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Entrevista con...

Antonio Bonfatti: "En las bandas que se disputan territorios puede haber policías involucrados"

Enfoques

Todo fue raro. El gobierno nacional hizo estallar una impensada bomba en la "república" socialista de Santa Fe: su máximo jefe policial, Hugo Tognoli, fue señalado como nexo principal entre el narcotráfico y la fuerza bajo su mando. La gestión del gobernador Antonio Bonfatti quedó desde ese momento bajo fuego. Desde entonces, el mandatario provincial explica sin perder la calma que el tema de la inseguridad es prioritario en su distrito desde siempre. "Jamás he eludido el tema, y soy consciente de la gravedad que tiene, pero también sepamos que no hay medidas mágicas", advierte.

La policía santafecina tiene 18.000 integrantes y subraya Bonfatti que "no se la cambia de un día para el otro, hay que capacitarlos y formarlos, hay que tener controles muy serios sobre la organización y es lo que estamos haciendo".

El mandatario provincial es más que cauto a la hora de analizar el caso particular de Tognoli y prefiere tocar el tema desde un punto de vista más global: "El cambio de la policía se hace con la policía y premiando a los buenos, que son la gran mayoría. Si sólo estamos en la condena, yo me pregunto con quién hacemos los cambios, porque no voy a un supermercado y compro policías". Igual, no le quita el cuerpo a la polémica. "Ponemos la cara haciéndonos responsables", señala.

Frente a las polémicas acusaciones de "narcosocialismo" que hizo el diputado ultrakirchnerista Andrés Larroque esta semana en el Congreso, asegura: "Como gobernador me tiene sin cuidado lo que diga Larroque. Los santafecinos nos conocen y no tenemos nada que aclarar".

Desmiente que la ministra de Seguridad, Nilda Garré, lo haya dejado hablando solo cuando se cruzaron hace unos días durante un acto.

En cambio, destaca que coincidieron en la necesidad de compatibilizar las fuerzas federales con las provinciales, si bien fue una conversación breve y al paso.

Aunque diplomático, no se priva de hacer reclamos. Dice, por ejemplo, que todavía siguen esperando un juez federal para Venado Tuerto. Dice también que van a pedir que el Sedronar coordine el combate conjunto. Y apunta a su titular, Rafael Bielsa: "Siendo un coterráneo, podría ser una oportunidad para que se preocupe aun más por lo que está aconteciendo en la provincia".

La crisis policial, ¿se les apareció de golpe por ingenuidad, desconocimiento o complicidad? En cualquiera de los tres casos, su partido y su gobierno quedan malparados?

-En primer lugar, asumimos toda nuestra responsabilidad en cuanto a lo que significa cambiar la estructura de tantos años de la policía provincial. En el caso concreto, esperamos el fallo de la Justicia. Me parece que nos apresuramos cuando juzgamos a alguien, como fiscales o defensores, cuando ése no es nuestro papel. El narcotráfico tiene que ver con el consumo. El 10% de los santafecinos consume algún tipo de droga y esto trae tráfico. Es un delito federal que no podemos resolver solos. Necesitamos articular con las fuerzas y justicia federales.

- Dicho así, parece como que deslindan en el gobierno nacional el combate contra el narcotráfico. ¿Qué hace Santa Fe al respecto?

-Tenemos voluntad de dar una lucha sin cuartel contra el narcotráfico, pero contamos con la misma cantidad de jueces que hace treinta años en la provincia. Estamos llevando adelante muchos procedimientos. Desde el 1° de enero hasta el 14 de octubre, hubo 1010, de los cuales 211 fueron relacionados con las drogas. En total se produjeron 1244 detenciones. Las fuerzas federales han hecho diez procedimientos con veinte detenidos. No nos echemos culpas; veamos cómo resolver este flagelo.

¿Usted cree que el gobierno nacional se precipitó al señalar tan directamente a Tognoli?

-No hablo del gobierno nacional, sino de una noticia que aparece en un medio cuando la que tiene que hablar es la Justicia. Fíjese que en este año ya tenemos más de 200 policías pasados a disponibilidad, 22 de ellos vinculados al tema drogas. Apostamos a un cambio estructural muy fuerte en la provincia, pero no se hace de golpe. Venimos de una etapa donde la policía se formaba en cuatro meses y sólo se le exigía escuela primaria. Ahora tienen dos años de formación, más una tecnicatura en tres, más una licenciatura en la universidad, en cuatro años. Se están saldando juicios de viejos reclamos de hace muchísimos años; el incremento salarial de la policía es automático; hoy se han comprado los insumos necesarios; tenemos 911 en las ciudades más importantes; estamos comprando por tercera vez vehículos. Hay que lograr cambios en los ascensos y cómo manejamos el dinero y los recursos humanos de la policía. En el presupuesto que enviamos en septiembre primero está educación; segundo, seguridad, en tanto que salud pasó al tercer lugar.

