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Cómo es el hospital donde Lula se curó el cáncer

Exterior

El Sirio-Libanés de San Pablo es un instituto privado líder en materia oncológica en América latina; allí también fueron atendidos los actuales presidentes de Brasil y Paraguay

Cuando el 29 de octubre del año pasado se difundió la noticia sobre la detección de un cáncer de laringe en el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva muchas voces de lamento, apoyo y solidaridad se hicieron escuchar en todo el mundo.

Pero en Brasil, no faltaron quienes criticaron que el ex mandatario, fundador del Partido de los Trabajadores (PT), haya decidido tratarse en el privado Hospital Sirio-Libanés de San Pablo en vez de en algún centro del sistema público de salud que él tanto alabó durante su presidencia (2003-2010).

"Lula, vaya a tratarse al SUS (Sistema Único de Salud). Después de todo, el ex presidente merece un tratamiento decente. Y fue él mismo quien dijo que el sistema público de salud en el país es casi perfecto", resaltó en las páginas del diario O Globo el columnista Rodrigo Constantino.

"Los compañeros descubrieron las virtudes de la medicina privada, pero en nueve años en el poder poco hicieron por los pacientes de la red pública", condenó por su parte el columnista Elio Gaspari en el periódico Folha de São Paulo.

Pero ocurre que este hospital privado comenzó a ganar fama cuando la actual presidenta de Brasil Dilma Rousseff se trató y finalmente fue curada de un cáncer linfático cuando era ministra de Lula. Incluso se trató el ex vicepresidente de Lula, José Alencar.

Allí también fue tratado el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, mientras que Rousseff invitó a su colega venezolano, Hugo Chávez, a tratarse ahí, aunque el líder bolivariano prefirió hacerlo en Cuba. Lo cierto es que, elegido por la elite brasileña, el Hospital Sirio Libanés es considerado hoy el mejor centro para el tratamiento de cáncer en toda América latina. Más aún luego de curar el cáncer de Lula da Silva.

Fundado en 1921 por un grupo de mujeres benéficas de la primera generación de inmigrantes sirios y libaneses en Brasil, el Hospital Sirio Libanés fue el primero en América latina en implantar una unidad de cuidados intensivos (1971), y también pionero en la región en la utilización de un acelerador lineal con fotones y electrones (1971). Pero su importancia se incrementó en 1998, con la apertura de su Centro de Oncología, que tiene acuerdos de colaboración con el Memorial Sloan-Keterring Cancer Center y el Ludwig Institute for Cancer Research, ambos en Nueva York y considerados en la vanguardia en la lucha contra el cáncer.

"Creo que nuestro prestigio se debe a una conjunción de factores. Tenemos una infraestructura de equipos y área física extremadamente buena, sólo comparable a las mejores instituciones mundiales; además, la calidad de la atención es del más alto nivel, con un grupo de 24 oncólogos y hematólogos y 7 radioterapeutas, vinculados estrechamente a la vida académica; eso, sumado a nuestros lazos con grandes centros de investigación y tratamiento explican parte del interés que el Siro Libanés genera en las personas que sufren de cáncer", señaló a LA NACION el doctor Paulo Hoff, director del Centro de Oncología del Hospital Sirio-Libanés, quien destacó la atención multidisciplinar, con servicios integrados de nutrición, psicología, odontología y fonoaudiología.

El centro cuenta con tres aceleradores lineales, entre ellos el Novalis TX, que sólo tienen cinco hospitales en el mundo, así como con una suite neuroquirúrgica de resonancia magnética; dos aparatos de tomografía computarizada PET de última generación; equipos de cirugía robótica y de mamografías tridimensionales; y un banco público de cordón umbilical. Su equipo recibe un promedio de mil 500 consultas por mes, y los tratamientos cuestan unos 30 mil dólares.

Como se trata de una institución sin fines de lucro -todas las ganancias son reinvertidas en el hospital-, también acepta atender casos de manera gratuita, si son coordinados con el Ministerio de Salud.

"La principal diferencia que hay entre el Hospital Sirio Libanés y los hospitales públicos, o incluso entre otros privados también, es la rapidez con que aquí se realizan los diagnósticos, gracias a los equipos que tenemos. Y ese puede ser un factor clave en la lucha contra el cáncer", indicó el doctor Hoff, quien se ocupó personalmente del tratamiento de la presidenta Rousseff y ahora está a cargo del de Lula.

En ambos casos, así como en otros relacionados con estrellas del espectáculo, el hospital ofreció especiales medias para proteger su privacidad y seguridad, de las cuales el médico no quiso hablar, por obvias razones.

"El centro atiende muchas personas conocidas, y en principio no discutimos los tratamientos de nuestros pacientes, a no ser que ellos quieran hacerlos públicos, como fue el caso de Dilma y Lula, que nos pidieron que hiciéramos un anuncio para tranquilizar a la gente. Lo que es importante, cuando hablamos de este tipo de casos, es que separemos al paciente de la figura política o la relevancia social que tienen; el paciente tiene que ser tratado de la mejor manera posible independientemente de su status en la sociedad", afirmó Hoff.

Crecimiento

El hospital ampliará sus instalaciones en Campinas, Sao Paulo Como parte de su estrategia de crecimiento, el objetivo de acercar la medicina de vanguardia a un número creciente de personas, el 17 de diciembre el Hospital Sirio-Libanés (HSL) participó en la ceremonia de colocación de la piedra fundamental de su primera unidad situada fuera de San Pablo.

La ciudad elegida fue Campinas, considerada la quinta ciudad brasileña con la mejor infraestructura urbana (Simonsen / examen), con un PIB anual de más de $20 mil millones.Con 58 mil metros cuadrados de área construida, el hospital brinda tratamientos de alta complejidad que ya están en ejecución en su unidad principal en Bela Vista, Sao Paulo.

En la nueva unidad habrá 150 camas, 30 UCI, centros de diagnóstico con equipos de última generación, un centro quirúrgico y un servicio de urgencias.La elección de Campinas también se justifica por el hecho de que el municipio es un importante centro académico y tecnológico. Un 19% de su población ha asistido a instituciones de educación superior.

La ciudad sigue siendo líder en Brasil en el número de patentes registradas en el extranjero. Por esta razón, además de la estructura de servicio, también se desarrollará un Instituto de Docencia e Investigación, que promoverá la investigación clínica y la calidad de la enseñanza entre las distintas asociaciones de atención de salud del área.

Con la colaboración de Alberto Armendariz .

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