El círculo quedó incompleto cuando apenas le faltaba un trazo fino y sutil. A la alegría por el casi seguro triunfo en la Liga de España, con la victoria ante Barcelona incluida, le siguió una cruda decepción que dolió como un portazo en la nariz. Real Madrid perdió por penales con Bayern Munich y se quedó fuera de la final de la Liga de Campeones, que disputarán los alemanes y Chelsea, de Inglaterra, el 19 de mayo. Para completar la euforia de Bayern, habrá que decir que jugará el partido decisivo en su estadio: el Allianz Arena. Así, podrá ser el tercer equipo en la historia en consagrarse en su casa, luego de las victorias de Real Madrid, en 1957, contra Fiorentina, y de Inter, en 1965, ante Benfica. Aunque para eso falta demasiado. O, si mira el calendario, no tanto. Por ahora es cuestión de reponerse de tanto esfuerzo.
Extenuados terminaron todos. Unos, los vencedores, por el nerviosismo de la derrota por 2-1 en el tiempo reglamentario que, tras el éxito por 1-0 en el primer partido, en Inglaterra, derivó en la definición por penales. Otros, los de brazos caídos, por el sacrificio que, al final, terminó con lágrimas por los tiros errados de Cristiano Ronaldo, Kaká y Sergio Ramos, cuyo remate se fue directo a las nubes. En realidad, habrá que ser justos con el héroe, el arquero Neuer, que frustró al portugués y al brasileño. De nada sirvió el acierto de Xabi Alonso. La victoria alemana quedó sellada con las conquistas de Alaba, Gómez y Schweinsteiger, pese a las erráticas definiciones de Kross y Lahm. Hubo que ver las imágenes. Valió la pena ser testigos del estallido de Bayern Munich y del desconsuelo merengue, con José Mourinho, el vehemente entrenador, que siguió de rodillas el desenlace. Nadie lo esperaba. Pero de eso se trata el deporte, de un imprevisto detrás de otro.
Se abrazaron todos. Por ahí se lo vio a Neuer. "Trabajamos muy duro por esto. En los dos partidos miramos a los ojos a Real Madrid y, al final, merecimos el triunfo". Bien cerca estuvo la historia, Karl-Heinz Rummenigge, presidente del consejo directivo de Bayern Munich: "Estoy muy orgulloso. Fue fútbol de máximo nivel".
Fueron pocos los minutos para el argentino Gonzalo Higuaín. Apenas cuatro y en el tiempo adicionado. Ángel Di María fue titular, aunque no tuvo la explosión de otros partidos y Kaká lo reemplazó a los 30 minutos del segundo tiempo. Cristiano Ronaldo encandiló en los primeros momentos en Real Madrid y marcó dos goles en 14 minutos, el primero de penal.
Por entonces, y por diferencia de gol, la suerte les sonreía a los españoles. Claro que no contaron con la dura corteza de los alemanes. El gol de Robben, de penal, tras una falta de Pepe a Gómez, cuando promediaba la primera parte, significó un candado en el juego y en el marcador. Fue inamovible, pese a que el dominio siempre pareció en manos de Bayern. Mucho más después de una etapa con alta emoción y alternativas cambiantes.
Para el epílogo se guardarán algunos capítulos extra, que ya vislumbrarán el gran trofeo en la Liga de Campeones. Por ejemplo, será el sexto mano a mano entre un equipo alemán y uno inglés. Habrá un sentimiento de revancha. Bayern Munich buscará un desquite tras la caída ante Inter, en 2010, en el Camp Nou, mientras que Chelsea jugará la segunda final, luego de la derrota con Manchester United, en 2008, en Moscú. Quedan a trasluz las distintas experiencias. Bayern Munich buscará el quinto título, después de las conquistas en 1974, 1975, 1976 y 2001.
Se le acabaron las bromas para Barcelona. Real Madrid también probó la hiel en la Liga de Campeones. Para ser justos, y en contra del interés argentino, habrá una gran final. Bayern Munich y Chelsea ya están en la línea de partida. Se lo merecen. Como en el cuento, aunque sin porotos mágicos, hicieron caer desde lo alto a los gigantes de Europa.
Sin argentinos
La de 2012 será la primera final sin argentinos desde 1999. En 2006, Messi y Maxi López estaban en Barcelona, pero no jugaron ante Arsenal.
Ahora, la burla fue catalana
Los medios españoles también jugaron su partido. Los de Madrid se lamentaron por la caída de Real. "Pena máxima", publicó As. "Otra vez la bestia negra", dijo Marca. Mientras que los catalanes avivaron el duelo. "La décima... decepción", fue el título de Sport. "La décima tendrá que esperar", aseguró Mundo Deportivo, en alusión al título que ya no llegará para los merengues..

