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Camiones

Ajustar la legislación

Comercio exterior

Las nuevas tecnologías que se incorporan al transporte de carga obligan a adecuar el marco normativo, sobre todo en lo que hace a la relación peso-potencia de los camiones, que se quedó en el tiempo

 
 

Aunque en los últimos años se lograron im-portantes avances legislativos, quedan mate-rias pendientes. Con un nuevo Código Civil en marcha, se espera que los cambios sean apro-piados para los tiempos que corren.

Las leyes que enmarcan la actividad del transporte se han vuelto obsoletas y distantes con respecto a la tecnología disponible, que está en constante evolución, especialmente en materia de seguridad, pero también de pro-ductividad. Un caso concreto es la relación peso-potencia de los vehículos de transporte, ya que para la legislación actual son apenas necesarios 3,25 CV por tonelada transportada, mientras que en Brasil se exigen 6,25 CV/t; 7 CV, en Canadá, y 12 CV, en Italia.

Ese "atraso" legislativo atenta contra la pro-ductividad del transporte local y la seguridad del tránsito al permitir que viejos y lentos ca-miones circulen por las rutas y las pocas au-tovías disponibles. A esto se suman caminos decadentes y la falta de control. No es difícil, sobre todo en tiempos de cosecha, ver tran-sitar por angostos accesos, camiones que ori-ginalmente fueron diseñados por sus fabri-cantes para transportar un máximo de 14/15 toneladas, con cargas superiores a los 35.000 kilos, con lo cual superan holgadamente los 45.000 kilogramos de peso bruto total (PBT) que marca la legislación. Una reglamentación que, aun cumpliéndose a rajatabla -suponien-do que hubiera eficaces y constantes controles de carga- les estaría permitiendo a estos ca-miones transportar una carga superior a su capacidad y fuerza (potencia).

La lentitud con que se mueven esos vehículos, en muchos casos sin superar los 50 km/h, los transforman en verdaderos obstáculos que tampoco disponen de frenos diseñados para tal carga. Vale agregar que tal lentitud y, por ende, más extensa permanencia sobre el camino, produce una mayor degradación de la carpeta asfáltica.

Esta realidad ha sido copiosamente respal-dada por concienzudos estudios científicos realizados por prestigiosas universidades, los cuales confirman que la mayor parte de los accidentes en los que se ven involucrados vehículos de transporte de carga o pasajeros obedecen a la lentitud o alta de fluidez en el tránsito.

En términos de productividad, hoy en día un camión de 14 t y 120 CV, transporta 31.000 kilos, en tanto, un camión más moderno y seguro con una potencia de 300 CV sólo puede cargar 30 t. Si la legislación permitiera el transporte de 10 t cada 6,25 CV, el primero de estos sólo podría transportar 19.000 kilos, mientras que el segundo podría elevar su carga neta hasta las 48 t. Una diferencia clara que, además de una mayor fluidez y seguridad, permitiría el abaratamiento de los fletes.

Algunos especialistas estiman que si bien lo ideal sería contar con una ley que establez-ca un piso mínimo de 6 CV por cada tonelada transportada, no es desdeñable la idea de dejar en manos y responsabilidad de los fabricantes la capacidad máxima de transporte que sus vehículos puedan acarrear. En definitiva, son ellos los que bien saben de la potencia real de sus motores y transmisiones, de los materiales utilizados en la construcción de sus chasis y sus conexiones hidráulicas y neumáticas, o en la capacidad de sus equipos de frenos.

También consideran que podría imponer-se dentro de la ley una velocidad mínima que nunca debería ser inferior al 50% de la máxima establecida.

A todo ello, bien vale agregar la incorporación de nuevas tecnologías que la legislación local no contempla. En la actualidad, las empresas terminales especializadas en la industria automotriz pesada desarrollan vehículos más potentes que permiten circular a velocidades constantes y bajos regímenes de vueltas de motor, que redunda en una mayor economía y un mayor cuidado del medio ambiente (menor consumo, menor polución).

Los fabricantes de acoplados y semirre-molques también aportan lo suyo con nuevos materiales (más livianos), nuevas técnicas de construcción y mejores sistemas de descar-ga. En el marco que nuestra legislación me-rece, con los elementos disponibles que hoy nos ofrece el mercado, también existen otras posibilidades desarrolladas y consolidadas en otras partes del mundo, como es el caso de los bitrenes o B-Dobles, un equipo de transporte que permitiría un peso bruto total de 75.000 kilos, aproximadamente, con notables bene-ficios económicos para el transporte y los pro-ductores que, tomando como ejemplo a la pro-ducción agropecuaria, permitiría extender la frontera de siembra que hoy está acotada por los altos costos del transporte por carretera.

Sobre estas últimas posibilidades, existen en nuestro país experiencias y pruebas que confirman la viabilidad de un emprendimien-to de esas características.

Scania presentó su propio Bitren

En el escenario de la Expovial, en Córdoba, Scania exhibió su Bi-tren R 580 6x4. El inge-niero Guillermo Hug-hes, de la compañía, dio detalles de esta tec-nología que consideró "clave para el transpor-te, ya que la utilización de este tipo de vehí-culos permitiría opti-mizar y actualizar la relación peso-potencia, posibilitando un peso bruto total de 75.000 ki-los aproximadamente, con notables beneficios económicos".

El experto recordó que la circulación con este tipo de camiones se realiza sólo en la provincia de San Luis y destacó que Scania promueve el uso de esta tecnología en todo el país..

Redacción Expotrade
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