Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Mágicas postales musicales

Recorrido por lo mejor del último encuentro que, desde hace ya veinte años, se viene desarrollando en Bariloche

Sábado 17 de noviembre de 2012
SEGUIR
LA NACION
0
El Opus Trío, integrado por Varela Montero (violín), Peluso (piano) y Todorov (chelo)
El Opus Trío, integrado por Varela Montero (violín), Peluso (piano) y Todorov (chelo). Foto: Eliana Moscovich

BARILOCHE.- La Semana Musical en el Llao-Llao de Bariloche, un encuentro entre el arte y la naturaleza, caracterizado desde su primera edición por la eclecticidad de los programas y por la alta calidad de los intérpretes invitados, se inició con una muy sobria actuación del Cuarteto de Cuerdas Buenos Aires, conformado por Haydée Francia y Grace Medina (violines), Marcela Magin (viola) y Edgardo Zolhoffer (chelo), a quienes se sumó el violista Julio Domínguez para ofrecer el valioso Quinteto Nº 3, K 516 , de Mozart, en una entrega que resultó acertada desde el punto de vista estilístico.

En la segunda parte, el cuarteto ofreció una muy buena versión del Op . 10 de Debussy, tan delicado como complejo, merecedor de aprobación generalizada del público que, como en años anteriores, estuvo integrado por los abonados tradicionales de la Semana Musical, y por un público residente en Bariloche y zonas aledañas cada año más entusiasta de la música y participativo.

No menos valioso resultó el primer concierto del ciclo dedicado a jóvenes intérpretes que se ofrece cada año al mediodía con entrada libre, y que es otro aporte vital para las más altas expresiones de la música, en razón de darle oportunidad a los recientes y ya formados músicos a que avancen en su carrera midiéndose frente a un público melómano. Esta vez se conocieron a dos pianistas: Fernando Palomeque y Leandro Jauregui, quienes con buenos recursos y sin duda con mucho estudio ofrecieron en muy buen nivel obras de Debussy, LisztScarlatti, Mendelssohn, Fernández y Ginastera.

En la misma jornada inaugural, el Opus Trío -conformado por Freddy Varela Montero (violín), Stanimir Todorov (chelo) y Paula Peluso (piano) ratificó de manera contundente haber conformado un conjunto de cámara excepcional. El programa se integró con los tríos para piano y cuerdas de Mendelssohn, Shostakovich y Ravel.

La brillante violinista italiana Francesca Dego
La brillante violinista italiana Francesca Dego. Foto: Eliana Moscovich

Asimismo, se escuchó la voz matizada y la musicalidad de Soledad de la Rosa, en un programa íntegramente dedicado a Vivaldi, ofrecidas con el apoyo del violinista Fabrizio Zanella al frente de un conjunto de cuerdas; en tanto que en el ciclo para jóvenes se apreció al trío de Manuel Quiroga (violín), Paula Gelpi (piano) y Juan Manuel Castellanos (viola), quienes se lucieron con obras de Schubert, Wieniavski y Mozart. También brilló el Ensamble Estación Buenos Aires que dirige Rafael Gintoli, quien tuvo su punto de mayor compromiso al encarar en muy buen encuadre estilístico Las cuatro estaciones de Vivaldi. En el violín concertino se desempeñó en magnífica forma la italiana Francesca Dego de fogoso estilo e impecable técnica. Por último, se escuchó el C oncierto para piano y orquesta , de Mozart, otra de las numerosas cumbres del compositor, en la que sumó con muy buen criterio musical el pianista Luis Ascot. Otra presentación del Ensamble Estación Buenos Aires se apuntaló con experiencia a solistas notables como a Mariano Rey (clarinete), Daniel Crespo (trompeta), y a Francesca Leonardi (piano), en especial cuando desgranaron a la perfección el complejo Concierto para piano, trompeta y orquesta de Shostakovich.

Otra noche de calidad fue concretada por las italianas Dego y Leonardi, quienes conforman un dúo de gran jerarquía artística, como quedó ratificado con la versión de la famosa sonata Op . 47 A Kreutzer , de Beethoven, acaso la más celebre de las diez que legó el autor alemán. Asimismo, en la segunda parte, ambas intérpretes coincidieron en una lectura impecable de la S onata para viol í n y piano de Debussy y en los tres Caprichos de Paganini. La ejecución fue impecable y el público brindó un caluroso aplauso.

Ya en la noche del viernes, el pianista ruso israelí Roman Zaslavsky ofreció un recital rutilante con obras de Liszt, Rachmaninov y la compleja Sonata Nº 7 , de Prokofiev. Un final a puro entusiasmo de la concurrencia.

Así se llegó a la última noche que deparó otro momento de placer auditivo por la excelencia lograda por el Trío Lenitas conformado por Serge Charley (violín), Francois Martigne (viola), Guillaume Martigne (chelo) a los que se sumó la magnífica pianista rusa Sofja Gülbadamova para ofrecer el inspirado Movimiento para piano y cuerdas de Mahler y el C uarteto con piano K 478 , de Mozart.

Pero la noche deparó la sorpresa de un brindis gigantesco. Todos los asistentes de la Semana Musical, el personal de todas las tareas internas muchas que acaso no se ven todos los días y el público presente fueron partícipes de un brindis transformado en fiesta, con torta de cumpleaños incluida, por los 20 años de un encuentro que, sin dudas, ha hecho historia.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas