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Los usuarios pasaron de la sorpresa a los insultos

Buenos Aires

El paro perjudicó a los pasajeros y afectó el tránsito de la ciudad

Los usuarios que pretendían organizar su lunes de acuerdo con el horario de restricciones del servicio anunciado por los metrodelegados se encontraron ayer con la peor de las sorpresas apenas bajaron al andén. Y es que la disputa entre los dos gremios enfrentados hizo que el cronograma no se respetara en ningún momento de la jornada, dejó a la red totalmente interrumpida y causó grandes inconvenientes de transporte en las horas pico. El desconcierto de los pasajeros rápidamente se transformó en frustración, la frustración en furia y la furia en insultos, y en el momento culminante de ese proceso hubo quien increpó a los maquinistas, como ocurrió durante la mañana en las estaciones 9 de Julio y Catedral.

El paro escalonado iba a comenzar de 5 a 8 en la línea D, pero la inesperada aparición en escena de trabajadores de la UTA en la estación Congreso de Tucumán derivó en una gresca entre sindicalistas que tuvo como inmediata consecuencia la interrupción del servicio. Poco más tarde, durante la mañana, en esa misma línea sólo pasaba un tren de emergencia muy de tanto en tanto, y los usuarios bajaban al andén sólo para enterarse de que el paro escalonado se había convertido en un cese de actividades más total que parcial. Enterada de la novedad, una mujer insultó a un maquinista en la estación 9 de Julio, y un clima a mitad de camino entre la rabia y la indignación campeó por las estaciones. En Catedral, un hombre exigió viajar y llevó su airado reclamo a la ventanilla de venta de boletos. Pero cuando llegó a la ventanilla, tras quejarse a los gritos en el andén, comprobó que detrás del vidrio no había nadie.

Mientras tanto, arriba de los andenes la situación tampoco era la ideal. En las estaciones Constitución, Retiro y Once, las largas filas alrededor de las paradas de colectivos transformaron todas las horas en horas pico, y los embotellamientos se sucedieron uno tras otro desde la autopista Illia hasta el microcentro. A partir del mediodía sólo operaron, con servicio reducido y grandes demoras, las líneas D (desde José Hernández hasta Catedral), la E (de Bolívar a Avenida La Plata) y el Premetro.

Más de un millón de usuarios volvieron a verse afectados, los mismos que hoy esperan viajar normalmente tras el anuncio sindical de regularización del servicio. Salvo que, como cabe sospechar, lo normal ya sea bajar al andén y toparse con la incertidumbre cotidiana que nadie quiere enfrentar..

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