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El lado conventillero del mundo tecnológico

Tecnología

Las intrigas palaciegas y los celos personales también existen en la informática; conocé algunas de las historias de las figuras más importantes del mundo de la tecnología

Por   | Para LA NACION

El mundo de la tecnología es como cualquier otro. En él hay traiciones, mentiras y puñaladas por la espalda entre desconocidos y, también, entre amigos. La mayoría quedaron en la intimidad de los protagonistas y sus más cercanos, pero algunas lograron ver la luz.

La deuda de Jobs

Steve Jobs, el creador de Apple ( fallecido el 5 de octubre último ) fue uno de los inventores más famosos de la era moderna -algunos lo comparan con Thomas Alva Edison-, pero más allá de las revoluciones informáticas que generó a través de los años, muchos aseguran que tenía grandes deficiencias en lo que respecta a las relaciones humanas.

 
Jobs y Wozniak a principios de la década de 1970. Foto: AP 
 

Hasta el nacimiento de Apple pasó por varios trabajos. Uno fue Atari, donde conoció a personas que lo marcarían por el resto de su vida. Una de ellas fue Nolan Bushnell, el presidente de la compañía en ese momento, que sabía el potencial que poseía Jobs más allá de la actitud despreocupada, hippie y soberbia que tenía y que generaba muchos rencores dentro de la empresa.

Uno de los videojuegos más exitosos que creó Atari fue Breakout , pero la compañía quería generar mayores ganancias y para eso tenía que simplificar el diseño de la placa del juego. Bushnell le propuso a Jobs un desafío: reducir al máximo la cantidad de chips de esa placa y, por cada chip que se ahorrara, recibiría una bonificación además del sueldo base.

Si bien el creador de Apple sabía de electrónica, no sabía tanto como para hacer ese trabajo que, igualmente, había aceptado. Para eso llamó al que más tarde terminaría siendo el co-fundador de Apple: Steve Wozniak. Woz, como le dicen sus amigos, era mucho mejor ingeniero que él y en ese momento trabajaba para HP.

La mayoría, según el mismo Wozniak declaró, habría tardado meses en hacerlo, pero ellos lo lograron tras cuatro días de arduo trabajo. El resultado dejó a todos sorprendidos. Como habían ahorrado cinco chips, además del pago base iban a darle cinco bonus de sueldo.

Hasta acá todo iba bien, pero Jobs sólo le dio la mitad del sueldo a su amigo y se quedó con el total de la bonificación. Años más tarde Wozniak se enteró y, en la biografía de Steve Jobs publicada a fines del 2011 por Walter Isaacson, dijo: "Creo que Steve necesitaba el dinero y no me contó la verdad. Ojalá hubiera sido sincero conmigo. De haberme hecho saber que necesitaba el dinero, podía tener la seguridad de que yo se lo habría dado. Era mi amigo, y a los amigos se les ayuda".

Un ingeniero codiciado

Mark Papermaster trabajó en IBM durante nada menos que 26 años y llevó adelante los avances relacionados a la tecnología PowerPC, adoptada no sólo por los servidores que vende la empresa sino también por Apple. Y es la tecnología base de Cell, el procesador de la PlayStation 3 y la Xbox 360.

 
Mark Papermaster, ahora en AMD. 
 

Papermaster era un ingeniero codiciado por muchos pesos pesados y en octubre de 2007 Apple comenzó a hacer entrevistas para contratar alguien que trabajaría en la división del iPod y que respondería directamente a Steve Jobs, el fundador. En ese momento Apple no encontró en Papermaster las características que necesitaba.

Tiempo después las cosas cambiaron. Apple compró en 2008 la empresa encargada de diseñar microchips llamada P.A. Semi, adquirida para utilizar esos chips en los iPods y iPhones. Como ese era el campo en el que Papermaster mejor se desempeñaba decidieron llamarlo para formar parte de la empresa.

Apple le ofreció la posición de vicepresidente senior de ingeniería de hardware el 10 de octubre de 2008. Él aceptó , el 20 de ese mes le comunicó la decisión a su compañía y el 22 IBM ya había presentado una demanda.