 
Bonfatti, durante la entrevista con LA NACION. Foto: Rodrigo Néspolo
 

- ¿Entonces por qué dio la sensación mediática de que el gobierno provincial era sorprendido por el avance del gobierno nacional?

-La única sorpresa fue enterarnos por un diario que el jefe de la policía estaba observado por una investigación de 2009, algo que estaba en manos de un juez que nunca cursó ningún tipo de avance en ese sentido, que es lo que hubiésemos deseado para saber si era culpable o inocente.

- ¿Les explicó el Gobierno por qué no se les anticipó de manera reservada la investigación en curso?

-Es que si no teníamos que estar enterados, tampoco tenía que estarlo un medio.

- ¿Cree que esto puede ser parte de una ofensiva mediática del Gobierno similar a las que hubo contra Daniel Scioli, Juan Manuel de la Sota y Mauricio Macri?

-Si nosotros entramos en ese juego nos va a ir mal a todos y creo que debemos ayudarnos entre todos porque estamos ante un problema complejo y grave. Con la Gendarmería, con la Prefectura y con la PSA tenemos que articular inteligencia, cómo frenamos el ingreso de droga al país, hay que controlar más las rutas y que la Prefectura revise las barcazas que vienen desde Paraguay.

Sorprende un crecimiento tan fuerte de la violencia y de los asesinatos, sobre todo en Rosario?

-Tiene que ver con bandas que se disputan territorios. No desconocemos eso. Son ajustes de cuentas.

- ¿Solamente entre bandas? ¿La disputa territorial no abarca también a policías?

-No tengo dudas de que puede haber policías involucrados, que también los ha habido en hechos de resonancia, como los asesinatos con robos a mano armada en campos del departamento de San Martín.

- Este crecimiento de la violencia en Santa Fe, ¿no puede ser producto de mirar para otro lado?

-En 2007 creamos el Ministerio de Seguridad, para que abordase el tema porque entendíamos que era un fenómeno que se venía. La droga es permeable hoy a distintas capas sociales. Es más: creo que hay mayor consumo en los sectores medios y altos que en los más pobres. Lo que pasa es que como éste no puede acceder, lo hace con violencia, matando, robando.

¿Vuelve Rosario a ser "la Chicago argentina", como en los años 30?

-No creo que haya que pensar en esos términos. Creo que Rosario es una ciudad con un crecimiento y una recepción enorme de turismo. La actividad cultural es fenomenal, con una ciudad transformada, pero tenemos este flagelo que es universal.

Más allá del sustrato real que admite, ¿hay tensiones preelectorales prematuras que empujan a esta denuncia por representar ustedes la segunda fuerza en 2011?

-Siempre algún pícaro puede querer sacar tajada. Convoqué a una reunión con legisladores nacionales. Nuestro primer planteo fue sumar voluntades. Los representantes del Frente para la Victoria me pidieron si podía participar el presidente del PJ, les dije que sí y a continuación pusieron la condición de que entrara la prensa. Respondí que era una reunión de trabajo y que después podíamos recibir a la prensa. Se levantaron a los tres minutos. Nosotros nos quedamos trabajando cuatro horas más.

Le pidieron algo -abrir las puertas a la prensa- que a nivel nacional no hacen ni por asomo?

-No se le pueden imponer las reglas del juego al que está invitando a la reunión. Cuando pido ver a un ministro no le digo "voy a entrar con la prensa". Es una cuestión de respeto a la institucionalidad.

- ¿No será una forma de demostrar que si los socialistas no pueden dominar la seguridad en un sólo distrito como Santa Fe, mucho menos estarían en condiciones de hacerlo a nivel nacional?

-Se puede utilizar como una herramienta de publicidad preelectoral, pero no ganamos nada. Y a los santafecinos hay que decirles la verdad y cuál es el problema que está candente en la provincia y en el país. No nos hagamos los tontos.

- Parecen muy unidas las palabras "policía" y "recaudación". ¿En qué nivel de gravedad ya venían observando este tema?

-Hemos detectado una maniobra que se hacían con los adicionales, que desbaratamos recientemente.

- ¿Tognoli fue nombrado por Hermes Binner?

-Fue jefe de control de drogas durante la gobernación de Binner y el anterior ministro Leandro Corti lo sugirió como jefe de la policía porque en su foja de servicios sólo tenía una amonestación por llegar tarde un día y nada más que eso. Actuó en drogas en la zona norte de la provincia con un buen desempeño.

- ¿Qué les falta a los socialistas para "enamorar" al electorado nacional?

