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Las rarezas, el otro éxito de la Feria

Superhéroes, minilibros y más curiosidades le dan una vida distinta a la muestra de La Rural

Sábado 28 de abril de 2012
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LA NACION
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Una Biblia para leer con una lupa y El Principito de apenas dos centímetros por dos centímetros; autores desconocidos que montan espacios unipersonales y hasta stands que, a contramano de la consigna de la muestra, no exhiben ni venden ningún libro.

Los superhéroes como Batman caminan por los pasillos de la Feria siempre dispuestos para la foto
Los superhéroes como Batman caminan por los pasillos de la Feria siempre dispuestos para la foto. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi

Dentro del vasto océano de tinta y papel de esta Feria del Libro modelo 2012 pueden verse, oírse y hallarse cosas muy extravagantes. Rarezas que, incluso, son un verdadero éxito de visitas y un asalto a la curiosidad del observador menos entrenado.

"Los libritos más pequeños del mundo" es un concurridísimo puesto donde pueden encontrarse textos clásicos y de temáticas amplias (chistes, sexo, horóscopos o lo que sea) encapsulados en ediciones de sólo cuatro centímetros. También existe, en el mismo rubro, Bonsai, la editorial argentina que adoptó el concepto del minilibro para producciones locales. Estos dos espacios son de los más visitados por el público. "Es que un libro chiquito asusta menos", dijo el visitante Lautaro Pérez. Con valores que van de los 20 a los 40 pesos, el concepto del minilibro (mucho más pequeño que su antecesor de bolsillo) permite leer la biografía del Che, por mencionar un caso, en condiciones casi de hacinamiento extremo.

Un Justin Bieber casi real deleita a sus fanáticas
Un Justin Bieber casi real deleita a sus fanáticas. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi

El recorrido de la Feria bizarra (por extraña) podría continuar por el Pabellón Ocre, donde están ubicados los stands de las provincias y de diferentes instituciones. Al parecer, algunos decidieron no tomarse tan a pecho eso de que esta Feria estaba dedicada al libro.

El stand de La Pampa no muestra, en su amplio espacio, ningún libro: ni siquiera ejemplares de autores locales. En cambio, promociona el avistaje de ciervos en brama. El stand está empapelado con folletos sobre esta curiosa actividad. "¿Es un libro de ciervos?", consultó un visitante algo perplejo por la propuesta. "No, no... Es para ir a ver los ciervos cuando están en el momento del apareo", le explicaron. "¡Ah, bueno!", acotó el paseante. La Pampa compite en este sentido con el stand de la Asociación del Personal de los Organismos de Control, que exhiben algunas "carpetas" con títulos algo crípticos, y con Construir TV de la Fundación Uocra, donde el relato es sólo televisivo, obvio. Tampoco los stands de la Presidencia de la Nación ni de la Ciudad de Buenos Aires muestran libros, aunque mal o bien tienen alusiones concretas a la palabra escrita.

El libro que viene con un dólar de verdad
El libro que viene con un dólar de verdad. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi

El símbolo de la esvástica en el centro del escudo de la organización oriental Falun Dafa que promueve la práctica espiritual llama la atención. No tiene ninguna relación con su lamentable significado nazi: de hecho es una organización, que, según señalan, es perseguida por el régimen chino. El símbolo de origen hindú fue adoptado por el nazismo mucho después de su creación, aunque no deja de impactar a simple vista.

Pero la verdadera joya llega más adelante en el Pabellón Central. Ediciones Joselito podría ganarse el premio mayor a la bizarreada de la Feria. José Argentino Perrucio armó su propio stand para vender su libro: "Así gané y perdí un millón de dólares". El libro que cuesta 90 pesos está acompañado por un dólar o su correspondencia en cinco pesos (cambio mercado paralelo) de verdad. Este empresario bahiense cuenta su vida en 255 páginas con detalles, como, por ejemplo, la compra de la cupé Mercedes-Benz de Susana Giménez -el vehículo irregular secuestrado a la diva en los noventa- para sortearla entre los clientes de su mueblería en Comodoro Rivadavia. "Calculo que soy el segundo autor más vendido de la Feria. Decime: ¿Quién vendió 270 libros de un solo autor en estos días?", dice desafiante Perrucio a LA NACION. "Este es el mejor libro de autoayuda que hay; pero es el segundo más vendido, no el primero", agregó verborrágico, y con un misterio tan hondo que daba vergüenza preguntar.

Los minilibros son furor entre quienes quieren llevarse un recuerdo de la muestra
Los minilibros son furor entre quienes quieren llevarse un recuerdo de la muestra. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi

No muy lejos de ahí hay otra extrañeza unipersonal. Alejandro Roemmers, según señala, no encaja dentro del típico modelo de escritor. Por eso decidió financiar su propio stand para vender y promocionar el libro El regreso del joven príncipe, que narra el encuentro ocasional en las rutas patagónicas de un hombre con El Principito. Alejandro, además de haber escrito esta obra literaria, es uno de los dueños de laboratorios Roemmers.

