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Estreno mundial de Leones, de Jazmín López

La joven videoartista, que estudió con Kuitka, habla de esta película dedicada a Alejandra Pizarnik y Kurt Cobain

Martes 04 de septiembre de 2012
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LA NACION
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VENECIA.– "El cine argentino tiende a ser muy naturalista y yo quería probar los límites entre la fantasía y la realidad inspirándome en Cortázar y Borges." La joven Jazmín López habló así ayer de su ópera prima, Leones, que tuvo su estreno mundial en la 69ª edición de la Mostra, en la prestigiosa sección paralela Orizzonti.

Muy bien filmado y con excelente fotografía, Leones es un film difícil, más bien experimental, destinado a un público restringido. Casi todos sus 80 minutos transcurren en un bosque. Por allí deambulan, como animales –leones– perdidos, sin rumbo, cinco amigos, filmados casi siempre de espaldas. Entre ellos no tienen conversaciones normales, sino que juegan a armar frases de cinco, seis o siete palabras.

En el bosque, los diálogos –en muchos casos citas de poetas suicidas como Alejandra Pizarnik, Alfonsina Storni y Kurt Cobain, a quienes está dedicado el film– logran transmitir angustia. Angustia de lo desconocido, de la muerte o de lo que empuja a ella, que a medida que avanza el film –que sólo cuenta con 19 planos– se va haciendo palpable: en el laberíntico bosque, en efecto, hacia el final aparece un auto totalmente destruido por un accidente.

"No es una historia que se cuenta narrativamente, sino que es una composición audiovisual. Quise esculpir en el tiempo y por eso hay más información en cada encuadre que en lo que dicen los personajes", explicó en una conferencia de prensa López, videoartista de 28 años, que estudió con maestros como Guillermo Kuitka y Jorge Macchi.

La cineasta también explicó que la steady cam sigue a los personajes que caminan por el bosque casi siempre de espaldas "porque es una película sobre la muerte y siempre traté de evitar la pornografía de la imagen: no tenemos que ver los gestos, sino entender los gestos. Aparentemente la cámara sabe más que los personajes", agregó.

López, que reveló haber estado siempre más interesada en el cine fantástico, contó que su obra surgió a partir del pensamiento de "cómo eclipsar el tiempo en la misma imagen". "Así llegué a la idea de la muerte, porque el tiempo de la muerte no es mesurable, sino que es un tiempo sin ritmo", explicó, ante una pregunta de LA NACION. "Mi premisa fue componer audiovisualmente un relato creíble. A través de las herramientas del cine, la imagen, el sonido y el tiempo, quise probar el límite del lenguaje", agregó. Al respecto, apuntó que en el film hay dos citas: una es Blow up, de Michelangelo Antonioni –cuando los protagonistas juegan al voley sin pelota–, y la otra El diablo probablemente, de Robert Bresson.

Benjamín Domenech, productor de esta compleja ópera prima –coproducida junto a Francia y los Países Bajos–, admitió que no fue fácil el proceso de financiación. "A la inversa de lo que suele ocurrir, comenzó por fuera del país, ya que sólo al final tuvimos el apoyo de fondos nacionales (Incaa)", contó, al detallar que el costo total de la película, filmada en los bosques del sur del país, fue de 400.000 euros. En la proyección que hubo para la prensa, si bien al final hubo aplausos, también hubo manifestaciones de tedio. Al respecto, López –licenciada en la Universidad del Cine y autora de algunos cortos– se mostró totalmente despreocupada: "Leones nunca fue una película para el espectador, para el público masivo, y jamás hubo una especulación hacia la audiencia", aseguró.

En el marco del concurso oficial, en tanto, los fans del legendario cineasta japonés Takeshi Kitano pudieron deleitarse con Outrage Beyond, una nueva gang movie sobre la violenta y temible yakuza japonesa, segunda parte de Outrage. "En Italia está la mafia y en Japón está la yakuza, que son diferentes en la forma, pero no en la sustancia. Como todas las organizaciones criminales del mundo, éstas tienen relaciones con la policía, como se ve en mi película", indicó Kitano en una conferencia de prensa en la que fue aclamado. Cuando le preguntaron si él buscaba la risa del público en sus atroces escenas de violencia, el cineasta japonés –ganador de un León de Oro en 1997 con Fireworks y uno de Plata en 2003 con Zaitochi– contestó que le parecía algo "muy interesante de los seres humanos que se rían al ver cosas horribles". Artista, poeta, pintor y comediante, Kitano mismo –que actúa en Outrage Beyond– hizo reír cuando, ante una pregunta sobre su opinión sobre la tecnología 3D, contestó, categórico, que "el 3D está bien sólo para films eróticos y pornográficos. Si no, no sirve".

Finalmente, siempre en competencia para el León de Oro, cosechó grandes aplausos Apres mai (Después de mayo), film del conocido director francés Olivier Assayas, que pinta un magnífico retrato de lo que se vivió después de Mayo del 68. En parte autobiográfico, con gran banda sonora y ambientado en 1971 entre París, Italia y Londres, narra las vivencias de un grupo de adolescentes marcadas a fuego por el espíritu de lucha política y esperanza por un futuro mejor de esa época revolucionaria.

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