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Nos vamos con la frente alta, pero también con una desilusión enorme

Deportiva

LONDRES.- Sabemos que logramos un montón de cosas en diez años y que un partido más o uno menos no va a cambiar absolutamente nada. Aquello siempre va a exceder lo de hoy. Pero teníamos una ilusión enorme de ganar. Desde el primer día dijimos que queríamos jugar estos partidos. Estuvimos ahí, a un minuto de ganarlo. Cuesta mucho ver ahora las cosas que logramos antes. Lo que sentimos en este momento es una gran amargura. Me cuesta pensar en la historia cuando se perdió la que tal vez sea la última chance de tener otra medalla olímpica.

Cuando nos sacaron 11 de ventaja en el tercer cuarto sentimos que se nos iba y terminamos dando algo más. Nos dimos cuenta de lo que estaba sucediendo y empezamos a mover la pelota para los costados. Nos dimos pases más fáciles, jugamos con penetraciones y descargas tratando de involucrar a todos en el juego. Jugamos más físico. Así volvimos al partido. Nos contagiamos, nos motivamos, sentimos que estábamos otra vez en el juego y que podíamos ganarlo. Nos pusimos arriba en el marcador. Pero cuando dos equipos tan buenos se encuentran iguales con un minuto y medio para terminar, puede pasar cualquier cosa. A veces nos tocó meter el tiro clave o agarrar el rebote clave. Esta vez fue para ellos.

Si hilamos fino, hubo demasiadas situaciones que podían haber cambiado el partido a favor nuestro. Hubo un tiro de Chapu que entró y salió; un rebote que Kirilenko, que es larguísimo, le sacó de atrás a Nocioni cuando parecía que ya lo tenía... cosas que pasan. Un jugador que tiró 22% en todo el campeonato metió seis triples en un día y te cambió el juego. Pensás en muchas cosas que podrían haber terminado con otro final. Debería ver de vuelta el juego, y no sé si volveré a hacerlo. No podemos poner excusas por ese foul que no cobraron. Es el margen de error que pueden tener los árbitros. Fue falta, estaba muy cerca y lo vi. Pero no tendríamos que haber llegado a ese momento. Podíamos haber jugado mejor antes para no tener que depender del último tiro o de la última defensa.

Sigo igual de orgulloso que cuando le ganamos a Brasil. Parte de la tristeza que sentimos es saber que somos mejor equipo de lo que jugamos contra Rusia. No es lo mismo ser terceros que cuartos, siempre lo dijimos. Por eso duele muchísimo, pero sabemos que es parte de esto. Perdí una final del mundo, también las semifinales del Mundial de Japón, y eso es también doloroso. Lo que pasa es que esto es lo que está más cerca ahora y uno siente que es el peor momento.

Esto no nos va a dejar dormir por unos días. Es irreversible, perdimos la medalla y no la podemos recuperar. Pero no debe existir atleta o entrenador que gane más veces de las que pierde. Sigo pensando que es bueno perder con dignidad, mantener la unión que tenemos en el equipo. Con este equipo me siento totalmente orgulloso cuando ganamos y festejamos, pero cuando perdemos también. El respeto por el de al lado es enorme y es un placer ser parte de este equipo. Competimos como se debe, supimos perder. Nos podemos mirar tranquilamente a la cara y mirar tranquilamente a nuestros rivales.

Nos vamos con la frente alta, pero con una desilusión enorme. Nunca estás preparado para perder. Lo digo con mucho respeto por Rusia, que es un equipazo, pero siempre sentimos que podemos ganar. Ahora nos queda una gran herida que no se irá. Tres Juegos Olímpicos y tres medallas hubiera sido algo impresionante..

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