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Un acuerdo precario frenó por ahora el paro del subte

Los trabajadores aceptaron un adicional de entre 900 y 1200 pesos y levantaron la huelga de tres días

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LA NACION
Martes 22 de mayo de 2012
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Una precaria tregua frenó anoche el paro de tres días que los gremios del subte iban a realizar a partir de hoy. La empresa concesionaria Metrovías les ofreció a los delegados un acuerdo: recibirán un aumento salarial de entre 900 y 1200 pesos –representa entre 10 y 15%, según la categoría–, hasta que en agosto próximo se discutan las paritarias.

La Unión Tranviarios Automotor (UTA), gremio minoritario pero que conserva la representación jurídica de los empleados, firmó el acuerdo, mientras que la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (Agtsyp), los escindidos "metrodelegados", lo discutió luego en una asamblea y terminó por aceptarlo, aunque con condiciones. Estos sindicalistas reclaman un aumento del 28% en sus salarios, su personería gremial y mejores condiciones de trabajo.

Ayer, después de varias idas y venidas, el gobierno de la ciudad, representado por el presidente de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (Sbase), Juan Pablo Piccardo, decidió participar de la reunión en el Ministerio de Trabajo. Pero, según algunos de los participantes del encuentro, estuvo muy lejos de asumir un rol protagónico.

El cónclave se llevó adelante en distintas oficinas de la cartera laboral. En una estuvieron los emisarios de Metrovías; en otra, Piccardo; en otra, Néstor Segovia, de los metrodelegados, y en otra, Roberto Fernández, de la UTA. Un funcionario del ministerio de Tomada fue el interlocutor que dialogó con cada representante por separado. Después, para la foto, firmaron el acuerdo en una mesa redonda, pero antes no se habían comportado como un equipo de trabajo. De hecho, la Ciudad ratificó allí que la responsabilidad de los subtes le seguirá siendo ajena.

La decisión de enviar a Piccardo fue estratégica. Mauricio Macri lo definió por la mañana en el despacho de Bolívar 1. "Si nos sentábamos a negociar, el Gobierno iba a salir a decir que nos hicimos cargo del subte", dijo un alto dirigente de Pro frente a la posición unificada que tomaron en este tema la Casa Rosada, Metrovías y los gremios.

Piccardo tuvo un papel casi intrascendente en la reunión; fue simplemente un observador y no intervino en la discusión salarial. "Si nuestra presencia destrababa el conflicto, íbamos a estar. Y eso hicimos", afirmó a LA NACION la vicejefa de gobierno porteño, María Eugenia Vidal.

De todos modos, cerca del jefe de gobierno aseguran que el conflicto no está en vías de resolverse. "La empresa concesionaria prometió un dinero y nadie sabe de dónde va a salir. Nosotros, desde ya, no vamos a poner un peso", destacó un importante funcionario porteño.

El secretario de prensa de la UTA, Mario Calegari, fue quien confirmó los alcances del acuerdo con Metrovías: sostuvo que los trabajadores encuadrados en las categorías 1 y 2 percibirán 1200 pesos de suba retroactivos al 1° de marzo; los de las categorías 3 y 4, $ 1100; los de la categoría 5 cobrarán $ 1000, y los de las categorías 6, 7 y 8, $ 900 pesos.

Roberto Pianelli, secretario general de la Agtsyp –gremio escindido de la UTA–, confirmó por la noche, tras una asamblea con el resto de los delegados, que iban a levantar la medida de fuerza. Pero anunció: "El reclamo no cesa. El arreglo es provisorio, porque no estamos de acuerdo con el porcentaje de aumento que nos dieron. Decidimos levantar la medida y mañana [por hoy] haremos otra reunión para ver cómo seguimos. Veremos si el miércoles [por mañana] hay un paro".

Reclamo millonario

Metrovías insistió en su reclamo: los 120 millones de pesos que los gobiernos nacional y porteño le deben por los subsidios al boleto, desde que se firmó el acta de acuerdo de traspaso, en enero pasado.

La semana pasada, la empresa concesionaria les había negado el aumento a los delegados. Argumentó que no podía afrontar esa suma de dinero cuando por mes desembolsa 70 millones de pesos en salarios. La negativa terminó con un paro de 36 horas en las seis líneas y el Premetro. Y la ciudad se convirtió en un embotellamiento gigantesco; transitar fue un verdadero caos.

¿Por qué Metrovías dio, entonces, un aumento si todavía ni la Nación ni la Ciudad le darán el dinero para afrontarlo? Por presión de la Casa Rosada, según indicaron varias fuentes. El ministro de Planificación, Julio De Vido, procuró dejarle en claro al grupo Roggio que debía resolver esta crisis. Y le envió varios mensajes, algunos de ellos públicos.

Pese a todo, la crisis en el subte se profundiza. En esta disputa por definir quien "no" controla el manejo de la red, cada quien se aferra a una posición inflexible. Primero, el gobierno nacional: decidió pasarle el manejo del subte a la Ciudad de un momento a otro, sin asumir las inversiones adeudadas y con nulo trabajo de planificación.

Después, el gobierno porteño: con temor a rechazar una responsabilidad que había pedido con insistencia, aceptó el desafío a medias tintas. Firmó un acta de acuerdo de traspaso y aumentó el boleto de 1,10 a 2,50 pesos. Lo hizo a sabiendas de que no contaba con el dinero para reemplazar los subsidios al boleto que hoy recibe Metrovías de parte del Estado nacional. Y con la promesa de que la Nación le daría un tiempo para concretar ese traspaso y de que aquél se haría cargo de la inversión de US$ 1000 millones en la red que había incumplido durante 10 años. Pero nada de eso ocurrió.

Luego de la tragedia de Once, donde murieron 51 personas en el choque del tren Sarmiento, el escenario cambió drásticamente. A Macri, sin dinero y auditorías en mano, lo asustó la posibilidad de que algo similar sucediera en el subte. Y emprendió un plan de escape a la responsabilidad que había asumido. Así se desentendió del tema. "El subte es de la Nación", repitieron hasta el cansancio los funcionarios locales.

Tanto es así que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, envió a la policía a buscar al titular de Sbase, Juan Pablo Piccardo, para que se sentara a la mesa de negociaciones. Piccardo denunció a Tomada por esta acción y el funcionario nacional lo amenazó nuevamente con volver a convocarlo por la fuerza pública. El final es conocido: ayer todos los actores coincidieron en el Ministerio de Trabajo para discutir el futuro del subte. Que por ahora sigue siendo incierto.

MAURICIO MACRI Jefe de Gobierno porteño Instruyó al presidente de Sbase, Juan Pablo Piccardo, a acudir a la reunión para defender una "posición intermedia": dar el presente, pero ratificar que no tiene injerencia sobre la red de subtes.

CARLOS TOMADA Ministro de trabajo El funcionario de la Casa Rosada insiste en que el gobierno porteño debe asumir el manejo del subte. La semana pasada mandó a buscar a un representante de la Ciudad por la fuerza pública.

ROBERTO FERNÁNDEZ Secretario General de la UTA Aunque perdió representatividad entre los empleados del subte, la UTA es el única gremio legitimado para discutir en paritarias. Firmó sin miramientos el aumento ofrecido por Metrovías.

NÉSTOR SEGOVIA Metrodelegado Los metrodelegados no cuentan aún con personería gremial. Ayer, tras la reunión en trabajo, discutieron en asamblea si levantaban o no el paro de 48 horas.

Con la colaboración de Jaime Rosemberg

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