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A 10 años de la masacre de Avellaneda

Sin responsables políticos por el caso Kosteki-Santillán

Política

La causa contra las autoridades no avanzó; la Corte provincial revisa la sentencia a los policías

Por   | LA NACION

LA PLATA.- Luego de 10 años del asesinato de los militantes sociales Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, la investigación abierta en el fuero federal en busca de determinar responsabilidades políticas por la denominada masacre de Avellaneda se encuentra definitivamente desactivada.

Mientras que en la justicia bonaerense se demora la revisión de la sentencia de los policías condenados por los dos crímenes del 26 de junio de 2002, los familiares de las víctimas se quejaron en los últimos días por la situación de la causa abierta para determinar las responsabilidades políticas de lo ocurrido, radicada en el juzgado a cargo de Ariel Lijo. No hay pruebas ni nuevos impulsos.

Ese expediente fue iniciado el 1° de julio de 2002 por Mabel Ruiz, madre de Kosteki, que entregó una lista de funcionarios por investigar encabezada por el ex presidente Eduardo Duhalde y en la que también se menciona a Carlos Ruckauf, Alfredo Atanasof, Juan José Alvarez, Aníbal Fernández, Carlos Soria, Oscar Rodríguez, Jorge Matzkin, Felipe Solá (entonces gobernador) y Luis Genoud, entonces funcionario de Seguridad provincial y ahora miembro de la Corte bonaerense. A ellos se los acusaba de la presunta autoría intelectual de los hechos.

El asesinato de Santillán y de Kosteki, durante la represión policial a una protesta social en los agitados días de 2002, marcó un quiebre en el gobierno interino de Duhalde. De hecho, a raíz del impacto que tuvo la masacre anunció su decisión de no competir en las elecciones presidenciales previstas para 2003.

En aquel momento, la Suprema Corte de Justicia nacional dispuso separar el caso en dos: mientras la justicia federal seguiría la pesquisa sobre los funcionarios nacionales, una causa similar debía abrirse en la justicia bonaerense para evaluar la actuación de las autoridades de la provincia. La única causa seguida en la justicia provincial fue la que terminó con la condena de los policías, en la que todos los funcionarios políticos citados quedaron exculpados.

La investigación federal, que siguió el fiscal Miguel Osorio, nunca avanzó; apenas reunió copias de diarios e informes de inteligencia poco relevantes. "Queremos empezar a denunciar a Lijo, que es el juez que está nombrado desde 2003 a pedido de Néstor Kirchner y quien decidió que la causa federal vaya al archivo", se quejó Vanina Kosteki, hermana de una de las víctimas.

Los policías

Mientras tanto, la Suprema Corte provincial espera desde febrero pasado que la Sala I del Tribunal de Casación termine de notificar a las partes los recursos presentados por tres de los condenados en el juicio oral realizado en 2005. La semana pasada, según informaron fuentes judiciales, los miembros del máximo tribunal local volvieron a insistir para que el expediente les sea remitido desde Casación.

El ex comisario Alfredo Fanchiotti y el ex suboficial Alejandro Acosta recurrieron a la Corte para apelar el fallo del tribunal Oral N° 7 de Lomas de Zamora que los condenó a prisión perpetua por la autoría de la masacre. En diciembre pasado, la sentencia fue convalidada por los jueces de Casación Benjamín Sal Llargués y Jorge Natiello. El tercer integrante del tribunal, Horacio Piombo, votó por la absolución, al concluir que el caso debió ser competencia de la justicia federal.

Días atrás, la Sala III de la Cámara de Apelaciones de Lomas de Zamora accedió a un pedido de Fanchiotti y de Acosta y ambos fueron trasladados a cárceles con régimen abierto.

Los jueces admitieron el planteo de los condenados, que alegaron no contar aún con un fallo firme y poseer buena conducta. Esto generó el rechazo de familiares de las víctimas, partidos de izquierda y organizaciones derechos humanos. La decisión se cristalizó pese a que en el Servicio Penitenciario Bonaerense hay más de 400 internos que recibieron el mismo beneficio y esperan una vacante. El jefe de la Unidad Penal de Baradero, Julio Weisman, a donde fue llevado Fanchiotti, informó que éste no gozará de salidas..

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