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El escenario

Netanyahu, ante más críticas que elogios

El Mundo

Por   | Para LA NACION

 
 

JERUSALÉN.- No hubo euforia ayer con el anuncio del alto el fuego entre los ciudadanos de Israel, donde cierta sensación de frustración se vio reforzada por las noticias de que se habían efectuado nuevos disparos de cohetes desde Gaza pasadas las nueve de la noche (hora local), cuando ya debía regir la tregua.

Dos críticas centrales se oían de diferentes ángulos. Por un lado, de quienes -especialmente en el Sur, que vive bajo las amenazas de los misiles de Gaza- decían que, al no haber invadido por tierra, Israel deja dos frentes abiertos: por un lado, no logró asestar un golpe aún mayor que el logrado a los grupos radicales en Gaza; por el otro, su imagen quedó debilitada por la sensación de que fue intimidado por los palestinos. Hamas, de hecho, dijo que "a Israel le dio miedo entrar".

Por otro lado, diferentes analistas políticos recordaron, con ironía, que el primer ministro Benjamin Netanyahu tiene suerte de no tener enfrente un líder opositor que le diga cómo actuar contra Hamas.

Como era de prever, su gobierno también cantó victoria. El ministro de Defensa, Ehud Barak, aseguró que "fueron alcanzados todos los objetivos". Es cierto que si se cumple la tregua se habrá reducido la amenaza misilística sobre el Sur. También es verdad que Israel asestó un fuerte golpe al arsenal de Hamas y que recuperó en gran medida la disuasión por la que espera que, de ahora en más, los grupos armados piensen dos veces si les conviene lanzar cohetes.

Pero también Hamas obtuvo varios logros con los que tendrá que lidiar Israel. Ante todo, tras ocho días de intensos ataques, la organización mostró que resiste, no levanta bandera blanca y hasta desafía abiertamente a Israel. Además, en este operativo, por primera vez, logró lanzar misiles hacia la zona considerada el centro de Israel: Tel Aviv y Jerusalén.

Las sirenas que se oyeron en varias ciudades no se oían desde la guerra en el Golfo Pérsico de 1991, cuando Saddam Hussein disparó casi 40 scuds hacia Israel.

Y, por último, aunque posiblemente deba rendir cuentas con los suyos por los daños de la guerra, Hamas se fortaleció en el gobierno de la Franja de Gaza. En efecto, recibió a cancilleres de la Liga Árabe y de Turquía y en la práctica fue el interlocutor con el que Israel y Estados Unidos negociaron la tregua.

A esto se agregó ayer la campana que recordó a los israelíes que lidiar con ataques terroristas no se manifiesta sólo en disparos de misiles desde Gaza. Al mediodía estalló una carga explosiva en un ómnibus en el centro de Tel Aviv y los israelíes temieron estar volviendo a los días de la segunda intifada, en la que no se sabía a qué punto de Israel le tocaría el atentado suicida de turno.

Es imposible que los responsables de ese ataque hayan salido de la Franja de Gaza. Lo más probable es que hayan llegado de Cisjordania, lo cual recuerda que también allí funciona una infraestructura capaz de perpetrar atentados..

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