-Nos falta tiempo. A pesar de ser el segundo partido en la historia en su fundación, en 1896, el socialismo nuevo tiene sus experiencias a partir de algunas comunas, después lo que se hizo en la ciudad de Rosario y hoy en la provincia. Requiere que la gente lo entienda y lo vea.

- ¿No cree que les juega en contra esa extremada mesura que sobreactúan públicamente?

-¿Cómo se construye?, ¿con gritos? En 40 años de militancia conocí a mucha gente que gritó y ¿qué dejaron al país como propuesta superadora? Nada. Son estrellas que fulguran en un momento y después desaparecen. Hay que ir consolidando una fuerza política. Soy defensor acérrimo de los frentes porque cuanta más pluralidad hay, más posibilidad de obtener consenso para llevar adelante políticas que sean aceptadas por una mayoría.

- Ahora que el Gobierno agita como su principal batalla el 7-D, ¿no sienten que fueron funcionales al votar en 2009 la ley de medios?

-La votamos con convicción. Ahora, cómo se instrumenta ya no es un resorte que manejemos nosotros. Lo mismo sucedió cuando tomaron el control de YPF. Nosotros estuvimos de acuerdo, pero no coincidimos en cómo se ha instrumentado.

- ¿No pecan de ingenuos?

-Pero que se responsabilice el que instrumenta las políticas.

¿El socialismo es algo más que kirchnerismo con buenos modales?

-No sólo en los modales. En economía no coincidimos aunque se ha avanzado y mucho, porque también hay que reconocerlo. Bajó el desempleo y no es un tema menor, la asignación universal por hijo viene para quedarse, pero hay todavía un 35% de trabajo informal. En eso no se ha avanzado. Hay que generar trabajo genuino y controlar a los que están en negro. El patrón de distribución tampoco cambió mucho. Seguimos con impuestos regresivos. Nuestro IPC tampoco coincide con el Indec. Estamos con un 17,9% de inflación desde enero. Son algunas de las grandes diferencias que tenemos.

Da la sensación de que cuando usted asume la gobernación, y por su propio perfil, aún más mesurado que el de Binner, había esperanzas de un mejor diálogo con las autoridades nacionales, pero ya en el acto del Bicentenario de la Bandera, donde tanto usted como la intendenta fueron muy cordiales anfitriones, no recibieron igual trato.¿Cuál es su balance?

-Tengo que mantener respeto hacia la investidura presidencial y no voy a entrar en nada que sea algo que genere permanente confrontación por el hecho de ser de otro partido político. Pero sí voy a seguir insistiendo para que la Nación atienda las demandas de Santa Fe en el tema de vivienda, la deuda con la caja de jubilaciones y las autorizaciones pendientes para que podamos dar curso a créditos que tenemos aprobados de organismos internacionales.

- La jueza del Tribunal Oral Federal 1 de Rosario, Laura Cosidoy, afirmó que hay una guerra por el territorio y por el poder por parte de los uniformados?

-Me parece muy grave que la jueza Cosidoy haga esas imputaciones, que viene haciendo desde hace casi una década, cuando tendría que actuar. Los magistrados tienen que hablar en base a los fallos y menos mediáticamente. Más, la jueza Cosidoy en particular. Si le consta lo que ha dicho, que lleve adelante una investigación. Me parecería fantástico que si logra desentrañar la connivencia entre fuerzas policiales y tráfico de drogas la castigue con la máxima severidad.

MANO A MANO

Hacer política con un oído en la gente

Si la provincia de Santa Fe es un paciente de cuidado, médicos no le faltan. Al anestesista Hermes Binner, lo sucedió en diciembre el clínico Antonio Bonfatti, quien fue durante quince años médico rural en Las Parejas. Asegura que la medicina sirve "tremendamente" como experiencia para hacer política porque "el consultorio enseña a escuchar a la gente".

Entre sus cuatro hijos hay de todo: por supuesto, un médico no podía faltar, pero también hay un músico, un artista plástico y hasta un mago, que también estudia antropología y sabe traducir del chino. Le gusta caminar e ir al supermercado con su esposa. "Fuerza, Bonfatti", asegura que es lo que más le repite la gente en la calle. Le gustaría tener más tiempo para visitar a sus tres nietos. Cuando se le pregunta por el fútbol, responde con orgullo ser del puntero (Newell's). De su padre heredó el amor por la carpintería.

Frente a las graves imputaciones del kirchnerismo (en la semana que pasó, el diputado Andrés Larroque llegó a hablar de "narcosocialismo" en plena sesión, antes de la aprobación del voto joven), Bonfatti se mantiene fiel a su estilo: no pierde la calma ni se tienta en responder con exabruptos..

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