Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Ver página en pdf

Diferencias de categoría... y de costumbres

Deportiva

Por   | LA NACION

"Cómo se ve que vivís en Varela!" La frase de un hincha del ascenso al juez del partido mostraba su descontento: renegaba por una decisión que, según entendía él, favorecía a Defensa y Justicia y perjudicaba a su equipo. El árbitro miró de reojo a quien le había gritado y se sonrió levemente levantando los hombros. Sabía que el hincha lo conocía del barrio.

La postal, elegida al azar entre los miles de tics que dominan al fútbol más modesto de la Argentina y de esa particular comunión entre protagonistas y público, alambrado de por medio, tiene aquí su justificación. Choca, decididamente, con la cantidad de cámaras, análisis, controversias, repeticiones, asistencia técnica y opinión inmediata de cientos de especialistas casi en el mismo momento de la jugada que azotan un clásico como el de anteayer entre River e Independiente (lleno de controversias, por otra parte).

Uno se pregunta por cuántas situaciones como la primera debe pasar un árbitro para llegar a vivir una tarde de ojo de halcón como la que padeció anteayer Néstor Pitana en un choque tan importante. Y en definitiva, ¿qué es más sencillo y qué es más complicado dirigir? Un error en un cotejo de la C o de la D se paga con la ira de los perjudicados (a veces, ni el juez de línea puede ayudar, amén de que muchos partidos se jugaron con uno solo...), pero jamás será penado por la opinión pública durante lunes, martes y hasta miércoles, en "los mil y un programas" de fútbol que asfixian a la TV con incontables repeticiones de la controversia de turno.

Si uno evalúa las actuaciones de un mismo árbitro en el fútbol chico y el grande, también notará como éste va dejando los tics de ese ambiente casi familiar para inmiscuirse en nuevas costumbres, otro modo de dialogar con los jugadores y, básicamente, el de olvidar definitivamente las charlas o gestos para con el público. La suba de categoría, históricamente, también puede volverlos más moderados porque las fricciones son menos y hasta porque hay un respeto tácito por jugadores con nombre. Quizá, Javier Castrilli y el malogrado Fabián Madorrán fueron las últimas excepciones históricas a la regla. El resto, de un modo u otro, sufrió esos cambios que muchas veces no se advierten ni se generan de la noche a la mañana, pero que simplemente se dan como consecuencia de una lógica adaptación..

REDES SOCIALES
 

TEMAS DE HOYElecciones en AFAReforma del Código Procesal PenalPresupuesto 2015Damián Stefanini