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1931-2012

Larry Hagman

Espectáculos

En su vida, Larry Hagman debió enfrentar una encrucijada decisiva. Sus excesos etílicos (llegó a beber cuatro botellas diarias de champagne) forzaron un cuadro de cirrosis y un inevitable trasplante de hígado, después del cual se convirtió en abstemio militante y defensor a ultranza de la donación de órganos. Pero durante su existencia artística se mantuvo fiel hasta la despedida a un personaje que hizo historia: Hagman murió anteanoche en Texas, a los 81 años, sin dejar de ser para todos el malo más malo de la historia de la televisión.

El J. R. Ewing que Hagman construyó en Dallas a lo largo de 14 temporadas y 365 capítulos, emitidos en 96 países y doblados a 55 idiomas entre 1978 y 1991, era tan potente en sus despreciables atributos que desde allí ese nombre y el calificativo de villano fueron la misma cosa. Codicioso, hambriento de poder, inescrupuloso e infiel a más no poder, J. R. marcó a fuego la serie símbolo de los 80 y puso a Hagman en el panteón de las grandes figuras televisivas.

Había nacido en Fort Worth y conoció de chico, junto a su padre abogado, la vida de los magnates petroleros texanos que luego llevó a la pantalla chica. Pasó mucho menos tiempo con su madre, la exitosa cantante Mary Martin, que tenía apenas 17 años al concebirlo y se mantuvo lejos de su crianza. Encontró entre las comedias de Broadway y la TV un espacio para expresar su vocación artística y el primer éxito llegó con un personaje que estaba en las antípodas de J. R., el astronauta Nelson de la celebrada serie Mi bella genio.

Antes de enfermarse se dio todos los gustos y no dudó en abusar del alcohol y de las drogas hasta el trasplante que lo transformó por completo. Dejó grabados seis de los 15 episodios de la segunda temporada de la nueva Dallas, que emite aquí TNT, y una última voluntad confesada a The New York Times: que sus cenizas sean esparcidas en un campo sembrado de marihuana y maíz y que, en un par de años, la cosecha sirva para preparar una torta para 300 personas. "Ellos dirán -confesó- que han comido un poco de Larry Hagman.".

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