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El carisma no alcanza

"Novia fugitiva" ("Runaway Bride", EE.UU./1999, color), producción hablada en inglés presentada por Buena Vista Columbia. Basada en un guión de Josann McGibbon y Sara Parriott. Intérpretes: Julia Roberts, Richard Gere, Joan Cusack, Héctor Elizondo, Rita Wilson, Paul Dooley. Fotografía: Stuart Dryburgh. Música: James Newton Howard. Diseño de producción: Mark Friedberg. Dirección: Garry Marshall. Duración: 110 minutos. Nuestra opinión: regular.

Jueves 09 de septiembre de 1999
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LA NACION

Julia Roberts y Richard Gere, otra vez enredados en los problemas del amor bajo la atenta mirada de Garry Marshall. Como en "Mujer bonita".

En los papeles, era la fórmula infalible para obtener una simpática comedia sentimental. Los hechos se encargan de desmentirlo. Esta desvaída aventura en torno de una chica que tiene la manía de dejar plantados a sus novios al pie del altar prueba, por si todavía era necesario, que el buen cine no es resultado de meras fórmulas. Y que no hay estrella, por rutilante que sea, capaz de sacarles brillo a personajes tan planos, imprecisos y ñoños como éstos.

Hay que apuntar que la idea, escuálida y todo, pudo haber sido el punto de partida de un enredo más o menos chispeante si se hubiera contado con libretistas capaces de poner en juego alguna imaginación. A Josann McGibbon y Sara Parriott, en cambio, se los nota bastante perezosos. De otro modo no se comprende por qué reiteran la misma situación durante al menos 45 minutos de película tratando de distraer al espectador con chistecitos que no siempre resultan eficaces.

El columnista y la desertora

El cuento es así. Hay un periodista que padece el mal de los columnistas: la falta de tema. Este señor, al que no le ha ido bien en el matrimonio y que para colmo tiene que soportar que su ex esposa siga siendo su jefa, no oculta al escribir su resentimiento contra el sexo femenino, actitud que no lo ha hecho muy popular entre sus lectoras. Un día se entera del caso de esta "novia fugitiva" de Maryland y lo relata con maliciosa fruición en su columna.

Pero a ella, cuya fobia por el "sí, quiero" jamás se explica convenientemente, la cuestión no le hace demasiada gracia y envía una furibunda carta al periódico exigiendo reparación y amenazando con ir a los tribunales.

Consecuencia uno: él se queda sin trabajo y con la sangre en el ojo. Consecuencia dos: él se va a Maryland a comprobar in situ si su indiscreta fuente le vendió una historia falsa o si de verdad la chica ha adquirido el curioso hábito de dejar las bodas por la mitad. Consecuencia tres: habrá muchas grescas y reconciliaciones entre él y ella antes de que llegue el previsible final. (En Nueva York, y coronado por todo el arsenal de convencionalismos de que Hollywood es capaz.) En los mentados 45 minutos de tartamudeo narrativo, la película muestra cómo el periodista -que por algo es Richard Gere- se gana la confianza de medio pueblo y logra que todos le cuenten vida y milagros de la pobre chica. Que por supuesto siempre llega tarde a frenar los testimonios.

En los minutos que siguen, mientras ella ensaya todas las maneras de defenderse del entrometido, Garry Marshall deja la misión de entretener al público en manos de los buenos comediantes que integran el elenco de apoyo: Joan Cusack, la mejor amiga de Julia; Christopher Meloni, su ¿inminente? marido; Paul Dooley, su padre borrachín; Jean Schertler, la impulsiva abuelita; Rita Wilson y Héctor Elizondo, la ex de él y su nuevo marido.

La simpática desenvoltura de estos intérpretes y las esporádicas situaciones cómicas que ellos generan alcanzan a disimular sólo en parte la endeblez de la trama principal.

Los fans de la pareja central saldrán conformes si lo que esperan es verlos lindos y -a veces- bien vestidos. (Julia Roberts no puede probarse, como en "Mujer bonita", todas las colecciones de Rodeo Drive, pero por lo menos se da el gusto de lucir unos cuantos vestidos de novia.) En cuanto a las cualidades actorales de los dos, no parece ser ésta la mejor oportunidad para evaluarlas. Aquí sólo apuestan a su carisma de estrella.

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