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Fuerte inversión en infraestructura

Brasil recurre al sector privado para reactivar la economía

Exterior

Lanzó un plan de 66.500 millones de dólares

Por   | LA NACION

RIO DE JANEIRO.- En su mayor esfuerzo hasta ahora para estimular la economía, estancada y golpeada por la crisis internacional, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, lanzó ayer un ambicioso plan para atraer inversiones privadas en obras de infraestructura. El programa incluye la inyección de hasta 66.500 millones de dólares en concesiones de nuevas rutas y vías férreas.

Durante una ceremonia en el Palacio del Planalto, en la que anunció el megaplán, la presidenta evitó mencionar la palabra "privatizaciones", que tiene un tinte negativo en el léxico del oficialista Partido de los Trabajadores (PT).

"Estamos iniciando una etapa de la cual Brasil va a salir más rico y más fuerte, más moderno y más competitivo. Una etapa que dará a la economía brasileña el tamaño que las necesidades de nuestra población exigen. Brasil tendrá, finalmente, una infraestructura compatible con su tamaño", dijo Rousseff, acompañada por sus principales ministros y por los empresarios más importantes del país.

"Hoy iniciamos una nueva etapa en nuestro modelo de desarrollo, en la cual vamos a dar un salto de calidad, tanto en la calidad como en la integración logística del país", destacó al referirse a las graves deficiencias en la infraestructura del país, que elevan los costos de producción y transporte.

El plan de Rousseff consta de tres áreas y prevé que las inversiones se prolonguen por 25 años. La primera de estas áreas, la de las rutas y ferrocarriles, contempla la duplicación de 7500 kilómetros de rutas (21.000 millones de dólares) y la construcción de 10.000 kilómetros de ferrovías (45.000 millones de dólares).

En las próximas semanas se ?anunciarán concesiones privadas ?de puertos y aeropuertos, la segunda de las áreas, y ya en septiembre ?se revelará un paquete de medidas para reducir el costo de la energía eléctrica, la tercera de las ?áreas y una de las grandes quejas de la industria.

 
Los empleados públicos marcharon en Brasilia. Foto: AFP y EFE
 

De las inversiones por 66.500 millones de dólares que se harán para la construcción, mantenimiento y administración de las rutas y líneas férreas -tanto para el transporte de carga como de pasajeros-, más ?de la mitad deberán ser realizadas en los próximos cinco años, cuando el país será sede tanto del Mundial de Fútbol, en 2014, como de los ?Juegos Olímpicos en Río de Janeiro, en 2016.

El gobierno confía en que estas inversiones estimulen el crecimiento económico, que se ha desacelerado en el último año y medio como consecuencia de la crisis mundial.

Después de crecer a 7,5% en 2010, el año pasado la economía de Brasil se expandió sólo un 2,7%, y para este año, las perspectivas del mercado, actualizadas esta semana, son que crezca apenas un 1,81%. Esto en un contexto en el que la inflación sigue en aumento y ya superó el 5%.

Presionada por la desaceleración económica, Rousseff enfrenta también crecientes reclamos de los empleados públicos por ajustes salariales. Ya hay unos 375.000 trabajadores del sector en huelga -desde profesores de las universidades hasta la policía federal-, y ayer, en un campamento que montaron con el apoyo de las principales centrales sindicales en el centro de Brasilia, exigieron al gobierno sentarse a negociar. Se espera que para mañana haya una propuesta oficial.

Al presentar el megaplán ayer, Dilma evitó hablar de privatizaciones, anticipando eventuales críticas del oficialismo. El ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva, padrino político de Rousseff, criticó siempre con dureza las privatizaciones realizadas durante la administración de Fernando Henrique Cardoso.

"Nuestro papel como Estado es ser inductor del crecimiento y compartiremos las inversiones con el sector privado", aclaró la presidenta, quien subrayó que el gobierno, a través del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes), ofrecerá créditos subsidiados para los inversores privados -tanto nacionales como extranjeros- que quieran participar en los proyectos.

"Mi gobierno reconoce las alianzas con el sector privado como esenciales para la continuidad y la aceleración del crecimiento. Permitirán que haya servicios más adecuados y eficientes para la población", resaltó Rousseff, quien también anunció que se creará la estatal Empresa de Planeación y Logística, para administrar el programa de concesiones.

Según un estudio de la Confederación Nacional de la Industria, Brasil tiene la infraestructura de transporte más endeble de los países emergentes englobados en el grupo Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), y su red de rutas y vías férreas es de peor calidad que la de la Argentina, Chile, Colombia y México.

 
Protesta de transportes privados en Río. Foto: AFP y EFE
 

Brasil, con una superficie de 8,5 millones de kilómetros cuadrados, tiene en la actualidad 1,7 millones de kilómetros de rutas, de las cuales sólo 200.000 kilómetros están pavimentados, y 5200 kilómetros son de rutas de cuatro carriles o más en concesiones privadas (con peaje). Existen sólo 30.000 kilómetros de ferrovías.

El programa de inversiones fue aplaudido por empresarios en el Planalto, aunque algunos expertos expresaron sus dudas sobre el alcance del plan. "Hay que esperar a ver el modelo de licitación. Ya se dieron en concesión algunos aeropuertos [los de San Pablo, Brasilia y Natal], pero al final sigue metida allí la estatal Infraero y no se puede avanzar. Tengo la esperanza de que finalmente la presidenta tenga el coraje de dar concesiones verdaderas, no a mitad de camino, que no permiten reducir los costos del país", dijo a LA NACION Adriano Pires, director del Centro Brasileño de Infraestructura.

El millonario proyecto

El paquete de 66.500 millones de dólares busca mejorar la infraestructura del país y reimpulsar la economía brasileña

  • Rutas.
    Se invertirán US$ 21.000 millones en la duplicación de 7500 kilómetros de rutas para poder mejorar el transporte entre zonas productivas.
  • Trenes.
    La instalación de 10.000 kilómetros de redes ferroviarias costará US$ 45.500 millones; el plan incluye un tren de alta velocidad entre Río y San Pablo.
  • Puertos y aeropuertos.
    La ampliación y construcción de aeropuertos, puertos e hidrovías es la segunda etapa del plan; el monto llegaría a US$ 125.000 millones.
  • Impacto.
    El gobierno espera que el millonario plan de obras tenga un rápido impacto en la economía, que muestra señales de enfriamiento por la crisis.
  • Empleo.
    Se estima que se crearán 150.000 puestos de trabajo directos por las obras de infraestructura, a la vez que se atraerán nuevas inversiones

Lula no será acusado por corrupción

BRASILIA (AFP).- El Supremo Tribunal Federal de Brasil rechazó ayer un pedido para incluir al ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva en el histórico juicio por corrupción durante su gobierno. Lula fue acusado el lunes por la defensa del ex diputado Roberto Jefferson, uno de los 38 procesados y quien desató el escándalo, en 2005, de haber ordenado sobornar a legisladores a cambio de que respaldaran proyectos de ley en su primer mandato y pidió la inclusión del ex presidente en el juicio..

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