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Hipótesis de conflicto

¡Socorro, mi jefe es un psicópata!

Economía

Mi superior directo habla mal de mi trabajo a mis espaldas y se aprovecha de mis éxitos para capitalizar su carrera. ¿Cómo lidiar con esas personalidades en la organización?

Por   | Para LA NACION

Una persona cercana me cuenta que -cada vez con mayor frecuencia- siente que su jefe la usa para conseguir sus propios objetivos y satisfacer sus intereses. No toma en cuenta sus necesidades, pero además aprovecha los frutos de su trabajo para promocionarse dentro de la empresa. Lo peor del caso es que nadie parece darse cuenta de esto.

Otro ejecutivo senior me dice que los comentarios que su directora de área hace de su trabajo son siempre despectivos. Sutilmente va desvalorizando cada uno de sus aportes, lo que hace que vaya perdiendo energía al ir a trabajar. Más aún, por momentos descree de su propio talento y de su capacidad. Los dos ejemplos provienen de personas que tuvieron una exitosa trayectoria laboral y que tienen competencias óptimas.

Estos dos casos parecen ser una excepción que sólo aparece en determinadas ocasiones y que nos lleva a pensar si esos individuos no estarán en presencia de algún superior con personalidad psicopática. Después de ver tantas películas en las que los psicópatas son asesinos de sangre fría creemos que a menos que hiervan un conejo o se coman a sus víctimas nos encontramos a salvo de esas personalidades. Lo cierto es que podemos toparnos con ellos en cualquier organización: son personas egocéntricas que sólo buscan sus propios intereses, que cosifican al otro para utilizarlo y llegar a sus objetivos. Son individuos muy inteligentes y con capacidad de adaptarse. Sólo sus víctimas sienten el efecto devastador de su personalidad.

Lo que sentimos en presencia de estas personas comienza con un malestar difuso, pero puede llegar a convertirse en angustia. Podemos incluso comenzar a dudar de si seremos idóneos para nuestro trabajo. En tanto nos dejemos influir por este tipo de personalidad, perderemos poco a poco lo que se denomina seguridad psicológica. Tenderemos a dudar ante cada acción y en el peor de los casos, dejaremos de hacer nuestras tareas, lo que paradójicamente podría volvernos parecidos a lo que nuestros jefes nos dijeron que éramos. Profecía autocumplida.

¿Cómo escapar de un jefe psicopático? Debemos entender que estas personalidades suelen tener cierta empatía utilitaria para captar las debilidades del otro y manipularlo. Por lo tanto, también depende mucho de cómo trabajemos sobre nuestra autoestima y cuánto lugar le demos a que nos afecte. No hay fórmulas mágicas para estas situaciones, pero la clave es entender que no somos nosotros los que tenemos el verdadero problema..

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