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De intervenir lo intervenido

Cuando un trabajo plástico se transforma en punto de partida de una performance

Miércoles 21 de marzo de 2012
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LA NACION
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Desde el año pasado, el Complejo Teatral de Buenos Aires tiene un ciclo denominado Rituales de Pasaje. "La idea es promover otras instancias de encuentro e interacción con el público, así como nuevas posibilidades de relacionarse con el medio escénico, urbano y social", dice lo que podría ser su postulado.

Desde hace dos miércoles, y hasta la semana próxima, diversos artistas (músicos, actores y coreógrafos) realizan una performance a partir de una instalación realizada por el artista visual Norberto Laino llamada El insomnio de los monumentos. En términos visuales, el trabajo de Laino es interesante, aunque, por su ubicación (hall del San Martín), esa propuesta u otra queda perdida en la inmensidad de un lugar saturado de estímulos.

Claro que todos los miércoles, a las 19, el trabajo se resignifica, se "prende". La semana pasada, hubo dos propuestas: Líneas de fuga y, quince minutos después, Nictógrafo , o caja para hacer textos en la oscuridad . En la primera, la estupenda actriz Lorena Vega se presenta como si fuera una especialista que realiza una visita guiada de un museo contemporáneo (digamos, Proa). Su look es un clásico. Su decir, no. A los minutos, se parece al crítico Charly Espartaco cuando aparecía junto a Federico Klemm en El banquete telemático . "Es una obra inspirada", reflexiona el personaje sobre el trabajo de Laino. "Yo leo algo bíblico", acota una señora vestida con su mejor vestido rojo cuando llega (siempre llega) la hora de abrir el juego a las diversas interpretaciones del grupo. "Claro, y también el personaje central tiene algo de Barbie", aporta la guía. Los tres perros podrían ser referencias a los Reyes Magos, "o podría tratarse de un aguantadero de policías y la imagen central sería la de un travesti", continúa ella atravesando una delicada, y desopilante, línea.

En su discurso habla de la influencia de Juan Carlos Di Stéfano (de hecho, Laino usa resina poliéster) y de Osvaldo Santoro. Hasta traza cierto paralelismo con Asado en Mendiolaza , la obra icónica de Marcos López, para plantear también sus diferencias. El guión original es sólido. Hay motivos: fue realizado por Graciela Taquini, prestigiosa curadora. Claro que las líneas de fuga, las digresiones, los discursos paralelos y la infinidad de derrapes invitan a pensar a la obra de Laino de otra forma. De paso, propone repensar (y habitar) el hall del San Martín de otro modo: de hecho, mágicamente, deja de ser un lugar de espera.

Las fugas constitutivas

El colaborador creativo de Líneas de fuga es Gustavo Tarrío (artista que sabe indagar con suma habilidad el fuera de foco). La dirección actoral corresponde a Javier Drolas. Drolas es el impecable intérprete de la impecable película Medianeras . Una de las capas discursivas del film de Gustavo Taretto es una reflexión urbanística y arquitectónica de Buenos Aires. Una de las capas del ciclo Rituales de Pasaje es invitar a una relectura del edificio del San Martín (por lo pronto, su hall).

Para ello, la intervención de Laino "tapa" al mural de Juan Batlle Planas. Mural al que la fuerza de la costumbre torna en un elemento decorativo muy poco contenedor, para los que van seguido al San Martín. El efecto de tapar algo para, luego, redescubrirlo genera un algo interesante (por lo pronto, cierta extrañeza). En esta línea de fuga, el trabajo de Lorena Vega y de Ariel Mourelle fue, claramente, una invitación a habitar ese espacio y no sólo transitarlo. Para algunos espectadores, se trató de una guía comentada de un trabajo escultórico. Para otros, una performance que interviene -perdón la reiteración- una intervención. En el medio, el terreno de lo inquietante.

La propuesta se completó con otra performance a cargo de Juliana Muras que, en el amplísimo mapa de las subjetividades, no tuvo la contundencia del trabajo anterior. Más allá de esta apreciación, cabe pensar que una idea de este tipo podría realizarse minutos antes de cada función del San Martín, instalando así un nuevo rito sobre otro ya conocido. Por ahora, eso no sucede. Eso sí: hoy, a las 19, habrá una performance sonora a cargo de Jorge Grela.

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