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El Gobierno intervino Ciccone y avanza hacia la expropiación

Envió un proyecto de ley al Congreso, mientras que el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, tomó el control

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LA NACION
Miércoles 08 de agosto de 2012

Seis meses y un día después de que estallara el escándalo que puso al vicepresidente Amado Boudou en una complicada situación por sus presuntos vínculos con el máximo ejecutivo de la ex Ciccone Calcográfica, Alejandro Vandenbroele, el Gobierno intervino ayer la compañía impresora de billetes de manera sorpresiva. Además, envió un proyecto de ley al Congreso para disponer su expropiación, lo que comenzará a debatirse mañana en el Senado.

Considerada la imprenta de valores más importante del país, la ex Ciccone quedó mientras tanto en manos del ministro de Economía, Hernán Lorenzino. Asumió como su interventor mediante el decreto de necesidad y urgencia 133812, que firmó la presidenta Cristina Kirchner, y ayer mismo visitó la planta ubicada sobre la Panamericana.

El aparente golpe para el vicepresidente sería, sin embargo, relativo. Como segunda a cargo de la intervención junto a Lorenzino quedó la presidenta de la Casa de Moneda, Katya Daura, una estrecha colaboradora de Boudou desde su gestión en la Anses.

Amado Boudou
Amado Boudou. Foto: Archivo

De este modo, el Gobierno tomó el control de la empresa que desde septiembre de 2010 lidera Vandenbroele, investigado por la Justicia como presunto testaferro de Boudou. Mientras, continúa sin esclarecerse quiénes son los verdaderos dueños del fondo de inversión The Old Fund, que se había quedado con la ex Ciccone.

En el proyecto para declarar la compañía "de utilidad pública y sujeta a expropiación", el Gobierno no aludió al escándalo, o a los expedientes abiertos en la Justicia comercial y penal. Por el contrario, volvió a señalar a la gestión menemista como factor determinante de su sorpresiva decisión.

En el comunicado de prensa que difundió el Ministerio de Economía, destacó que resulta "primordial continuar recuperando capacidades que son competencias indelegables e insustituibles como es la acuñación de moneda", la que recordó que "había sido tercerizada en la década del 90 en detrimento de [la] Casa de Moneda".

Firmado por la Presidenta, el proyecto de ley de expropiación también aportó algunos detalles sobre cómo se definirá el valor de la empresa. Se encargará el Tribunal de Tasaciones de la Nación, para luego descontar del valor que fije los más de $ 247 millones que la ex Ciccone, rebautizada como Compañía de Valores Sudamericana (CVS), le adeuda a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en impuestos, intereses, multas y honorarios atrasados durante años.

El anuncio, sin embargo, fue recibido con recelo por distintas figuras de la oposición que durante los últimos meses impulsaron proyectos similares de expropiación. Consideran que podría tratarse, tal como lo impulsa el Gobierno, de una táctica para encubrir acciones y documentos que podrían resultar comprometedores (de lo que se informa por separado).

En esa línea, el juez en lo Comercial, Javier Cosentino, y el síndico del concurso de acreedores, Martín Stolkiner, intentan verificar desde hace meses quiénes son los verdaderos dueños de la ex Ciccone, así como de dónde salieron los cerca de $ 50 millones que la financiaron durante los últimos dos años.

La madeja societaria incluyó múltiples eslabones que LA NACION reveló desde que estalló el escándalo, en febrero último, y que podrían albergar aun más sorpresas.

Hasta ahora, detrás de la ex Ciccone aparece la familia fundadora (30% de las acciones) y The Old Fund (70% restante), que a su vez aparece controlado en partes iguales por el fondo holandés Tierras International Investments CV (que fue disuelto en febrero, en el Registro Público de Comercio de Amsterdam) y la sociedad uruguaya Dusbel SA, con acciones al portador.

A ese entramado se sumó durante las últimas semanas uno de los empresarios y banqueros más controversiales de los años 90, Raúl Juan Pedro Moneta, señalado junto con el dueño del Banco Macro, Jorge Brito, como supuestos financistas.

Sin jamás hablar con la prensa, sino a través de varias solicitadas públicas, tanto Vandenbroele como el yerno de Nicolás Ciccone, Guillermo Reinwick, que se presentó como "accionista controlante" de The Old Fund, negaron todas las acusaciones y cualquier vínculo con Boudou, aunque Vandenbroele admitió que asesoró al socio del vicepresidente, José María Núñez Carmona. Por el contrario, afirmaron que darían todas las explicaciones a la Justicia.

