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El costo de la impuntualidad

Opinión

¿Qué es la puntualidad? Si tenemos que llegar a las 8, es a las 8, esto es puntualidad. No a las 8.05, o aún peor, a las 8.15 u 8.30 como se está convirtiendo el "estilo argentino" que se va pareciendo al "estilo venezolano", que casi no tiene horarios.

Hay muchos problemas urgentes e importantes, por los que muchas veces dejamos de lado las cosas pequeñas de cada día que hacen funcionar mejor a un país. Este es el caso de la puntualidad, que venimos perdiendo a ritmo agigantado, pareciéndonos a los países que antes veíamos como desorganizados.

Muchas veces dejamos de lado las cosas pequeñas de cada día que hacen funcionar mejor a un país

La puntualidad es una parte de lo que llamamos las instituciones. Estas son senderos que van estableciendo cada sociedad para que nos lleven por el camino seguro hacia el desarrollo y que, además, nos permitan ahorrar costos y hacer mejor cada cosa. Si esas instituciones o senderos se diluyen y aparecen otras costumbres como la impuntualidad, el desorden, la evasión o los defaults, podríamos perder el camino seguro y sin saber dónde vamos. Podríamos perder lo logrado con mucho esfuerzo. La contribución de la puntualidad al crecimiento puede parecer pequeña a muchos, pero no es tan así.

El profesor Roger Betancourt de la Universidad de Maryland, en un curso que dictó recientemente en Buenos Aires, dedicó una buena parte del mismo a las instituciones y estableció que la reducción de la incerteza que implica la puntualidad aumenta el nivel de desarrollo, por alguno de estos motivos:

  • Incrementa el número de transacciones posibles. Podemos hacer más cosas en el mismo tiempo total a utilizar, un día, una semana, un mes.
  • Incrementa la utilidad esperada de los participantes adversos al riesgo. No tienen que usar medios alternativos para cubrir los riesgos de que, por ejemplo, el avión salga tarde o no salga y para asegurarse deban ir en auto u otro medio no óptimo para la distancia a recorrer.
  • Disminuye los costos de los participantes. Cada uno termina su trabajo o gestión en el momento planificado.

Si un médico o un dentista, por ejemplo, pueden realizar ocho consultas de una hora durante su día de trabajo, sólo será posible si todos los pacientes y él son puntuales. Si hay mucha variabilidad, no. Empiezan los costos. ¿Qué alternativas pueden surgir?

-Que al que llega a horario el médico no lo atienda enseguida y junte a todos los pacientes hacia las 5 o 6 horas finales del día. De todas maneras, el sistema perderá eficiencia ya sea en calidad o en cantidad o ambas. Supongamos que en volumen se pierden dos consultas por día, o sea un 33% que hay que cargar como un sobreprecio a las 6 que se hacen para obtener el mismo resultado o ingreso que con 8. Es un costo realmente alto que muchas veces no calculamos.

-Otra forma es que el médico o el dentista, en nuestro ejemplo, al llegar tarde los pacientes trabaje más, digamos 10 horas en lugar de 8. Aquí pierde también, pues disminuye el tiempo para estar con su familia o tendrá que dejar de asistir a cursos para mejorar profesionalmente, etcétera.

Ser un país puntual puede ser un objetivo importante. Hoy sólo se inician en hora las misas, los actos diplomáticos y muy pocas cosas más. Los actos oficiales del Poder Ejecutivo, incluso los de la máxima posición, suelen retrasarse hasta más de una hora. A las reuniones de primer nivel internacional solemos llegar tarde, incluso a la que más se nota, que es la de la foto, con los demás participantes esperando. Ni qué hablar de las sesiones del Congreso, ya sean de diputados o de senadores. También se atrasan las conferencias y charlas. Tampoco se cumplen los plazos para la construcción de una casa o departamento, ni la fecha de entrega de trabajos o insumos. Las clases tienen su horario, pero suelen iniciarse un rato después del mismo. No hablemos de los trenes, el subte, las aerolíneas y demás medios de transporte. Todo muy atrasado o difícil de prever, por lo que aquellos que no quieran tomar riesgos, deben usar medios alternativos, pero más costosos en tiempo o en dinero. Los partidos de fútbol que se transmiten por TV se inician en hora (raras, ejemplo las 19.10), casi todo lo demás, tarde. ¿Se puede ser un país del grupo de los 20 actuando así?

Los actos oficiales del Poder Ejecutivo suelen retrasarse hasta más de una hora

Muchos dirán que esto de pedir puntualidad es algo desubicado o ingenuo al lado de los problemas que tenemos. Puede ser cierto, pero la puntualidad también hay lograrla y puede ser un principio de solución a algunos de esos problemas. Otros dirán: de acuerdo, pero esto de la puntualidad no sirve para todo. Y es cierto. Hay aspectos en los que no es relevante la puntualidad.

En economía no se hereda nada, todo hay que hacerlo diariamente. Y si no ponemos orden y horarios para cumplir con puntualidad, no hay forma de progresar como los demás países que sí lo hacen. Ellos pueden hacer muchas más cosas que nosotros en las misma cantidad de horas porque tienen una organización del tiempo bien estricta. Cumplamos los horarios, empezando por nosotros mismos. Sería mejor aún que el ejemplo venga desde arriba..

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