A todo esto habría que sumarle a la galería de curiosidades algunas acciones promocionales, como las apariciones de Batman y Batichica en el medio de los pasillos de la Feria; gigantografías muy reales de los ídolos teenagers como Justin Bieber (que casi son de temer) y la Estatua de la Libertad viviente en el stand de los Estados Unidos. "Es de carne y hueso; una persona como nosotros", le explicaba una niña a su hermano pequeño, un tanto temeroso de la figura inmóvil que por momentos hacía algunos movimientos.

El stand de la Policía Metropolitana: sin libros, pero con atracciones para los chicos
El stand de la Policía Metropolitana: sin libros, pero con atracciones para los chicos. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi

El fenómeno de las historias fantásticas que surgen de Internet y que son llevadas al papel por los grupos editores entabla una nueva lógica de promoción con los lectores jóvenes. Entonces, en lugar de la clásica portada con el nombre del autor se diseñaron oscuros cetros medievales donde los chicos pueden tomarse una foto con una espada en la mano. Es la cultura 3.0: Internet, cine, libro... Un paquete completo.

La estrategia para cubrir costos del stand del Libro Arabe no deja lugar a segundas interpretaciones. A un costado del espacio montaron una especie de ferias donde se venden elefantitos en miniatura, papiros con el nombre en árabe, colgantes y aros de estilo oriental. El stand es un éxito comercial a juzgar por la cantidad de gente que revuelve la mercadería de todo tipo.

La Policía Metropolitana como otras instituciones también dijo presente en la Feria. En su caso, la apuesta para atraer a los más pequeños fue colocar una gigantografía de un amable agente abrazado de dos niños sin rostro. Los chiquilines colocan su rostro ahí para sacarse fotos con el representante de la ley porteña. "No tengo nada contra la Metropolitana, pero esto es muy bizarro...", dijo un visitante al encontrarse con la escena.

Las visitas exóticas a la Feria merecen un párrafo aparte. Actores, conductores y gurúes espirituales que decidieron incursionar en el mundo editorial también forman parte de este entramado un tanto inefable. Estos "famosos" convocan a una multitud de fanáticos que se agolpan para conseguir una firma u obtener una foto, y logran tanta o más audiencia que algunos escritores consagrados. "¡Luisana Luisana, sos una genia!" le gritaban a la actriz que publicó el libro de cocina: "Luisana en casa". Detrás del telón cultural, esta edición de la Feria encierra raros sortilegios.

Un millón de razones

José Argentino Perrucio escribió un libro con su vida titulado Así gané y perdí un millón de dólares, que decidió presentar en la Feria en su propio stand financiado por él. Cada ejemplar tiene un billete de un dólar real o su correspondencia de cinco pesos. En el libro cuenta, entre otras cosas, por qué compró la cupé Mercedez-Benz interdictada de Susana Giménez en los noventa. El auto lo rifó entre los clientes de su mueblería.

GALERÍA EXÓTICA

Miniaturas tentadoras Hay dos stands donde se venden libros minúsculos que pueden leerse. La oferta de títulos va desde la Biblia hasta el Kamasutra ilustrado. Algunos de los ejemplares miden apenas dos centímetros, con fragmentos del Viejo Testamento. El título más vendido es El Principito o el de los nombres para bebes.

Los sin libros A contramano del espíritu de la Feria algunas instituciones o provincias decidieron no exhibir libros en sus espacios. Tal es el caso de la provincia de La Pampa, que eligió exponer unos folletos sobre "avistaje de ciervos en Brama". La Policía Metropolitana apostó al costado "lúdico". Otros, como el stand de la Presidencia de la Nación, tampoco exhiben libros, pero montaron televisores y pantallas alusivos a la cultura.

Famoso mata escritor Actores, conductores y gurús espirituales que decidieron incursionar en el mundo editorial visitaron la muestra para presentar sus obras o firmar autógrafos. Cada famoso que apareció provocó una avalancha de fanáticos suplicando una foto. Los escritores miraban...

AGENDA DEL DÍA

28 de abril

14SALA MARIA ESTHER DE MIGUEL Maratón de la Lectura Infantil. Con Víctor Laplace y Leonor Manso, entre otros.

16.30 SALA JOSE HERNANDEZ Presentación. Caballo de Fuego, de Florencia Bonelli.

16.30SALA ALFONSINA STORNI Mesa redonda. "Relatos de Malvinas". Participan Martín Kohan y otros.

20SALA MARIA ESTHER DE MIGUEL Presentación. Heridas emocionales, de Bernardo Stamateas.

21.30SALA JAVIER VILLAFAÑE Mesa redonda. Sobre trata de personas, con Victoria Donda.

22 SALA DOMINGO SARMIENTO Mesa redonda. "Noche freak: el lugar del terror en la literatura latinoamericana".

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