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La compu

Un acceso a Internet que llevás en el bolsillo

Tecnología
 
 

A Internet le encanta fallar en el momento en que más la necesitamos, ¿cierto?

No tan cierto, estadísticamente. Pero ya sabés lo que se siente estar en casa, listo para enviar ese mail del que dependen muchas decisiones y tal vez un ascenso, y que aparezca el signo de admiración en el ícono de red. ¿Qué hacer? Una posibilidad es poner todo en un pendrive y rumbear para el locutorio más cercano. Sí, linda idea; lástima que sea la 1 menos cuarto de la mañana.

Además, la solución podría estar mucho más cerca. En tu bolsillo, para ser precisos.

Deme 2

Si además del proveedor de Internet hogareño tenés un smartphone con plan de datos, entonces contás con dos conexiones con la Red: una, la convencional, por ADSL o cablemódem; la otra, por 3G.

Hoy es bastante común que el ADSL o el cablemódem estén vinculados a un router Wi-Fi, que distribuye la conexión por microondas dentro de un radio (real) de 20 a 50 metros. Por eso, normalmente, para evitar costos e ir más rápido, lo que hacemos es conectar el teléfono a este Wi-Fi y de allí salimos a Internet. Ahora, ¿podríamos hacer lo opuesto? Es decir, ¿se puede usar el teléfono como un router Wi-Fi y conectar la computadora personal a la Red usando el plan de datos? Oh, yeah!

Cuidado con el aire

Algunas advertencias, primero. Aunque el uso del teléfono como módem no tiene costos adicionales ni penalidades aquí (al revés que en otros países), existen por lo menos dos límites.

Por un lado, algunas compañías reducen brutalmente el ancho de banda cuando se supera el tope mensual de descargas permitido por el plan (digamos, 3 GB). Esto, con los planes ilimitados, que por lo tanto no lo son en absoluto, si se los compara con la Internet convencional por cable (ADSL o cablemódem).

Cuando la Red se vuelve celular lo ilimitado es que no se va a cortar tras superar el límite, pero continuará con anchos de banda ridículamente bajos. Por ejemplo, 128 Kilobits por segundo, sólo dos veces la velocidad de una conexión telefónica por módem analógico o la octava parte de una conexión de 1 mega. Así que lo que puede hacerse una vez superado el límite del plan es bastante poco. Con los planes prepagos de, digamos, 1 peso por día, el tope está en 10 MB diarios (lo que redondea más o menos 300 MB por mes); a partir de allí la velocidad se irá a escasos 64 Kbps, prácticamente la de una conexión telefónica o la 16ava parte de un vínculo de 1 mega.

La buena noticia es que nos servirá igual, porque la idea es contar con una conexión alternativa para casos de urgencia, no para bajarte la demo de Windows 8.

Segundo asunto. Las telefónicas argentinas no dan todavía soporte para usar un iPhone como módem 3G ( http://support.apple.com/kb/HT1937 ). Ahora, y al margen, los iPhone a los que se les hizo un jailbreaking pueden recuperar la función de hotspot personal por medio de programas como MyTether o MyWi, ambos comerciales.

De modo que las instrucciones que siguen son para los smartphones con Android 2.2 o superior. En rigor, y por lo que estuve viendo, la zona portátil en Android apareció más tarde aquí, en la versión 2.3.6, aunque esto podría depender del operador y del dispositivo.

Hechas estas salvedades, y tras aconsejar enfáticamente que el lector averigüe el plan de datos con que cuenta y sus límites antes de ponerse a experimentar, pongamos manos a la obra.

¿Qué es lo que pretendemos? Poner el mundo de cabeza, literalmente. En lugar de conectar el celular a Internet por ADSL o cablemódem usando Wi-Fi, vamos a conectar nuestra PC a Internet por Wi-Fi usando el 3G del teléfono. ¿Ni siquiera hacen falta cables? No. ¡Ni siquiera hace falta que haya luz!

Ingredientes y preparación

La historia es así: el smartphone tiene Wi-Fi y 3G. Ya que (por algún motivo, y acá podés elegir el que más te guste) nos hemos quedado sin la conexión convencional con Internet, no estamos usando el Wi-Fi para navegar ahora. Así que nos servirá para poner a disposición de equipos cercanos la conexión de datos del teléfono. O sea, convertiremos el smartphone en algo muy parecido a un router Wi-Fi para compartir el 3G.

Los pasos son, pues, dos.

