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Consecuencias del caso Ciccone

Fuerte presión del kirchnerismo a Scioli por el negocio del juego

Política

La Legislatura le pidió informes sobre los contratos con Boldt, acusada por Boudou

Por   | LA NACION

LA PLATA.- En una jugada política inusual, que revela las tensiones entre la Casa Rosada y el gobierno de Daniel Scioli, el bloque kirchnerista de diputados bonaerenses aprobó ayer en la Legislatura un pedido de informes sobre los contratos de la provincia con la empresa Boldt. Se trata del grupo dedicado a los juegos de azar al que el vicepresidente Amado Boudou acusa de haber difundido la información que lo complica en el caso Ciccone.

El pedido fue elaborado por el vicepresidente de la Cámara baja y referente de la agrupación La Cámpora, José Ottavis, y firmado por el jefe del bloque del Frente para la Victoria, Juan de Jesús, un dirigente muy cercano a Boudou.

El proyecto se aprobó por unanimidad en una sesión tensa, en la que si bien el nombre del vicepresidente no fue pronunciado por el oficialismo, sobrevoló todo el debate. Además, legisladores de La Cámpora presentaron otro pedido de informes al gobierno sobre el caso de Luciano Arruga, un joven desaparecido hace tres años después de haber denunciado torturas policiales.

La sesión estuvo dominada por el debate sobre el grupo Boldt, encargado del control informático de juegos de azar y de la adminis­tración de casinos en la provincia, aunque también ha confeccionado para el Estado padrones electorales y cédulas de identidad. En 2010 intentó quedarse con la planta impresora de Ciccone, cuando ésta había sido declarada en quiebra, pero fue desalojado cuando un grupo inversor -al que ahora se vincula con Boudou- se presentó para reflotar la compañía.

La Justicia investiga si el vicepresidente pudo haber favorecido a los actuales dueños de lo que fue Ciccone Calcográfica. En declaraciones a varios medios de comunicación, Boudou acusó a Boldt de haber montado una "campaña sucia" contra él, y sugirió que ese grupo empresarial tiene vinculaciones con el poder político bonaerense. Ayer, por iniciativa de diputados cercanos al gobierno nacional, se aprobó el pedido de informes que conmina a Scioli a informar "en detalle" y "con carácter de urgente" qué contratos se firmaron con ese grupo, en qué normas se ampararon, qué beneficios generaron y qué inversiones se prevén.

La presión kirchnerista sobre Scioli se da cerca del momento en que el gobernador debe decidir de qué manera continuará con los millonarios contratos del juego en la provincia, un sector ampliamente dominado por el grupo Boldt desde antes de la actual gestión.

Llamativamente, el pedido de informes al Poder Ejecutivo fue presentado sin la habitual sección de fundamentos, en la que se explican los motivos de la requisitoria. Ningún diputado oficialista nombró al vicepresidente en el recinto (sólo los opositores se refirieron a él explícitamente), pero luego de la sesión, en diálogo con la prensa, De Jesús dijo que "nada tiene que ver Boudou" con esa presentación legislativa. "Esto no es para la defensa de nadie. Esto no es ir contra nadie. No es una controversia en nuestro gobierno", había sido su explicación durante la sesión.

Los diputados opositores sí se ocuparon ampliamente de Boudou. El radical Ricardo Jano dijo que acusar a Boldt "es la línea argumental elegida por el vicepresidente para contrarrestar las dudas sobre Ciccone", y Marcelo Díaz, del Frente Amplio Progresista (FAP), dijo que el pedido de informes "puede estar vinculado a la defensa" del vicepresidente.

También fue muy crítico el diputado Walter Martello, de la Coalición Cívica: "Hoy Boldt se controla a sí mismo. Ahora se abre una buena oportunidad para investigar a todos los actores de una ingeniería dudosa en cuanto a su legalidad", enfatizó.

Gonzalo Atanasof, del bloque peronista disidente Unión Celeste y Blanco, advirtió que con el pedido de informes sobre el juego en la provincia "se puede abrir la caja de Pandora".

LA NACION contactó ayer a voceros del gobierno sciolista, que no desestimaron ofrecer una respuesta oficial por la ofensiva del bloque kirchnerista. Sin embargo, fuentes cercanas al gobernador dijeron que existe en el gobierno la sensación de estar sufriendo las consecuencias de una disputa interna en el gobierno nacional.

"La información que se pide se va a brindar y estamos muy tranquilos porque sabemos que no hubo ningún manejo extraño", explicó a LA NACION un hombre de Scioli.

Anteayer, el ministro del Interior de la Nación, Florencio Randazzo, defendió a Boudou pero usó una sugestiva frase: "Uno no puede poner las manos en el fuego por nadie", sentenció.

Paradójicamente, allegados a Scioli subrayaban ayer que varios de los contratos entre la provincia y el grupo Boldt fueron firmados en los períodos en que Randazzo fue ministro de Gobierno y jefe del Gabinete bonaerense, durante la gobernación del actual diputado Felipe Solá.

Contra Casal

El de Boldt no fue el único tema que sirvió a los diputados campo­ristas para lanzar dardos a la administración Scioli.

Los legisla­dores de la agrupación kirchnerista también presentaron un pedido de informes dirigido al ministro de Justicia y Seguridad provincial, Ricardo Casal, para que explique las acciones que se tomaron hasta el momento en el caso de Luciano Arruga, un joven desaparecido hace tres años tras haber sido subido a un patrullero, un mes después de denunciar torturas por parte de la policía.

El proyecto, también aprobado por unanimidad, fue redactado por el diputado Miguel Funes (que ganó notoriedad por haberse tatuado el rostro de Néstor Kirchner en un brazo).

En sus fundamentos, el legis­lador consideró que ejecuciones y torturas policiales como las que se indagan en el caso de Arruga son "aún una reprochable práctica habitual" en la provincia.

ALICIA KIRCHNER, EN UN ACTO CON MARIOTTO
La ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, inauguró ayer el Paseo de la Memoria, del distrito de Lanús, acompañada por el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto. El paseo es un homenaje a los 200 desaparecidos durante la última dictadura militar que fueron vecinos de Lanús y esta ubicado en la calle Domingo Purita y Córdoba. Del acto participaron dirigentes de La Cámpora y de Kolina, la agrupación que lidera la cuñada de la Presidenta. Mariotto fue la principal figura presente del gobierno bonaerense..

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