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Desde hoy, Erwartung, de Arnold Schönberg; y Hagith, de Karol Szymanowski

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LA NACION
Domingo 22 de julio de 2012
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Es curioso que Erwartung , de Arnold Schönberg, y Hagith , de Karol Szymanowski, hayan sido escritas en la misma ciudad, Viena, con poco más de tres años de distancia y sean, sin embargo, tan distintas. La lejanía es de un tipo particular: pequeñas diferencias hacen que parezcan dos mundos distintos, aunque conectados por un cierto aire de familia. Con todo, las dos coinciden en su desarrollo en un único acto y en cierta condición extremadamente condensada. La primera dura poco más de treinta minutos; la segunda, supera apenas la hora.

El Teatro Colón preparó con ellas un programa doble, que podrá verse a partir de hoy, a las 17; habrá asimismo otras funciones el martes 24, el jueves 26 y el sábado 28, a las 20.30 en todos los casos.

Baldur Brönnimann, que ya había intervenido el año pasado en el estreno de El Gran Macabro de György Ligeti, tendrá a su cargo la dirección de ambas óperas. La soprano rusa Elena Nebera hará el papel de la mujer en Erwartung (en reemplazo de la anuncida alemana Evelyn Herlitzius que debió regresar con urgencia a su país el jueves último, "debido a graves inconvenientes en la salud de su madre", según informó el Teatro Colón) que por algún motivo incomprensible se decidió traducir esta vez como "Expectativa" en lugar de "La espera" o "Espera"; la puesta será de Pedro Pablo García Caffi. Por el lado de Szymanowski, cantarán en el estreno argentino de Hagith Ewa Biegas (Hagith), Hans Schöpflin (Viejo Rey) y Christian Baumgärtel (Joven Rey); la dirección de escena correrá por cuenta de Michal Znaniecki.

La puesta de Hagith, una obra casi secreta de Szymanowski
La puesta de Hagith, una obra casi secreta de Szymanowski. Foto: Arnaldo Colombaroli/ Teatro Colón

Schönberg escribió Erwartung muy rápidamente, en diecisiete días de las vacaciones de 1909. El libreto pertenece a Marie Pappenheim y reduce la acción a lo mínimo: una mujer solitaria busca a su amante en el bosque; "un bosque oscuro", dice la indicación en la partitura, en el que camina una mujer de blanco en cuyo vestido hay rosas rojas que han ido perdiendo sus pétalos. La tensión dramática del monólogo afiebrado de esta mujer es colosal, y lo es no sólo por las palabras. De estructura atemática, Erwartung , obra maestra del período del atonalismo libre y ejemplo superior de la poética expresionista, crea su propio drama musical con un refinadísimo trabajo de la textura rítmica y con la dosificación de recurrencias y desvíos. Pocas veces se alcanzó semejante grado de correspondencia entre la intimidad absoluta de la trama (finalmente, todo transcurre en la cabeza de la protagonista) y cierta claustrofobia sugerida por la música, magistralmente orquestada.

Hagith , en cambio es una de una obra casi secreta del polaco Szymanowski (su pieza para la escena más difundida es King Roger), pero no por eso menos significativa. Puede verse allí un momento crucial de su evolución. Antes de avanzar hacia la independencia respecto de la tradición austro-germana y la exploración de las posibilidades de una música específicamente polaca, Szymanowski escribió su ópera en Viena entre 1912 y 1913, es decir, en el corazón geográfico y temporal del modernismo musical. Sin embargo, el compositor dialoga más bien con la poética de Richard Strauss, cuya sombra recorre de punta a punta Hagith . El asunto procede del Primer Libro de los Reyes , en el que aparece el personaje de Hagith, madre del ambicioso Adonías, que le pide a Betsabé, la esposa preferida de David, que interceda ante el rey Salomón para que le dé por esposa a Abisag, la Sunamita (un pedido que le costará finalmente la vida a Adonías). Y luego está la propia Abisag, joven a quien se destina para que se ocupe del rey David, ya viejo. Felix Dörmann, poeta que en su momento gozaba cierta fama en los círculos vieneses de la época, superpuso en el libreto ambas historias, con un final trágico para Hagith, enamorada del rey joven.

Sin incurrir en clasificaciones de escuela, habría que decir que el horizonte de la Salomé straussiana y el texto mismo de Dörmann sitúan a Hagith en una atmósfera más decadentista que expresionista. Pero algo hermana finalmente a Schönberg y a Szymanowski: sus búsquedas estéticas fueron siempre valientemente solitarias. En esto se parecen -sin sacrificio, es cierto- a los personajes de estas óperas. También Hagith y la mujer de Erwartung cumplen su destino en soledad.


PARA AGENDAR Erwartung y Hagith: Arnold Schönberg y Karol Szymanowski, respectivamente. Teatro Colón: Libertad 621. Hoy, a las 17.
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