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Política monetaria / Consecuencias de la inflación

El boom de los billetes de $ 100

Política
 
 

El billete de 100 pesos parece ser el preferido de la era Kirchner. Extraño, porque tiene el rostro de un personaje que el progresismo denosta, como Julio Argentino Roca. En cambio, uno de los papeles más olvidados es el de $ 20, que, aunque tiene la cara de Rosas, que el revisionismo cristinista reivindica, está a punto de desaparecer, según las estadísticas del Banco Central (BCRA).

Desde que Néstor Kirchner llegó a la Presidencia, en 2003, y hasta mayo pasado el número de papeles de 100 se multiplicó por diez. Ningún otro papel moneda tuvo semejante ritmo de emisión. El total de billetes, por ejemplo, subió en el período un 430%, pero los que llevan el rostro del general Roca -y tuvieron que ser confeccionados hasta en Brasil y ahora por la ex Ciccone para poder sostener el ritmo- aumentaron un 910 por ciento.



Cuando asumió Kirchner, esos billetes de color violeta eran el 28,6% del total de unidades en poder del público y los bancos. Es decir, no llegaban ni siquiera a uno de cada tres. Pero en mayo pasado ya eran más del 54%, es decir, más de uno de cada dos. Desde el inicio del kirchnerismo fue el papel que más aumentó respecto del año anterior en dos años, 2004 y 2007. En todos los otros, nunca bajó del podio. Fue dos veces el tercero y cinco veces el segundo que más creció.

Para darse una idea, si al asumir Néstor Kirchner se hubieran tomado todos los billetes de 100 uno a continuación del otro por su lado más largo, la fila habría cubierto 23.374 km. Es decir, que se podría haber cubierto seis veces la imaginaria línea recta de casi 3700 km que une la mayor extensión Norte-Sur de la Argentina y que va desde la confluencia de los ríos Mojinete y Grande de San Juan, cerca de La Quiaca, hasta el Cabo San Pío, sobre el Canal de Beagle, al sudeste de Ushuaia. Si se hubieran usado todos los billetes existentes en ese momento habría alcanzado para cubrirla 22 veces.

En mayo de este año, en cambio, la fila de billetes sólo de 100 habría servido para hacer el trayecto casi 64 veces. Es decir, el circulante de 100 de hoy es casi el triple del total de billetes que había en circulación cuando Néstor Kirchner asumió.

Todos los datos surgen del BCRA, según los cuales en mayo de 2003 había en poder del público unos 150 millones de billetes con el rostro de Roca, que habrían alcanzado, de repartirlos, para más o menos uno de cada dos habitantes de los Estados Unidos. En mayo pasado, nueve años después, se hubiera podido entregar uno por cada poblador de China y habría sobrado para darle también uno a cada habitante de Brasil.

Entre los años de mayor tasa de crecimiento respecto del anterior se cuenta 2004. Una probable explicación es que en 2003 el BCRA rescató todas las cuasimonedas y seguramente por ello emitió bastante. En reemplazo, absorbió todos los bonos provinciales. El total de billetes de pesos creció 34,6% entre mayo de 2003 y noviembre de 2004, y la estrella fue "el violeta", con el 68,6 por ciento.

El total de unidades aumentó menos en 2005 (29,2%), cuando Kirchner enfrentó las primeras elecciones de medio término. Y el papel que más creció fue el de $ 50, con el 54,9%; seguido por el de $ 5, con 44%, y tercero el de cien, con el 33,1 por ciento. En 2006, sin elecciones, el número total creció apenas 15,2%, liderado por el de $ 2, con el 31,4%, y seguido por el de 100, con 24,7 por ciento.

Al año siguiente, cuando el kirchnerismo se jugó la continuidad con la candidatura de Cristina, la estrella volvió a ser "el violeta", con el 38%, mientras que el número de papeles creció 24,5 por ciento. En 2008, en medio de la recesión y la pelea con el campo y la aceleración de la dolarización de carteras, ocurrió el menor incremento del número de papel moneda de todo el kirchnerismo, con apenas el 8,9 por ciento. En 2009 fue el 13,7% y se pasó del 26% en los dos años siguientes.

Desde noviembre de 2011, es decir en sólo seis meses, el alza superó un 7% ciento, pero la preferencia siguió por los valores más grandes, con el de $ 50 en primer lugar y el que tiene el rostro de Roca en segundo, con el 16,3 y el 13%, respectivamente.

En 2003, el total de billetes de 100 que reconocía el BCRA como existente en circulación hubiera alcanzado para tapizar por completo un campo de poco menos de 152 hectáreas ni el 1% de los 200 km cuadrados de la Ciudad de Buenos Aires. Hoy servirían para cubrir 1534 manzanas o hectáreas, o el 8% de la superficie total del distrito. En otros términos, la cantidad de billetes de 100 que están en circulación alcanzaría para tapizar todo Puerto Madero siete veces y media y sobrarían billetes.

Sin revisionismo

Por otro lado, pese al revisionismo reivindicador de Juan Manuel de Rosas, el billete de 20 con su rostro suma apenas el 3% del total y es por mucho el más escaso de la serie. Cuando asumió Néstor Kirchner eran el 9%, es decir, de casi uno de cada diez, los papeles de 20 pasaron a ser apenas tres de cada cien.

Si el número total de papeles moneda emitidos aumentó en nueve años el 430%, el Indec dijo que en el mismo período la inflación fue de sólo poco menos del 111 por ciento. Además, el valor en circulación aumentó 755%, es decir, la suma total del valor de los papeles en poder del público y los bancos se multiplicó ocho veces y media.

Es verdad que también hay que considerar que parte de la emisión se hace para renovar billetes que se destruyen. Los que quedan en poder del público, que los colecciona o los olvida en un cajón o una prenda vieja, o se rompen y nunca son llevados al banco para canjearlos, jamás aparecen como retirados de circulación. Por eso desde 2004 aparecen todavía medio millón de billetes de un peso, los que tenían el rostro de Pellegrini, como en circulación. No han sido llevados al Central para ser destruidos.

Pero seguramente los ritmos de emisión a veces no alcanzaron a compensar los de destrucción. Con alta inflación, el dinero circula más rápido y los papeles se deterioran más velozmente.

En 2009 hubo casi 11% menos de ejemplares de $ 5 que el año anterior, pero el desastre ocurrió con los de 20, que padecieron una retracción del 21%, es decir, en sólo un año desaparecieron poco más de uno de cada cinco billetes con la cara de Rosas. En los últimos seis meses, no le va mejor a quien Cristina Kirchner homenajea recordando el combate de la Vuelta de Obligado. En mayo ya se había reducido más de 16% el número de papel moneda con su rostro, respecto de sólo seis meses atrás.

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Equipo LN Data
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