; desafío de los industriales

Miércoles 22 de febrero de 2012
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LA NACION
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A las derrotas sindicales se les suma ahora la fuga de aliados. Cuando faltan cuatro meses para que se resuelva su futuro en la CGT, a Hugo Moyano se lo ve cada vez más aislado y debilitado .

Inesperadamente, su tropa más incondicional se diferenció al oponerse a protestar contra el Gobierno en una marcha organizada por el sector opositor de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) , que conduce Pablo Micheli.

Surgió como un desafío, también, la iniciativa de los gremios industriales de crear una confederación que canalice los reclamos pendientes de ese sector. En más de una ocasión los sindicalistas de la industria han criticado el liderazgo de Moyano al frente de la CGT porque consideran que privilegia las demandas de los gremios vinculados con los servicios.

A 22 días de enviarle una carta a la Presidenta con un rosario de pedidos, Moyano todavía no recibió respuesta. Con los puentes de diálogo minados y cada vez más distanciado de la Casa Rosada, el jefe de los camioneros retomaría sus reclamos pasado mañana, cuando encabece un acto en el salón Felipe Vallese de la central obrera para conmemorar los derechos laborales proclamados por Juan Domingo Perón en 1947.

Moyano tal vez no anuncie nada revelador. Pero insistirá en las exigencias gremiales que no tuvieron aún resolución por parte del Gobierno: elevar el umbral del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias; la universalización de las asignaciones familiares y el pedido para activar un mecanismo de pago por la millonaria deuda que el Estado mantiene con las obras sociales sindicales. No sería disparatado si el líder de la CGT vuelve a la carga en contra de la política oficial de supervisar las paritarias y le destina alguna crítica al aumento salarial del ciento por ciento que se adjudicaron los legisladores nacionales.

Puertas adentro de la CGT, Moyano jamás puso en debate en el consejo directivo la posibilidad de movilizarse junto con la CTA de Pablo Micheli. Lo consultó en voz alta únicamente entre un puñado de aliados, pero sin ánimo de empujarlos a la calle y de sumarlos a la medida impulsada por la otra central obrera. Por eso, en el entorno del camionero, no cayó bien que haya sido Omar Viviani el primero en rechazar la invitación de Micheli. Recientemente, se sumaron a la postura del taxista los dos habituales voceros moyanistas: Omar Plaini y Juan Carlos Schimd.

"No es casualidad que se bajen. Moyano no abrió la boca públicamente, pero por teléfono me dijo que hay que frenar el ajuste en conjunto, como pasa con otras centrales en el mundo. Están como locos a la espera de una señal del Gobierno que nunca va a llegar", expresó Micheli a LA NACION.

A pesar de algunas coincidencias en cuanto a los reclamos salariales, Moyano y Micheli mantienen diferencias ideológicas y sindicales que no se extinguirán de un día para el otro. "Los dirigentes de la CGT son más de centro, de centroderecha tal vez. Nosotros somos más de izquierda, progresistas diría. Ellos creen en el unicato, en las corporaciones y en el sindicalismo como negocio", distinguió Micheli, algo molesto porque su propuesta de movilizarse el 14 de marzo no encontró eco entre los muchachos de la CGT.

"Micheli quiere subir a Moyano a un ring que no es el nuestro", explicó Schmid.

El surgimiento de una confederación de gremios industriales aparece como una real amenaza para Moyano. Sobre todo porque empujan esta iniciativa el mecánico Ricardo Pignanelli y el metalúrgico Antonio Caló, dos dirigentes que cuentan con el respaldo de la Casa Rosada para desbancar al camionero del sillón de mando de la CGT.

Otras fugas

Resultó curioso que fuera el textil Jorge Lobais el vocero para difundir el plan de los sindicatos industriales. Lobais se jacta de ser moyanista y fue él quien defendió en más de una oportunidad al camionero de las críticas kirchneristas. Anteayer, Lobais admitió que están avanzadas las charlas con Caló y Pignanelli para crear la confederación de gremios industriales. También habrían recibido una buena señal desde el empresariado: la Unión Industrial Argentina preferiría negociar directamente con los gremios del sector antes que hacerlo con Moyano de por medio.

No es nuevo lo de la unión de los sindicatos de acuerdo a la actividad. Moyano lo hizo cuando reunió a los gremios del transporte bajo las siglas de la CATT, liderada hoy por Viviani. Hasta en este sector el camionero sufrió desplantes. Un dirigente portuario analiza su alineamiento mientras que los ferroviarios avanzaron en la conformación de una federación propia, en la que podría estar Omar Maturano a la cabeza.

En un contexto de lealtades frágiles, Moyano hace cuentas para definir su estrategia rumbo a julio, cuando la CGT renueve sus autoridades. Por el momento, el camionero es víctima de las fracturas internas: por un lado están los independientes y "los Gordos" (representantes de los grandes gremios), que impulsan un cambio y, por el otro, están los moyanistas, que desean retener el poder a pesar de las últimas derrotas.

Rechazo a la CTA. A pesar de tener reclamos comunes, el dirigente moyanista se opuso a movilizarse en contra del Gobierno junto con la central obrera que lidera Pablo Micheli.

Debate la sucesión. El líder de los taxistas organizó una reunión para debatir la posible salida de Moyano de la CGT. Invitó al metalúrgico Caló, uno de los candidatos a reemplazar al camionero. Viviani también rechazó la invitación de la CTA.

Cortocircuitos en el entorno moyanista

OMAR VIVIANI

En público El taxista fue el primero en rechazar la protesta de la CTA. También ventiló divisiones internas en el corazón de la CGT.

En privado Fue anfitrión de un encuentro con gremialistas opositores para debatir la sucesión de Moyano en la CGT. Invitó a Caló.

JUAN CARLOS SCHMID

En público Rechazó la marcha de protesta de la CTA e insinuó que Micheli quiere hacer confrontar a Moyano el Gobierno.

En privado Su alineamiento con Moyano es incondicional. Reconoce que será difícil reformar los mecanismos de voto en la CGT.

OMAR PLAINI

En público "No quiero caminar con quien me une el espanto", dijo sobre la marcha de la CTA. Intenta tender puentes con el Gobierno.

En privado Se mantendrá fiel a Moyano, más allá de lo que suceda en la CGT. Reconoce que no es el mejor momento del líder camionero.

JORGE LOBAIS

En público Impulsa la unión de gremios industriales, con Caló y Pignanelli a la cabeza. Sin embargo, se jacta de ser moyanista.

En privado Desea quedar bien parado en caso que Moyano no siga en la CGT. Prevé alinearse con Caló y Pignanelli, dos aspirante s a la CGT.

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