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Lorenzetti rechazó un cambio de la Constitución

Grupos oficialistas impulsan la reforma

Jueves 26 de abril de 2012
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LA NACION
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El debate sobre una posible reforma constitucional se instaló ayer, en forma abierta, en la agenda política: mientras el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, se opuso a cualquier modificación, un acto en la Facultad de Derecho, de claro tono kirchnerista, la promovió.

En ese encuentro negaron, en sintonía con el Gobierno, que el objetivo velado de la reforma sea permitir un nuevo mandato de Cristina Kirchner. Los expositores afirmaron que la Constitución no es intocable, que fue reformada en 1994 con un "espíritu neoliberal" y que debe ser aggiornada conforme al nuevo modelo político económico.

Horas antes, la oposición de Lorenzetti había sido categórica. "¿Qué vamos a hacer en caso de una reforma? ¿Agregar más derechos, que ya están en la Constitución?", dijo. Y advirtió: "No es necesaria ninguna reforma".

"La parte de los derechos, que es lo que le interesa a la gente, está más que reconocida. Lo que hace falta es dictar leyes y políticas públicas para aplicarlos", sostuvo el presidente de la Corte, que ayer encabezó la jornada inaugural de la XVI Cumbre Judicial Iberoamericana, que se reúne en Buenos Aires, en el Palacio Errázuriz. Lorenzetti puso como ejemplo el acceso a la vivienda. "Hacen falta leyes -advirtió-. Ya está en la Constitución."

A las 18, disertaron en el Aula Magna de la Facultad de Derecho los constitucionalistas Eduardo Barcesat y Raúl Gustavo Ferreyra, y el filósofo Ricardo Forster, de Carta Abierta, ante unas 600 personas. "El actual Estado y la actual Constitución Nacional, ¿permiten pensar la Argentina del siglo XXI?" era el lema del encuentro. Los tres coincidieron en que no.

"No traemos bajo el poncho el cuchillo de la reelección", dijo desde el escenario el dirigente social kirchnerista Luis D'Elía, que fue uno de los organizadores del acto. A uno de los lados del gigantesco salón colgaban ocho banderas de su agrupación; dos, con su cara. "Estoy en contra de una nueva reelección y la primera que está en contra es Cristina, que tiene profundas convicciones republicanas", dijo D'Elía. La Presidenta no dio señales de aspirar a un nuevo mandato, pero en el kirchnerismo más ortodoxo es una idea varias veces deslizada.

De los oradores de ayer, el más propenso a habilitar un nuevo mandato es Barcesat. "No creo que sea una llamada a las puertas del infierno. Los jueces son elegidos de por vida y los legisladores son reelegibles", dijo a LA NACION. No obstante, como sus compañeros de panel, sostuvo que eso no era "lo importante".

Según Barcesat, la reforma debe tener tres ejes: la integración latinoamericana, la tutela de los recursos naturales y la política de derechos humanos. Pero habló además de la ilegitimidad de la deuda externa y la necesidad de "recuperar la soberanía" ante el Ciadi, organismo al que juzgó "putrefacto".

Después fue el turno de Ferreyra, que hizo una respuesta pública a las declaraciones de Lorenzetti. "El poder constituyente lo tiene el pueblo, no los poderes constituidos. Si un legislador, un funcionario o un miembro de la Corte tiene una opinión determinada tendrá que bajar al llano", dijo. Consultado por LA NACION, agregó que Lorenzetti puede opinar, pero hay que aclarar que sólo "en tanto ciudadano".

Ferreyra presentó un decálogo de temas a reformar, que incluyó el cambio de sistema de gobierno, del presidencialismo al parlamentarismo al estilo alemán. Esta idea es promovida desde hace años por el ministro de la Corte Raúl Zaffaroni. La Presidenta está al tanto de la iniciativa reformista del juez, que conversó la idea con dirigentes de la oposición. Zaffaroni estaba anunciado como uno de los oradores del acto, pero no pudo ir porque fue operado de una fractura en el brazo.

Un argumento sostenido en todos los discursos fue que la Constitución no es intocable y que la reforma del 94' debe ser revisada. "La Constitución debe ajustarse a lo que va viviendo la nación", dijo Forster. "No podemos pensar la palabra Estado como en la década del ?90, cuando fue demonizada", afirmó.

Además, el filósofo dijo que era preciso "no garantizar sólo derechos abstractos, sino también los que vuelven digna la vida de las personas", en contra de Lorenzetti, que juzgó los derechos suficientemente protegidos en cuanto a la Carta Magna.

Más allá de lo académico, fue un acto de claro contenido político. La presentadora lo dejó claro con su primera intervención. "El 27, todos con Cristina a Vélez", dijo desde el atril del Aula Magna antes incluso de presentar a los oradores.

Los argumentos kirchneristas

"La reforma actual fue impuesta por el consenso de Washington en los 90" LUIS D’ELIA Líder del partido Miles

"Sería equivocado pensar en la reforma únicamente para habilitar la reelección" RICARDO FORSTER Miembro de Carta abierta

"Hay que pensar el parlamentarismo. A las repúblicas parlamentarias mal no les va" RAÚL FERREYRA Constitucionalista

"Hay que delinear el modelo político-económico que reclama la Argentina" EDUARDO BARCESAT Constitucionalista

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