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Cine

La violencia está en nosotros

Espectáculos

Cualquier obra de Martin McDonagh abre de inmediato una sucesión de preguntas incómodas sobre el origen y el sentido de la violencia en las relaciones humanas.

El dramaturgo y realizador irlandés parte en todos los casos de esa afirmación y construye a lo largo de su obra más difundida una sucesión de variaciones sobre el mismo tema que los espectadores locales pudieron descubrir en el teatro a través de The Pillowman (llevada aquí a escena en 2008 por un elenco encabezado por Pablo Echarri) y en el cine con la muy elogiada Escondidos en Brujas , estrenada en Buenos Aires ese mismo año. Allí, Colin Farrell y Brendan Gleeson trataban de matar el tiempo a la espera de órdenes para cumplir con su trabajo de asesinos a sueldo. La muestra más reciente de ese camino aparece en la película Siete psicópatas ( Seven Psychopaths ), cuyo estreno anuncia Diamond para mañana.

Como ocurre en los trabajos previos de McDonagh, aquí (según se anticipa) la antesala de todo hecho violento que demora en producirse resulta tan tensa e incómoda como el momento del estallido.

El film se propone como una expresa y abierta reflexión en movimiento sobre los comportamientos violentos, la relación entre palabra y acción, el lugar del escritor y hasta el cine mismo, porque en el origen de este relato aparecen las desventuras que atraviesa en Los Ángeles un guionista (Colin Farrell) desvelado por encontrarle rumbo al cuento que está escribiendo. Hasta que decide encontrarlo en su propio entorno real, en el que entra a jugar su mejor amigo (Sam Rockwell), que se dedica a estafar incautos secuestrando sus mascotas y pidiendo suculentas recompensas para que puedan recuperarlas. Para complicar las cosas, aparece otro especialista en ese curioso negocio (Christopher Walken), un gánster cuya mascota resulta víctima de esas acciones (Woody Harrelson) y un extravagante asesino serial (Tom Waits).

El Festival de Cine de Toronto fue el escenario del estreno mundial del film y, al mismo tiempo, le reservó uno de sus escasos premios: fue el mejor film de la categoría Midnight Madness con el voto de los espectadores. En esa ciudad canadiense, McDonagh y Farrell adelantaron a la prensa internacional algunos detalles de su segunda colaboración conjunta, después de Escondidos en Brujas. Ambos coincidieron en señalar, ante todo, la línea estilística que conecta ese film con Siete psicópatas. En ambos casos, dijeron, la violencia está agazapada y a punto de estallar en cualquier momento mientras la acción se desarrolla en una atmósfera de humor ciertamente negro y crudo. Algo que ocurre desde la primera escena, en la que se mezclan diálogos casi inverosímiles y un estallido de violencia dignos del cine de Quentin Tarantino.

"Esa escena se me ocurrió mientras estaba viendo una obra de teatro, la más aburrida que me tocó en la vida. Estaba esperando que alguien apareciera desde atrás, cortara las cabezas de los personajes y allí empezara en serio una obra como la gente. Eso nunca pasó y por eso en esta película digamos que quise corregir ese error. Todo es posible en la página uno del guión. No hay verdades reveladas", señaló McDonagh.

El director reconoció que su mirada pendula entre la libertad y el rigor argumental que trae desde el teatro. "Habitualmente, dejo que los actores jueguen con la improvisación, pero al mismo tiempo creo en el poder de la palabra. En el teatro uno muy difícilmente cambie una palabra ya escrita. Y así encaré las cosas en esta película", señaló a propósito de un tema que, según propia confesión, enfrentó durante todo el proceso de rodaje: cómo armonizar un guión que se precia de estricto y riguroso con la natural inclinación de su elenco a manejar la espontaneidad y escaparse de lo establecido.

McDonagh ya tiene en la cabeza su próxima película, en la que por primera vez en su carrera cinematográfica incluiría un papel protagónico femenino. Pero aún pasará un buen tiempo hasta que termine su fuerte conexión con Siete psicópatas. Según propia confesión, hay por lo menos 30 minutos de escenas descartadas en el montaje final que se propone incluir en la futura edición del film en Blu-ray..

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