El problema era que en junio de 2006 IBM le había hecho firmar a Papermaster una cláusula -muy utilizada en la actualidad- que no le permitía trabajar en ninguna empresa que compitiera directamente con ellos por un año después de haber renunciado. Esto, claramente, no estaba siendo respetado por Papermaster.

Todo llegó a un arreglo en el que se le pidió al acusado que fuera a declarar. Debía testificar si había o no brindado datos confidenciales de IBM y como aseguró que no había revelado ningún tipo de información a la gente de Apple, todo terminó bien. Más tarde Papermaster se terminaría convirtiendo en una de las personas encargadas de llevar adelante algunas de los productos más importantes de Apple como el iPhone o las nuevas versiones del iPod.

Años más tarde, Mark Papermaster también se fue de Apple (su nombre quedó muy vinculado al antennagate del iPhone 4 ) y es el CTO de otra de las compañías más respetadas del ámbito de la tecnología que, nuevamente, se encarga de desarrollar sobre todo procesadores y placas de video: AMD.

La guerra detrás de la creación de Facebook

La relación entre Mark Zuckerberg, el creador de Facebook, y su ex amigo brasileño Eduardo Saverin se hizo famosa después del lanzamiento de la película "La Red Social", que cuenta la historia detrás del sitio.

Cuando Facebook todavía era una simple idea dentro de la cabeza de Zuckerberg, se necesitaba dinero para poder empezar a trabajar en él. Para eso el fundador le pidió dinero a uno de los pocos amigos que tenía en Harvard, Eduardo, quien venía de familia millonaria y además tenía un dinero propio que había ganado con la inversión en petroleras. Saverin no sólo le prestó los primeros US$ 1000 para comenzar a trabajar en Facebook, sino que siguió invirtiendo y buscando anunciantes para que, poco a poco, la empresa pudiera generar sus propias ganancias para mantenerse sola.

 
El brasileño Eduardo Saverin. Foto: Archivo 
 

Cuando Facebook comenzó a crecer y los registros de usuarios se multiplicaron día a día, Zuckerberg decidió dejar Harvard y mudarse a Silicon Valley, California, con los programadores que en ese momento trabajaban en el desarrollo de la red social. Esta es la ciudad donde se encuentran las compañías de tecnología más importantes de todo el mundo. Facebook seguía sin generar ganancias y el dinero todavía salía de los bolsillos de Saverin que se había quedado primero en Harvard y después en Nueva York para conseguir inversores.

Zuckerberg conoció a Sean Parker, un emprendedor muy famoso por la creación de Napster, que comenzó a plantar la espina. Según él Saverin no estaba lo suficientemente involucrado en el proyecto. Aseguraba que Eduardo debería estar en California con ellos trabajando en lo mismo, apuntando hacia el mismo lugar. Así es como Mark comenzó a alejarse de su amigo.

Según el libro "Multimillonarios por accidente", el cual está basado en las propias declaraciones de Eduardo Saverin, en abril de 2005 él recibió un correo en el que Mark le avisaba que tanto él, como uno de los programadores que también tenía acciones y Parker venderían parte de las mismas a un fondo de inversión. Cada uno de ellos ganaría US$ 2 millones.

El problema era que hacía un tiempo tanto Eduardo como el resto de los involucrados habían firmado un acuerdo que les imposibilitaba vender las acciones que poseían. Al menos eso es lo que supuestamente habían hecho. Zuckerberg había mentido y Eduardo había firmado un contrato diferente.

Pensaba que todo era un error y, para aclarar las cosas, viajó hasta las oficinas.

Cuando llegó lo recibió un abogado que le presentó unos papeles donde se demostraba cómo lo habían traicionado. Todas sus acciones, que en un momento eran de poco más del 30% se habían diluido al mínimo. No quiso firmar los papeles que tenía delante y se fue de la oficina, pero todo estaba arreglado y él ya no formaba parte de Facebook.

Con el tiempo Saverin inició un juicio contra Zuckerberg por US$ 600 millones, que se arregló fuera de la corte. Saverin logró obtener una suma que no fue revelada y su nombre fue restituido en la lista de los fundadores. Hoy pasa sus días en Singapur , algo alejado del mundo de los negocios informáticos.

