Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
 
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Ver página en pdf

Línea directa

María Moliner, del Diccionario al teatro

Opinión
 
 

Desde esta columna se ha celebrado el hecho de que, junto con el nuevo diseño, el diario en papel incorporara el uso de las tildes en las mayúsculas, una norma académica en rigor desde hace muchísimos años. Muchos lectores esperan ahora que la versión en línea siga ese ejemplo.

Las mayúsculas dan algunos dolores de cabeza. Por ejemplo, el 30/11, en un mail, el lector Jorge Tolosa comenta: "Hace un par de años comencé a notar una extraña costumbre en mis alumnos. No usan las mayúsculas en los nombres de organismos oficiales o de marcas, lo cual no me sorprendió porque lo atribuí a una distracción propia de la edad y de las nuevas generaciones, habituadas a la escritura rápida e incompleta de los mensajes de texto. Pero sí eran muy cuidadosos a la hora de poner las mayúsculas en los gentilicios: «Me gustan las empanadas Salteñas» o «la diseñadora de indumentaria Colombiana» o «no leo revistas Argentinas». Hoy puedo decir que ya se generalizó este uso y cuando lo corrijo simplemente me preguntan «¿Qué quiere decir gentilicio»?"

La observación del lector tiene mucho sentido. Una consulta rápida a la nueva edición de la Ortografía de la RAE puede ayudar y mucho. En el Capítulo IV, titulado "El uso de las letras mayúsculas y minúsculas", está desplegado un mundo de sabiduría, porque el tema no es menor: "La escritura normal -nos recuerdan los académicos-utiliza habitualmente las letras minúsculas, si bien, por distintos motivos, pueden escribirse enteramente con mayúsculas palabras, frases e incluso textos enteros; pero lo usual es que las mayúsculas se utilicen solo en posición inicial de palabra, y su aparición está condicionada por distintos factores". Entre esos factores, están los que dan una lección a los alumnos del profesor Tolosa: en la página 471, en el apartado "Gentilicios y nombres de pueblos o etnias", se explica que "los adjetivos y sustantivos que expresan nacionalidad o procedencia geográfica, así como aquellos que designan pueblos o etnias, se escriben siempre con minúscula inicial: los aztecas, los maoríes, la cultura mochica, los ciudadanos filipinos. La minúscula es también la escritura apropiada cuando se utilizan en singular con valor colectivo: «Los otomanos sitiaron Viena, que otra vez consiguió resistir con ayuda de otros países cristianos, formándose a continuación la Santa Liga en defensa contra el turco [= los turcos]» (Otero Fundamentalismos [Es. 2001])".

La norma es importante, pero sabemos que es porque el uso la consagró. Por eso, una buena noticia que llena de felicidad a los seguidores de María Moliner, la autora del Diccionario de uso del español. Tuiteó la RAE: "@RAEInforma «El diccionario», inspirada en la vida y la obra de María Moliner, se estrenará en @teatroabadia, dirigida por el académico José Luis Gómez". Y en el sitio www.elcultural.es, se publica este artículo: "María Moliner vuelve a la palabra en Diccionario", la obra de teatro de Manuel Calzada sobre "una intelectual valiente y honesta", cuya vida fue "una continua lucha por crear un mundo mejor. A través de su Diccionario habló alto y claro". Ojalá algún productor argentino piense en estrenarla también en la Argentina.

©LA NACION.

REDES SOCIALES
 

TEMAS DE HOYLa muerte de García MárquezElecciones 2015InseguridadLa tragedia del ferry Sewol