El Teatro Argentino de La Plata abrirá hoy sus puertas a los aficionados a la danza, después de una pretemporada cumplida el mes pasado en el Coliseo Podestá. En la Sala Alberto Ginastera de la Avenida 51, y bajo la dirección de Mario Galizzi, el elenco platense ofrecerá su primer programa integral con La bayadera , versión de Luis Ortigoza, para el que se ha convocado a dos figuras de rango internacional: Eleonora Cassano, en el rol de Nykia, y Thiago Soares como Solor. Pero estos intérpretes no bailarán juntos: Cassano, en su única función (la de hoy), tendrá como partenaire a Bautista Parada, mientras que Soares se presentará mañana y pasado junto a Julieta Paul, primera bailarina del elenco de la casa.
El brasileño Thiago Soares (quien ya bailó allí una vez, en 2006) despierta expectativas, por el rango de principal dancer que ha alcanzado en el Royal Ballet de Londres, una de las grandes compañías de Europa. En su Río de Janeiro natal, de pequeño, Thiago se sintió atraído por la pericia con la que su hermano mayor lideraba, bailando, un grupo de street dance . Pocos años después ingresaría al Ballet del Teatro Municipal de Río, ganaría medallas en París y en Moscú, y finalmente integraría, en el nivel más alto, el prestigioso Ballet londinense.
Argentino de espíritu
"Tengo un cariño especial por el Teatro Argentino, con cuya gente trabajé en 2006, cuando hice El lago de los cisnes con ellos", asegura Soares, en diálogo con LA NACION. "No me siento como un invitado -agrega-, sino como parte de la compañía." El rol de Solor, el protagonista masculino de esta historia que proviene de un antiguo poema de la India, formaba parte de su repertorio cuando bailaba en el Ballet comunal de Río. Aquella Bayadera era la versión de Natalia Makárova: "Esta obra tiene un valor sentimental para mí porque fue la primera gran producción en la que intervine como profesional. Makárova, que vino a montarla a Río, me dio esa oportunidad. Bastante después la bailé en el Royal Ballet de Londres y también hice la versión de Gordiéiev en su propia compañía, en Rusia".
Thiago explica que, si bien la de Ortigoza es distinta de la de Makárova, hay cosas que no se pueden cambiar, como los pas-de-deux y las variaciones. Ortigoza mantiene el desmoronamiento del templo, en el final, que también figuraba en la revisión de Makárova. "Sí, pero no es común a todas -aclara el bailarín-; en la rusa no estaba: concluía con el acto de las Sombras."
-¿Conociste a Irek Muhamédov, que pasó del Bolshoi a tu Ballet londinense?
-Sí, aunque somos de generaciones distintas: él tiene más de 50 años y yo 30. Trabajamos juntos, pero él como maestro. Me preparó para varias producciones; la última fue Meyerling , un ballet que él hizo famoso.
-En tu repertorio abundan los "balanchines"?
-Me gusta, pero no lo elijo yo: Balanchine es uno de los coreógrafos más frecuentados por el Royal Ballet, en cuyo repertorio abundan también piezas de McMillan y de Ashton.
-En 2001 recibiste la Medalla de Oro de Moscú, la misma que Julio Bocca había obtenido en 1985. ¿Tenés afinidad con él?
-Soy un fan declarado de Julio. Crecí mirando videos de él. También los de Maximiliano Guerra. Los dos eran muy conocidos en Brasil y ejercieron influencia en nosotros. Con Julio trabajé muchas veces, incluso en el Ballet del Sodre, del Uruguay, donde él es director ahora. Claro que cuando yo fui a la competencia de Moscú los parámetros ya eran de otra generación, distinta de la de Julio. Que yo la obtuviera fue importante incluso para mi país, porque Brasil no tenía esa medalla.
-¿Ese premio te facilitó el ingreso en el Royal Ballet?
-Claro, pero también me abrió otras puertas.
-El año pasado te casaste en Buenos Aires con la bailarina argentina Marianela Núñez, pero ya hacía tiempo que estaban juntos, ¿no?