Primero, activar la función de módem, hotspot personal, zona portátil o tethering, todos nombres con los que se puede denominar esta función. En general (recordá que Android es maleable y cada fabricante puede modificar un número de aspectos del equipo, al revés que el iPhone, que es exclusivo de Apple), esto se hace desde Ajustes> Más> Zona portátil y anclaje de red. Allí hay que activar Zona Wi-Fi portátil, lo que de inmediato abre un cuadro de diálogo para establecer el nombre del hotspot (o SSID), el tipo de seguridad (recomiendo WPA2) y una contraseña. Como se puede observar, es más o menos lo mismo que se configura en un router Wi-Fi. El SSID es, en dos palabras, el nombre con que va aparecer la nueva conexión en los otros dispositivos.

Por supuesto, como tenemos la intención de salir a Internet usando el plan de datos del celular, hay que activar también 3G (¿advertí acerca de los planes y sus límites ya?).

Muy bien, todo listo en el teléfono. Ahora le toca el turno a la computadora, la notebook o la tablet (incluso a otro teléfono, si no tuvieras en él un plan de datos y no tenés ganas de estar cambiando la SIM).

Este paso es todavía más sencillo. Alcanza con hacer clic en el ícono de redes de Windows 7 (o cualquiera equivalente en las otras plataformas) y encontraremos que ha aparecido un nuevo hotspot (o Wi-Fi, como solemos llamarlo) con el SSID que establecimos en el paso anterior. Al conectarnos a esa red por primera vez se nos pedirá la contraseña y unos segundos después la computadora estará en línea por medio de Wi-Fi usando la conexión 3G del teléfono.

Escenarios reales

Lo probé y funciona de maravillas. Obviamente, anda a la velocidad del 3G local, que en ocasiones es lenta y en otras, directamente no existe, y que, en general, para decirlo delicadamente, se comporta de manera muy errática.

Además, y por razones obvias, 3G se ve afectado por los mismos obstáculos (y no lo digo en balde) que cualquier comunicación celular. No pretendas que tu flamante hotspot 3G por Wi-Fi funcione desde una habitación donde tenés poca o nula señal celular. La parte de Wi-Fi va a andar, pero no vas a tener 3G.

Otra cosa: 3G consume mucha batería, así que la idea no es pasarse seis o siete horas online. Excepto que al mismo tiempo cargues el smartphone, lo que tampoco es muy aconsejable, porque el calor excesivo es enemigo de las baterías de iones de litio. Una vez cada tanto no pasa nada, pero no hay que adoptarlo como costumbre.

Por otro lado, no querés que Windows, el antivirus y los permanentemente parchados productos de Adobe se pongan a bajar actualizaciones cuando estás usando 3G. Primero porque va a ser como llenar una piscina con un gotero; segundo, porque vas a disminuir tus datos disponibles rápidamente. Así que hay que estar atento a estas cosas hasta que vuelva la conexión a Internet convencional por cable.

Usar el smartphone como módem tiene sentido para un chat sin audio ni video, enviar mails sin adjuntos y verificar algún dato en la Wikipedia.

¿En qué ocasiones amerita usar el plan de datos en una PC o notebook? Como dije al principio, si se corta Internet y no tenés ni la más remota posibilidad de ir a un cíber. Pero hay más. Les pedí a amigos y colegas sus experiencias y me pasaron estos testimonios de escenarios reales donde la zona portátil por Wi-Fi los sacó de un aprieto.

  • Se corta la luz. Seguís teniendo teléfono de línea, pero el módem ADSL y, desde luego, el router Wi-Fi, ya no funcionan. El celular, sí, así que un corte de luz no tiene por qué dejarte sin Internet durante una emergencia. Mientras perduren las baterías, podés mandar esos mails que tenían que salir sí o sí hoy. O seguir chateando con tu media naranja.
  • Me cuenta un amigo: "Estaba en un remise, era un viaje largo, y me pidieron algo urgente, algo que tenía en la notebook. Así que hice eso, usé el iPhone como hotspot y mandé el mail en el momento. Uso MyWi".
  • Como este método usa Wi-Fi, si tenés el modelo de iPad sin 3G, podés compartir el plan de datos de tu teléfono con ella, aunque la tablet de Apple no tenga enchufes USB convencionales.

Nota del estribo

Me apunta Ricardo Sametband, sobre el cierre de esta columna, los datos concernientes a otros sistemas operativos.

Los teléfonos con Windows Phone 7 también pueden usarse como hotspot para compartir el plan de datos con otros dispositivos.

Otro tanto ocurre con BlackBerry OS 7.1, cuya actualización hasta donde sabemos no está todavía para los equipos que se compran en la Argentina; la función requiere, además, contar con un plan de datos ilimitado.

Por su parte, los Symbian^3, aunque no lo traen de forma nativa, pueden funcionar como hotspot por medio de la aplicación Joiku (www.joiku.com). Hay una versión gratis y otra comercial; la gratis no permite acceso por HTTPS, así que no vas a poder conectarte, por ejemplo, a la banca online..

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