El futuro de los trabajadores

Los trabajadores de la ex Ciccone , en tanto, quedaron en una situación incómoda. En el proyecto de expropiación se adelanta que pasarán "a depender" de la Casa de Moneda y conservarán "todos los derechos laborales adquiridos", su afiliación gremial y su convenio colectivo de trabajo, aunque desde la imprenta dejaron trascender que ven con recelo pasar a integrar la administración pública, según indicaron varios de ellos a LA NACION.

De prosperar la expropiación –lo que se descuenta dada la mayoría del oficialismo en ambas cámaras del Congreso–, el derrotero de la ex Ciccone les ofrecerá otro guiño a Boudou y a su entorno.

En efecto, la iniciativa oficial llegó apenas días después de que la Presidenta elogiara en público al presidente de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, a quien Boudou había acusado en abril de ofrecerle coimas en nombre de Boldt, la firma rival de la ex Ciccone.

Pero si el gesto de la Presidenta incomodó a Boudou, el proyecto de expropiación le ofreció otro gesto. La empresa pasará, a partir de ese momento, a ser controlada por la Sindicatura General (Sigen), que lidera Daniel Reposo, el fallido candidato a procurador general tras la renuncia –por la presión del propio Boudou– de Esteban Righi.

Una historia cargada de controversias

Septiembre de 2010 Comienzo polémico La empresa The Old Fund, presidida por el monotributista Alejandro Vandenbroele, deposita $ 567.000 para levantar la quiebra de Ciccone. Tres meses antes, la misma empresa pagó pasajes al mundial de Sudáfrica a José María Nuñez Carmona, íntimo amigo de Amado Boudou.

Septiembre de 2010 Se levanta la quiebra A fines de ese mes, a pedido de Vandenbroele y con el consentimiento del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, el juez Cosentino levanta la quiebra de la ex Ciccone, aunque deja constancia de que la actitud del funcionario nacional fue "cuando menos llamativa".

Octubre-noviembre 2010 Boudou entra en escena La ex Ciccone pide una moratoria a la AFIP por un total de 62,7 millones, con una quita del 75 por ciento de lo adeudado. Echegaray consulta por escrito a Boudou (entonces ministro de Economía) antes de tomar la decisión. El ministro apoya la petición de la empresa.

Enero 2011 Viajes al por mayor The Old Fund facilita pasajes y estadía en los Estados Unidos para Nuñez Carmona y Juan Bautista Boudou, hermano del hoy vicepresidente. Durante el verano, Núñez Carmona pasa unos días en Punta del Este, con pasaje desde Aeroparque, a cargo de la misma empresa.

Agosto-septiembre 2011 Participación en la campaña El Frente para la Victoria paga 1,9 millones a la ex Ciccone para imprimir las boletas con las que participa en las elecciones primarias. Semanas después, paga otros $ 2,9 millones para imprimir las boletas de las elecciones presidenciales de octubre, en las que ganó Cristina Kirchner.

Noviembre de 2011 Más facilidades y contratos Acuciado por las deudas, Vandenbroele vuelve a pedir una moratoria excepcional. La AFIP le concede dos moratorias a pagar en 148 cuotas, por un total de 107 millones. Dos meses después, la Casa de Moneda pide por carta al Banco Central que contrate a la ex Ciccone.

Febrero de 2012 Estalla el escándalo Laura Muñoz, esposa de Vandenbroele, denuncia que su marido es testaferro de Boudou. Ante la repercusión que toma el escándalo, el ya vicepresidente denuncia al procurador Esteban Righi y al juez federal Daniel Rafecas, a cargo de la causa. Ambos quedan fuera de la investigación.

Mayo de 2012 Una causa con derivaciones El nuevo juez a cargo de la pesquisa, Ariel Lijo, aparta de ella al fiscal Carlos Rívolo y deja en su lugar a Jorge Di Lello, que unifica la causa de irregularidades en Ciccone con la investigación contra Boudou por enriquecimiento ilícito. La semana pasada, Echegaray quedó imputado.

LOS PROTAGONISTAS PRINCIPALES

Amado Boudou Vicepresidente de La Nación

Ricardo Echegaray Titular de la AFIP

Alejandro Vandenbroele Presidente de The Old Fund

Daniel Rafecas Juez apartado del caso

Ariel Lijo Juez a cargo del caso

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