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La causa de Moreno contra las consultoras hizo irse al FMI

La citación judicial para que dijera cómo hace sus estadísticas decidió el cierre de la oficina local

Miércoles 14 de marzo de 2012
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LA NACION
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La causa judicial promovida por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, contra las consultoras que difunden estadísticas de inflación diferentes a las del Gobierno fue el elemento que terminó de decidir al Fondo Monetario Internacional (FMI) para levantar su oficina de la Argentina.

Fuentes cercanas a la entidad confirmaron ayer el cierre e indicaron a LA NACION que si bien el pedido del año pasado del juez Alejandro Catania para que el FMI explicara cómo construía sus estadísticas fue rechazado alegando inmunidad diplomática, quedó instalado el temor a una eventual citación o detención en esta causa.

Tal como informó LA NACION el sábado pasado, el FMI decidió que a fines de este mes cerrará su oficina en la Argentina y que manejará la relación formal a través del representante del organismo en Perú, Kevin Ross. En Buenos Aires sólo quedará un economista para seguir de cerca la evolución de los números locales, una tarea clave para la evaluación que en junio debe hacer el directorio del organismo que lidera Christine Lagarde sobre el cumplimiento de las medidas que se le exigieron al Gobierno en enero pasado respecto de la falta de credibilidad de las estadísticas de inflación y el PBI.

Dos fuentes confiables indicaron que, más allá de las razones presupuestarias esgrimidas por el FMI para cerrar su oficina local, los motivos fueron el desinterés del Gobierno para normalizar su situación respecto del artículo IV, que no se realiza desde 2006, y el mencionado caso judicial. Sobre la primera cuestión, el Gobierno no ha avanzado en el cumplimiento de esta obligación que tienen los países miembros del FMI de intercambiar información sobre sus cuentas públicas y el staff liderado por la mexicana María González Miranda se resignó a que esta situación no cambiará con el kirchnerismo.

En cambio, el Gobierno sí comenzó el proceso de revisión del sistema financiero local que estaba rezagado en el Programa de Evaluación que también realiza el FMI (FSAP, según su sigla en inglés). El Banco Central y otros organismos entregaron el reporte de estándares y códigos en 2011 y hay que acordar la fecha para que una misión externa chequee la información in situ. Fuentes oficiales indicaron a LA NACION que, al parecer, "el Ministerio de Economía planteó que la misión podía hacerse hacia mitad de año, pero el FMI está abocado a otros temas y por ahora no se confirmó fecha".

La Argentina es el único país del G-20 que incumple con ambas revisiones y de allí surgen las constantes versiones sobre el posible pedido para apartarla de este grupo de países, que no tiene muchas posibilidades de concretarse.

Sin embargo, un economista muy vinculado con el FMI indicó desde Washington que el cierre de la oficina es un "síntoma del hartazgo progresivo respecto de la actitud de la Argentina de no cooperar". Al respecto, sentenció que la cuestión presupuestaria "es una excusa", aunque fuentes del organismo hayan afirmado que la intención es reubicar recursos en donde hay programas de asistencia financiera o técnica, como en Europa.

"Lagarde tiene un estilo gradualista: no da portazos, pero cuando toma un rumbo, lo cumple", concluyó el economista. De hecho, días atrás un importante funcionario local tuvo que soportar el malhumor de la número uno del FMI en un viaje aéreo cuando le mencionó que era argentino. Sin embargo, un vocero del FMI ratificó ayer a LA NACION la hipótesis oficial desde Washington: "El Fondo cerró este año las oficinas del Líbano y Mongolia también como parte de las medidas de recorte presupuestario. Sin dar detalles, la oficina argentina estaba entre las más costosas de la región".

El ánimo no es mejor desde el Gobierno: en el FMI admitieron que, cuando le plantearon que cerrarían la oficina, no hubo ningún intento para retenerlos. Para observadores de otros organismos no es una novedad este quiebre, ya que el FMI se desentendió del país con el estallido de fines de 2001 y fue muy crítico con los gobiernos de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner, al punto de negarle cualquier tipo de asistencia. Esto tuvo su correlato en el lugar físico que se le otorgó el FMI desde aquella crisis, cuando la representación fue desplazada de la oficina que ocupaba, como ocurre en otros países, en el edificio del Banco Central. Desde entonces -y hasta fines de este mes- seguirán en Cerrito y Paraguay, a la espera de decir "adiós", que no es lo mismo que decir "hasta nunca".

PARA EL INDEC, LA INFLACIÓN FUE DE SÓLO 0,7% Sin sorpresas, la inflación oficial volvió a ubicarse claramente por debajo de todas las mediciones privadas. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó ayer que el índice de precios al consumidor de febrero subió apenas un 0,7% contra el 1,65% del índice Congreso difundido la semana pasada, que promedia las mediciones de las consultoras y los economistas privados. Para las estadísticas oficiales, la suba fue un poco más alta en el caso de la canasta básica de alimentos y bebidas, que tuvo un incremento del 0,98% en el mes y, de esta manera, acumula en el año un aumento del 13 por ciento.

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