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Cómo ser un buen paracaídas

Nada mejor que dar y recibir afecto. Es lo que sostiene a uno y sus seres queridos en momentos difíciles, de saltos al vacío

Martes 24 de julio de 2012
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PARA LA NACION
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En realidad, le robé el título de mi libro, Nunca te rindas , al político inglés Tony Blair, que en 1997 lo usó como slogan de su campaña. La frase me pareció un llamado a los seres humanos para no bajar los brazos en medio de un mundo particularmente conflictivo", cuenta el psiquiatra español Enrique Rojas, que pasó por Buenos Aires para presentar, justamente, su libro.

El invierno y sus fantasmas. "En su estructura, el libro acompaña las estaciones del año: comienzo con la primavera y sus grandes temas, el amor y la amistad. Sigo con el verano y el rescate de la alegría de vivir. Luego el otoño y la búsqueda de madurez y sabiduría. Por último, el invierno con sus fantasmas y miedos, y la necesidad de afrontarlos y transformarlos en energía positiva", sigue el terapeuta.

Amor, trabajo, cultura, amistad. Frente a los avatares de la vida, Rojas ve dos opciones: el lamento y culpar a terceros, o bien tomar las riendas de nuestra vida y decidir adónde ir. "Un proyecto de vida coherente y realista debe contar con estas cuatro notas: amor, trabajo, cultura y amistad. Son esenciales para nuestro bienestar psicológico, ya que no nos sentiremos realizados a menos que podamos amar, sentirnos útiles en nuestra profesión, disfrutando del afecto de personas que aporten valor a nuestra vida y del esclarecedor legado intelectual de la humanidad."

Del amor. "Enamorarse es encontrarse a uno mismo fuera de sí mismo. Es un proceso que, para que avance, depende de tres condiciones: admiración (física, intelectual y espiritual) hacia la persona amada. Atracción, que en el hombre es muy física mientras que en la mujer es más psicológica (de hecho, se dice que en Occidente el hombre se enamora por la vista y la mujer por el oído) y, por último, la necesidad de compartir."

Curiosidad. Estar enamorado es sentir atracción, tener curiosidad de saber más de la otra persona, descubrir su intimidad. A través del enamoramiento, una persona se convierte en el motor de nuestra vida y en nuestra razón de ser. "El amor es afectivo y efectivo a la vez. El amor afectivo lo encontramos en el campo emocional. Pero el amor efectivo depende de la voluntad, que es la capacidad para poner metas y alcanzarlas. No se nace con la voluntad, sino que se adquiere. Esta capacidad nos permite trabajar en el área afectiva quitando y puliendo defectos para reforzar la unión de la pareja."

Caída libre. Sobre la amistad, Rojas rescata un fragmento del libro Plan de vuelo , del escritor Martí Gironell, que relata una experiencia en el desierto de Arizona: 300 paracaidistas consiguieron batir un récord aparentemente imposible, volar unidos en caída libre y en formación durante tres segundos. "Al estudiar el caso, se descubrió que las claves del éxito podrían resumirse en flexibilidad de cada uno para adaptarse a un entorno imprevisible, capacidad de resolver pequeños conflictos que se generan a lo largo de la aventura, saber mantener la estabilidad y el rumbo según un plan trazado previamente, visión de conjunto siempre en el horizonte y compromiso de todo el equipo para introducir cambios y mejoras para el bien común. Rojas usa la hazaña como ejemplo para marcar la importancia de la familia y los amigos. "Ellos nos sirven de paracaídas en los momentos difíciles. Y cuando una situación parece empujarnos al vacío, o cuando dejamos el terreno conocido para dar un salto hacia lo desconocido, nuestro entorno afectivo nos presta apoyo y seguridad."

Credenciales

Enrique Rojas , psiquiatra, dirige el Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas de Madrid y preside la Fundación Rojas-Estapé para jóvenes sin recursos con trastornos de personalidad.

Dar y recibir

"Cerraremos nuestro viaje a través del amor con una corta lista de principios prácticos para el día a día de la pareja, para que la convivencia sea una navegación con rumbo definido a pesar de las turbulencias", indica Rojas.

Estar siempre dispuesto a dar y recibir amor. Mientras haya intercambio y afectividad, la pareja tendrá fuerzas para salir adelante y superar las dificultades cotidianas. -Tener muy en cuenta la importancia de lo pequeño. Besar a nuestra pareja al entrar o salir de la casa, o tener un detalle cotidiano con ella son gotas que refrescan y fortalecen el árbol del amor.

Huir de discusiones innecesarias, ya que provocan una erosión de la convivencia que podemos evitar poniendo sobre la mesa sólo las cuestiones esenciales.

Tener capacidad de reacción tras momentos difíciles. No esperar a que las cosas se arreglen por sí solas es esencial cuando estalla una crisis de pareja.

Cuidar el lenguaje verbal y no verbal. Dado que toda conducta humana es comunicación, un lenguaje rudo o gestos poco amables estropean el placer de compartir la vida con la persona amada.

Lecturas

El hombre en busca del sentido Viktor Frank

Los patitos feos Boris Cyrulnik.

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