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Desarrollo integral

Los chicos sólo quieren jugar y divertirse

Comunidad

Diversas organizaciones sociales destinan sus esfuerzos para que todos los niños, especialmente los de bajos recursos, disfruten de espacios lúdicos en los que puedan ejercitar su creatividad y sociabilidad

Por   | Para LA NACION

 
 

Son las 18 en el barrio Bancalari, en Don Torcuato, partido de Tigre. Ochenta chicos de todas las edades corren de un lado al otro. Se ríen, saltan, se tiran del tobogán. Hacen algo que es innato en ellos: jugar.

A veces, la realidad marginal que viven miles de niños en nuestro país hace que dicho deseo no se corresponda con el hacer, y se vean forzados a asumir situaciones propias de adultos, que los forjan a crecer rápido, dejando lo lúdico de lado.

Lamentablemente, esto es lo que sucede en muchísimos hogares argentinos. De hecho, el 13% de los niños de 5 a 12 años no suelen festejar su cumpleaños, el 44,5% no suelen compartir cuentos o historias orales en familia y el 33,8% no tiene libros infantiles en el hogar, según señala el último informe del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA.

"Hay que entender que sin el derecho a poder jugar, el niño no termina de formarse como tal, es un ser que no va a poder desarrollar su capacidad de creación", dice Beatriz Caba, representante de la Asociación Internacional por el Derecho del Niño a Jugar (IPA) en la Argentina.

Por eso, varias organizaciones no gubernamentales se dedican exclusivamente a hacer cumplir este derecho. Por su parte, IPA desarrolla e implementa juegotecas, donde lo lúdico se articula con el arte. "Jugamos no solamente con juguetes convencionales, ya que la mayoría están hechos de materiales naturales donde el plástico no predomina. Hacemos intervenir el cuerpo y no limitamos el material de juego: la idea es que el chico a través de la vivencia, de la exploración, logre estimular su imaginación, fantasía y expresión, y que a partir de ahí pueda decidir para ir formándose como adulto", afirma Caba.

En Avellaneda, provincia de Buenos Aires, los niños reunidos por la Asociación Civil Por Los Chicos aprenden, a través de un juego de pesca, a diferenciar qué alimentos son los indicados para ingerir en cada una de las cuatro comidas del día. Así, Juegotecas Saludables surge como proyecto en 2011, principalmente para "que los chicos incorporen hábitos sanos a través del juego, eje fundamental de su desarrollo", explica Amanda Adell, coordinadora de Proyectos de Nutrición de la Asociación Civil Por Los Chicos.

Este año el programa se realiza en 16 organizaciones de base -comedores, bibliotecas populares y copas de leche-, jardines de infantes y escuelas primarias de la localidad. "Son doce juegos que trabajan sobre seis ejes de acción -higiene corporal y alimentaria, calcio y hierro, consumo de frutas y verduras, etcétera-, divididos en dos grupos de edades: de 3-6 años y de 6-12, respectivamente -cuenta Adell-. Primero capacitamos a los docentes y a personas encargadas de los comedores sobre los contenidos por tratar; luego hacemos un taller con la juegoteca, donde participan grandes y chicos, y dejamos el material en la institución. La idea es que ellos se apropien de la juegoteca, que repliquen la actividad, y finalmente los volvemos a visitar para ver cómo funcionó."

Más que espacios de juego

Desde Abrir la Puerta, Lila Villahoz, presidenta y fundadora de la organización, dice que hay cambios notorios actitudinales en los niños que juegan. "A través del esparcimiento descubren, observan, exploran y comprenden el mundo que los rodea, y toman conciencia de sí mismos. Se ve cómo de a poco socializan, comparten el material con otro", dice Villahoz y agrega: "Es fascinante ver cómo el chico que viene siempre a la asociación, en parte guía al nuevo y le enseña las normas de convivencia. Aprenden a trabajar en equipo y a negociar a través de juegos especiales donde si no se ponen de acuerdo pierden todos".

En Bancalari, Don Tocuarto, oriunda del barrio desde que nació, Claudia hace cinco años que trabaja como coordinadora, junto a Marcela y Celsa, en una de las siete ludotecas de la ONG Potencialidades. Los chicos le dicen seño , pero prácticamente es una gran mamá. "Vienen más de 80 niños de entre 1 y 18 años, de lunes a viernes, 2 horas por día solamente a jugar a lo que ellos quieran. La temática es libre y después meriendan en familia -comenta Claudia-. Este es su espacio, se ríen, disfrutan y buscan, por sobre todo, ese beso y abrazo que quizás en su casa no reciben."

Como presidenta y fundadora de Potencialidades, Andrea Mettler afirma que el juego otorga salud emocional y cognitiva. "En los niños baja el nivel de violencia, tanto física como verbal, y aumenta la capacidad de aprendizaje en la escuela. Por eso es importante trabajar desde la prevención primaria, es decir, antes de que el infante caiga en el espiral de la pobreza", remarca Mettler. Y apunta: "Estos chicos no tienen un lugar para jugar, entonces nosotros respetamos algo que está innato en ellos, el juego: estás dos horas son de ellos y a través de lo lúdico, los educamos con valores como esfuerzo, solidaridad, honestidad, para que puedan desarrollarse como personas e integrarse así en la sociedad. Las ludotecas son un gran puente de esperanza".

Adultos presentes

¿Cuáles son los roles que debe asumir el adulto para preservar el derecho del niño al esparcimiento? "Por un lado es bueno tirarse al suelo y jugar con los chicos, la relación que se da es diferente, de igual a igual -sostiene Villahoz-. Por el otro tiene que ser facilitador del juego, es decir, incentivar a los niños, agregarle al juego ya empezado alguna dificultad o variable para que no se queden siempre con lo mismo. Participando en el juego, el adulto convalida la importancia que tiene lo lúdico, ya que para muchos es sólo una pérdida de tiempo."

En la misma línea, desde IPA Beatriz Caba asegura: "Muchas veces los adultos ignoran el tema de lo lúdico, lo ven como un pasatiempo y no como algo importante: el chico necesita de forma vital el juego para transformar su realidad social".

Lo que dice la legislación

  • La Convención Internacional sobre los Derechos del Niño en el artículo 31 establece "el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes".
  • Tras la reforma de 1994, la Constitución Nacional Argentina en el artículo 75, inciso 22, ratificó la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, comprometiéndose a proteger y asegurar los derechos de la infancia.
  • Por su parte, la ciudad de Buenos Aires, a través del decreto N° 1436/05, estableció el 27 de septiembre como el Día del Derecho a Jugar.

44,5 %

de los niños de 5 a 12 años

No suele compartir cuentos o historias orales en familia según el Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la UCA

COMO COLABORAR

  • Abrir la puerta

www.abrirlapuerta.org.ar

  • IPA

www.ipaargentina.org.ar

  • Asociación Civil Por los Chicos

www.porloschicos.com

  • Potencialidades

http://potencialidades.org.ar.

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