Con renovados bríos como vocero del Gobierno, el senador Aníbal Fernández advirtió ayer que el Gobierno apostará toda su energía a desdolarizar la economía reforzando los controles cambiarios en los próximos meses. El ex jefe de Gabinete dio a entender que las restricciones para comprar dólares para el atesoramiento se van a mantener, pese a la especulación de algunos analistas de que se aplicarían en formal temporal.
"Si tenemos los dólares que vamos conquistando a través de las ventas, las exportaciones y el cuidadísimo control que se hace respecto de la balanza comercial, ¿los tenemos que ceder para atesoramiento?", se preguntó el senador en declaraciones radiales. Por esa razón, sostuvo, la "Argentina tiene que empezar a pensar en pesos".
En realidad, la decisión de alterar las estadísticas oficiales y de reducir el mercado local de capitales a su mínima expresión para financiar al Tesoro revirtió la pesificación forzosa iniciada en 2002 y provocó la fuga de US$ 80.000 millones.
Ajeno a estos detalles, Fernández indicó: "Uno tiene que pensar en la realidad de la totalidad de los argentinos. Solamente el 11 por ciento de los argentinos atesora en dólares, el resto no tiene nada que ver con este tema. Hay que tomar políticas que nos comprendan a todos y nos den soluciones parecidas".
Estas declaraciones reflejan la intención de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) de intentar pesificar por completo las operaciones del mercado inmobiliario y de reducir al mínimo las operaciones en divisas en otros rubros de la economía. La intención oficial es que el acceso libre al dólar se circunscriba al comercio exterior.
Pese a que estas crecientes restricciones aceleraron nuevamente la salida de depósitos, en el Banco Central se sienten con espaldas para defender una mayor corrida y aseguran que los bancos no tienen problemas en abastecer a quienes puedan acceder a los dólares. Además, juran que, más allá de la discusión en torno del nivel de la inflación, las inversiones en pesos habrían rendido más que las colocaciones en dólares desde 2003.
Aunque las reservas están creciendo a un ritmo lento, en el BCRA se sienten tranquilos en términos de disponibilidad de divisas y por la tendencia del dólar paralelo (pese a que ayer volvió a subir).
En este contexto, Fernández sostuvo que los críticos de los controles cambiarios "ni sueñen ni piensen" en una devaluación "porque no va a suceder", pese a que los analistas advierten sobre el creciente atraso cambiario frente a los principales socios comerciales del país.
Economistas consultados por La Nacion indicaron que la pesificación pregonada por el Gobierno fracasará si no se admite que existe la inflación y que debe ser controlada. "En una etapa donde es nítida la estrechez relativa de dólares de la economía, el intento forzado de pesificar enfrenta problemas graves", dijo el economista justicialista Eduardo Curia. "La pesificación completa de la economía debería ser la fase final de un proceso con políticas impositivas, monetarias y fiscales para manejar la inflación", sostuvo.
El economista jefe del Banco Ciudad, Luciano Laspina, opinó que para no perder tiempo habría que concentrarse en el fondo de la cuestión: "El problema no es la pesificación, sino los controles cambiarios implantados por ineficacia y torpeza". Por esta razón, explicó que "en la medida en que exista alta inflación, la gente seguirá pensando que va a perder con los pesos". Indicó que profundizar la pesificación en este contexto "acentuaría el mercado negro del dólar, generaría más transacciones ilegales y frenaría más el mercado inmobiliario".
En tanto, la directora del estudio Bein, Marina Dal Poggeto, sostuvo que "para pesificar, hace falta que los argentinos tengan pesos ahorrados o en el bolsillo, y eso requiere o un colchón cambiario grande o una tasa de interés muy positiva, como ocurre en Brasil". Pero subir la tasa "con este nivel de inflación, genera otros problemas", aclaró la analista.
El diputado de la Coalición Cívica Alfonso Prat-Gay también criticó a Fernández, al comparar los actuales controles cambiarios con el corralito de 2001. "Esta película ya la vimos y terminó mal", advirtió el ex presidente del BCRA.
El hotel de los Kirchner no piensa en pesos
Las declaraciones del senador Aníbal Fernández, que instó ayer a los argentinos a ir acostumbrándose a "pensar en pesos", tuvieron ayer un desobediente premium: el hotel Los Sauces, propiedad de la familia Kirchner, que seguía publicando en su página de Internet tarifas en dólares. El sitio ( http://www.casalossauces.com ) ofrecía dos promociones: la "Noche de bodas", que incluía cuatro días y tres noches con desayuno, comida nocturna y acceso al spa para dos personas y costaba 1100 dólares más IVA el paquete, y el "Alojamiento trekking de lujo", de tres días y dos noches y condiciones similares, a 620 dólares más IVA por persona..