El día que echaron a Steve Jobs de Apple

Steve Jobs, a los 21 años, creó Apple junto a Steve Wozniak en el garage de sus padres y, con el pasar de los años, se convirtió en una empresa de tecnología importante. A los 30 años Jobs ya era una de las personas más relevantes en Silicon Valley y, según él mismo declaró en uno de sus discursos en Stanford, estaba devastado porque a lo que le había dedicado su tiempo y esfuerzo durante toda su vida había desaparecido.

Después de la salida de Apple a la bolsa en 1981, Jobs contrató a John Sculley, que en ese momento era la cabeza de Pepsi, para que fuera a trabajar con ellos como director ejecutivo. Cuando se reunió con él le dijo una frase que quedaría entre las más famosas de la tecnología: "¿Querés seguir vendiendo agua azucarada el resto de tu vida o querés hacer historia?". Sculley aceptó.

 
Steve Jobs, John Sculley y Steve Wozniak en 1984, con una Apple IIc. Foto: AP 
 

Durante esos años Jobs trabajaba en la Macintosh, una computadora que fue lanzada en 1984 con ventas que no alcanzaron el éxito esperado (la compañía vendía muy bien las Apple anteriores) y que lograron enfriar mucho la relación entre el creador y el director ejecutivo. Las cosas se fueron caldeando más y Jobs comenzó a hablar pestes de Sculley. Aseguraba que no sabía absolutamente nada de computadoras ni de ventas y que las decisiones que tomaba eran erróneas.

Así es como empezó una puja de poder entre ambos.

Sculley sacó a Jobs del desarrollo de la nueva Macintosh. No sólo por las bajas ventas sino por los problemas que tenía con su equipo. Trataba muy mal a algunos y ponía en un pedestal a otros. Que Scully lo sacara del proyecto fue considerado una traición por Jobs, que le pidió que lo restituyera. La respuesta fue negativa y el fundador de Apple le dijo que lo que hacía era una locura, que terminaría por matar a Apple y que debía renunciar.

Días más tarde y según se explica en la biografía de Jobs, el CEO de la empresa fue citado a una junta de directorio y Sculley hizo una pregunta a los integrantes del mismo que terminó por dejarlo en la calle: "Steve o yo, ¿a quién eligen?".

Jobs abandonó la compañía y fundó NeXT, una empresa que diseñaba computadoras multimedia, y le compró Pixar a George Lucas. En 1997 volvió a Apple.

De Hewlett-Packard a Oracle, sin escalas

Mark Hurd era CEO, presidente y miembro de la junta de Hewlett-Packard en 2010, cuando la junta directiva de la compañía le pidió que renunciara: consideraba que había violado su código de conducta por una relación que había tenido con una ex actriz que realizaba tareas de marketing en la empresa.

 
Mark Hurd en 2005, cuando todavía estaba en HP. Foto: AP 
 

Hurd renunció y anunció, un mes después, que se iba a Oracle como copresidente , una empresa con la que HP mantiene una relación de cooperación y competencia en el ámbito corporativo.

Rápidamente el fundador de Oracle, Larry Ellison, salió a dar declaraciones al respecto. Dijo que era "la peor medida corporativa tomada desde que los idiotas de Apple" despidieron a Steve Jobs y, al momento de anunciar su incorporación, aseguró que no había "en el mundo de las tecnologías un ejecutivo con la relevante experiencia de Mark".

Como sucedió en el caso de IBM y Papermaster, HP tardó solo un día en enjuiciarlo después de haber aceptado el nuevo cargo . Nuevamente, el motivo por el cual se hizo la demanda fue porque la contratación ponía en peligro secretos comerciales. Según HP, Hurd no podría realizar su trabajo correctamente sin revelar esas confidencias.

Con menos de una semana de diferencia la demanda fue retirada . ¿Por qué? Dos motivos. El primero es que tanto HP como Oracle tenían negocios conjuntos desde hacía 20 años y no querían que esas relaciones fructíferas desaparecieran. El 40% del software que vendía en ese momento Oracle estaba instalado en computadoras HP y compartían 140 mil clientes. La segunda es que Hurd prometió cumplir con la protección de información confidencial y, como parte de agradecimiento, le devolvió a HP las 345.000 acciones que le habían dado cuando abandonó la empresa.

Si tiempo más tarde Hurd utilizó esa información confidencial que tenía de HP o no solo él lo sabe..

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