Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Ver página en pdf

Álter eco

Principio, nudo, crisis cambiaria y desenlace: llegan los "eco-novelistas"

Economía

Por   | Para LA NACION

Si usted es de los que piensan que los pronósticos de valor del dólar para 2013 remiten a la ciencia ficción dura de Isaac Asimov o Arthur Clarke; que la política cambiaria y comercial tiene reminiscencias kafkianas o que el vínculo fiscal entre Nación y provincias se parece a una trama del Macondo de Gabriel García Márquez; tenemos una noticia para darle: la relación entre los economistas y la literatura es una historia que recién empieza. Son cada vez más los profesionales de la ciencia de Adam Smith y John Keynes que se le animan a la ficción, y con un éxito no menor.

La incursión más reciente es la de Nicolás Gadano, especialista en temas presupuestarios y en política energética, que esta semana presentó su novela Tu querida presencia (Lumiere), la historia de Ernesto, el hijo de un dirigente montonero que pasó su infancia en México. Gadano es actualmente funcionario del Banco Ciudad, profesor de la Di Tella e investigador del Cippec. Había escrito antes Historia del petróleo en la Argentina (Edhasa), pero ésta es la primera vez que se le anima a una ficción que tiene mucho de autorreferencial: Gadano pasó su infancia exiliado con su familia en México. Allí conoció a su mujer, Gabriela Portantiero, con quien tiene un grupo musical que el año pasado produjo el disco Amorcito Corazón .

El miércoles, durante la presentación de su novela, se acercó a felicitarlo Eduardo Sguiglia, y le comentó que Tu querida... se sumaba a otras novelas que representan la mirada de los hijos de los militantes setentistas, como La Casa de los Conejos , de Laura Alcoba. Sguiglia es el economista local con más novelas editadas y vendidas: Fordlandia (que ya fue traducida a seis idiomas), No te fíes de mí, si el corazón te falla , Un puñado de gloria y Ojos Negros . "La mayor parte de los economistas escriben y hablan bastante mal, meten jerga en todos lados", explica Sguiglia, que trabajó muchos años en la Cancillería y también estuvo exiliado en los setenta. De los profesionales con buena prosa, rescata a John Kenneth Galbraith, a Joseph Stiglitz y, entre los locales, a Aldo Ferrer.

"Creo que un motivo central por el cual los economistas se acercan a la literatura es la búsqueda de elementos que tienen poco protagonismo en la economía, como cuestiones históricas, sociales o de microcomportamientos; no hay muchos nutrientes por ese lado en esa disciplina", arriesga Karina Galperín, profesora de letras de la Di Tella. Galperín vive rodeada de economistas: está casada con Ernesto Schargrodsky -rector de la UTDT- y los martes coconduce el programa Tasas chinas , por FM UBA, junto a Miguel Olivera -seudónimo de un economista jefe de un banco de la City- y Eduardo Levy Yeyati, que también lleva una doble vida como "eco-novelista".

Levy Yeyati, profesor de la UBA y director de la consultora Elypsis, publicó, con muy buenas críticas en su momento, Gallo (Mondadori) y actualmente tiene en gateras dos proyectos avanzados: La Ronda , finalista del premio LA NACION-Sudamericana hace unos años, una fantasía paranoica sobre una Buenos Aires diezmada por el desempleo; y Culebrón , finalista del premio Letra Sur de 2010, una novela negra poco convencional al estilo de Gallo . Sugiere incorporar talleres de escritura a la carrera de economía: "Pero supongo que eso aplica a todas las carreras. El argentino generalmente escribe a los golpes y con alambre".

Hace unos años, era usual encontrar al economista chileno Sebastián Edwards en reuniones del FMI, del Banco Mundial o del BID. Pero el martes, cuando LA NACION lo contactó para esta nota, el profesor de la UCLA respondió por mail desde la Feria del Libro de Guadalajara, en México, donde está presentando sus exitosas novelas y dando charlas sobre "El economista como narrador". Edwards publicó El misterio de las Tanias en 2008 -más de 30 semanas entre los best sellers en Chile- y Un día perfecto en 2011. "Estoy trabajando en una novela a cuatro voces titulada por ahora La hija de Gamboa . Vuelvo a la Guerra Fría, a las traiciones, las nostalgias y las pérdidas irreparables", cuenta Edwards. Y agrega: "Creo que todo economista debe ser un narrador. Es la única forma de ser verdaderamente influyente y persuasivo". Sus favoritos en este doble juego: "Paul Krugman es un gran escritor -me refiero a lo formal, no al contenido-. Mi colega Ed Leamer es otro narrador magnífico. El Keynes de Los ensayos sobre persuasión tiene una prosa limpia y bella".

¿A qué novela, cuento o poema se parece la coyuntura económica argentina actual? Los cuatro "eco-novelistas" consultados respondieron esta pregunta. A Sguiglia, lo primero que se le viene a la cabeza para describir algunos elementos actuales de la dinámica de poder es el Yo Claudio , de Robert Graves. Gadano hace un chiste: El otoño de la "matriarca" , en referencia a la obra de García Márquez. Edwards no tiene piedad: relaciona la actualidad económica local con Ricardo III y Una comedia de errores de Shakespeare. Y Yeyati se inclina por La salud de los enfermos , de Julio Cortázar, donde toda una familia se confabula para blindar de malas noticias a la madre enferma, y sus integrantes urden un universo imaginario que al final terminan aceptando y sosteniendo más allá de la situación de la madre. "Dejo a criterio de cada uno el quién es quién de esta metáfora", cierra el economista..

TEMAS DE HOYCristina KirchnerFondos públicosElecciones 2015Torneo Primera División