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Serias sospechas en negocios públicos

Sábado 28 de agosto de 1999

LA PLATA.- El apoderado del Municipio Urbano de la Costa, el abogado Héctor Aníbal Zamora, conoce en detalle las causas judiciales que se le siguen al ex intendente de esa comuna, Juan De Jesús.

Según Zamora, se trataría de una supuesta defraudación a los empleados comunales mediante un seguro contratado a la Caja Nacional de Ahorro y Seguro. El dinero se retenía de los sueldos, pero no era derivado a la caja, que anuló el servicio. Los municipales demandaron judicialmente a la comuna por una deuda de 300.000 pesos.

Se habría detectado una supuesta falsificación de sellos y facturas municipales. Un gestor se presentó para que le reconocieran pagos por más de 40.000 dólares, pero en la comuna no estaban asentados.

Reiko Akamine
Reiko Akamine. Foto: Willy Gómez

Otro caso paradigmático es el de Ovidio Haedo. El 13 de noviembre de 1995 el municipio llamó a licitación privada para limpiar los préstamos -cunetas a la vera de la ruta 11- en las localidades de San Clemente, Las Toninas, Santa Teresita, La Lucila del Mar, San Bernardo y Mar de Ajó. También se licitó la canalización de los barrios Juan XXIII, Itatí y San Martín, de San Clemente. El 24 de ese mes se adjudicaron todos los trabajos a Haedo, que había presupuestado 268.000 pesos. Cuatro días después, estaba firmado el convenio de pago en dos cuotas iguales de 134.000 pesos.

Sospechas de la contadora

La contadora Reiko Akamine asevera que la limpieza de los préstamos "es una obligación de la empresa Camino del Atlántico, concesionaria de la ruta interbalnearia; por lo tanto, un gasto no municipal".

También sospecha que "es poco probable que Haedo haya podido, en apenas cuatro días, efectuar todos los trabajos (90 kilómetros en total) cuando una retroexcavadora podría limpiar 500 metros por día".

Finalmente, considera como "extraña" la celeridad que permitió, en sólo cuatro días, que "se haya ejecutado el servicio, certificado el trabajo, contabilizado el gasto, reconocido la deuda y firmado el convenio de pago". Entre el 10 y el 14 de noviembre de 1995, De Jesús convocó cuatro licitaciones privadas para la compra de 11.500 metros cúbicos de material para la compactación de calles y 9000 toneladas de arena y piedra con el mismo destino.

Las licitaciones estaban resueltas el 27 de noviembre, y el 28 se firmó el convenio de pago.

El ganador de todos esos concursos de precios fue el señor Ramón Calandrón y la operación se habría cerrado en 380.000 pesos.

Akamine expuso sus dudas: "Tomemos como ejemplo las 9000 toneladas de piedra y arena. Supuestamente, se movilizaron en un día, para lo que se hubiesen necesitado 300 camiones con acoplado. Es decir, en una jornada laboral de seis horas, se adjudicó la compra, se notificó a la firma, se dispuso de los camiones, se logró que la cantera proveyera tal cantidad de material, se lo trasladó al Municipio de la Costa, se preparó el convenio y se firmó".

Akamine tiene una teoría: "Si la celeridad del municipio era tal, debería ser considerado un récord".

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