-Sí, estamos juntos desde hace ocho años.
-Se diría que tienes algo en común con Nijinsky?
-¿Por qué, por Dios?
-Porque Nijinsky también se casó en Buenos Aires.
(Risas) -¿Sabes una cosa? Seguro que hay algo de espíritu argentino en mí: siempre me atrajo la cultura de aquí, la música, el arte? Me aparecen experiencias que me ligan a la Argentina. Seguro que entre mis antepasados debe haber algún argentino.
-Se habló mucho de tu propuesta de matrimonio a Marianela en un escenario, en público. ¿Cómo fue?
-Ocurre que vivimos y trabajamos juntos 24 horas al día. Nunca puedo ocultarle secretos ni darle sorpresas. Con esto quería sorprenderla, así que busqué un momento especial en el escenario junto a ella, al final de La bella durmiente : cuando después de saludar yo debía hacerle una reverence, vino un amigo del elenco y me dio el anillo. Y ahí le hice mi "pedido de mano".
-Brasil dio grandes bailarines clásicos, internacionalmente reconocidos: Marcia Haydée, Cecilia Kerche, Angel Vianna, vos mismo? Pero en la otra danza, más contemporánea o más "brasileira", ¿qué pasa?
-En contemporáneo no sé si hay figuras pero sí buenas compañías, como el Grupo Corpo. Y hay figuras de la danza popular, como Carlinhos de Jesus, un danzarín de dança a dois , danza en pareja; hizo muchas cosas en el Carnaval, samba, tango y otras cosas. El es muy notorio, pero también hay otros, que hacen hip-hop y ritmos urbanos.
Eleonora Cassano: la antesala del adiós
"Ahora, una sola noche de Nykia, pero ya me desquitaré en el Luna." La frase de Eleonora Cassano suena críptica. Pero los hechos son sencillos: esta noche, con el Ballet del Argentino, asumirá el rol de Nykia, la heroína del templo de La bayadera , y será su única función con la compañía platense, pero en junio la bailará tres veces en el Luna Park. "Mi partenaire, esta noche, será Bautista Parada -continúa-, el mismo que me acompañó a Uruguay. En Montevideo hicimos Carmen y de paso fuimos a ver al Ballet del Sodre, que dirige Julio [Bocca], y vimos La bayadera de Makárova. Es bueno que hagamos pareja en obras tan disímiles. Nos llevamos divino."
No es la primera vez que Eleonora animará a la apasionada Nykia: "A principios de los 90, la propia Makárova vino a montarla en el Colón -rememora-. Yo primero hice el rol de Gamzatti, el otro personaje femenino, y ahí la protagonista era Amanda McKerrow, del ABT, que hacía pareja con Julio. Y en el otro elenco yo hacía Nykia, en pareja con Wes Chapman, otro del ABT".
"Pasar de Carmen a Nykia es una experiencia fuerte -agrega Eleonora-. Esta heroína de La bayadera me gusta. Y también retomarla después de tantos años: ahora el trabajo pasa por otro lado, importa menos la técnica y pesa más lo interpretativo. Los pasajes que más me gustan son los encuentros con Solor y, sobre todo, la variación de la serpiente, el momento cruel en el que se apagará su vida. Esa escena marca la crisis de Nykia, el vértice de ruptura, de desamor. Es el momento máximo de interpretación."
En cuanto a su fugaz paso por el Argentino, Cassano se muestra profundamente agradecida por el lugar que le otorgaron en este comienzo de temporada: "La gente del Ballet platense me recibió con una calidez que me conmueve -confiesa-. Y me parece interesante compartir con ellos este momento, una obra que será mi último ballet integral. La despedida definitiva, en diciembre y al aire libre, calculo que será un programa mixto.".
PARA AGENDAR
La bayadera : versión de Ortigoza por el Ballet del Argentino de La Plata. Hoy, mañana y pasado, a las 20.30; domingo, a las 17. T. Argentino, Av. 51 y 9. Desde $ 20.

